"Los cinco minutos de Maria"

"Los cinco minutos de Maria"
Textos tomados del Libro "Los cinco minutos de María" del Padre Alfonso Milagro.

sábado, 31 de enero de 2026


 ESPRESSO ESPIRITUAL 31 DE ENERO


Regocíjate en el Señor. No tienes por qué luchar solo ni por qué enfrentar tus problemas con tus fuerzas. Tú tienes un Dios poderoso que te puede ayudar a salir de cualquier situación difícil. Pon cada detalle de tu vida en sus manos, porque Él sabrá lo mejor para ti. Él dice en su Palabra que siempre quiere el bien para aquellos que lo aman y estoy seguro que tú amas al Señor con ternura. Entrega tus penas y angustias, tus alegrías y tristezas a tu Padre que está en el cielo y verás pronto su mano poderosa actuar en tu vida. Ten la certeza que la bendición que tanto esperas está por llegar. Solo debes confiar y creer en que con Él, todo es posible.


Laus Deo 

Alabado sea Dios.

viernes, 30 de enero de 2026


 ==UNA FIESTA MARIANA PARA CADA DIA DEL AÑO==

31 de Enero.


♡Apariciones de Nuestra Señora a la Beata Angela de Foligny (1285)♡


CIUDAD DEL VATICANO, octubre de 2010 Ofrecemos a continuación la catequesis que el Papa Benedicto XVI pronunció hoy durante la audiencia general, en la Plaza de San Pedro, ante miles de peregrinos procedentes de todo el mundo. .

🌺🌺🌺Queridos hermanos y hermanas:

hoy quisiera hablaros de la beata Angela de Foligno, una gran mística medieval que vivió en el siglo XIII. Normalmente, uno se fascina por los momentos álgidos de experiencia de unión con Dios que ella alcanzó, pero se tienen quizás demasiado poco en cuenta sus primeros pasos, su conversión, y el largo camino que la condujo desde el punto de partida, el “gran temor del infierno”, hasta su meta, la unión total con la Trinidad.


La primera parte de la vida de Angela no es ciertamente la de una ferviente discípula del Señor. Nacida hacia 1248 en una familia pudiente, quedó huérfana de padre y fue educada por su madre de forma más bien superficial. Fue introducida muy pronto en los ambientes mundanos de la ciudad de Foligno, donde conoció a un hombre, con el que se casó a los veinte años y del que tuvo hijos. Su vida era despreocupada, hasta el punto de que se permitía burlarse de los llamados “penitentes” – muy difundidos en aquella época – es decir, de aquellos que para seguir a Cristo vendían sus bienes y vivían en la oración, en el ayuno, en el servicio a la Iglesia y en la caridad. Algunos acontecimientos, como el violento terremoto de 1279, un huracán, la larga guerra contra Perusa y sus duras consecuencias incidieron en la vida de Angela, la cual progresivamente fue tomando conciencia de sus pecados, hasta un paso decisivo: invoca a san Francisco, que se le aparece en una visión, para pedirle consejo de cara a hacer una buena Confesión general: estamos en 1285, Angela se confiesa con un fraile en San Feliciano. Tres años después, el camino de la conversión conoce otro giro: la disolución de los vínculos afectivos, pues en pocos meses, a la muerte de su madre siguieron la de su marido y la de todos sus hijos. Entonces vendió sus bienes y en 1291 entró en la orden terciaria de san Francisco. Murió en Foligno el 4 de enero de 1309.


El Libro della beata Angela da Foligno, en el que está recogida la documentación sobre nuestra Beata, narra esta conversión; indica los medios que le fueron necesarios: la penitencia, la humildad y las tribulaciones; y narra sus pasos, la sucesión de las experiencias de Angela, comenzadas en 1285. Recordándolas, tras haberlas vivido, ella intentó contarlas a través de su fraile confesor, el cual las transcribió fielmente, intentando después organizarlas en etapas, que llamó “pasos o mutaciones”, pero sin conseguir ordenarlas plenamente (cfr Il Libro della beata Angela da Foligno, Cinisello Balsamo 1990, p. 51). Esto debido a que la experiencia de unión para la beata Angela supone una implicación total de los sentidos espirituales y corporales, y de lo que ella “comprende” durante sus éxtasis queda, por así decirlo, solo una “sombra” en su mente. “Escuché verdaderamente estas palabras – confiesa ella después de un rapto místico – pero lo que vi y comprendí, y que él [o sea, Dios] me mostró, de ninguna forma dé o puedo decirlo, aunque revelaría de buen grado lo que comprendí con las palabras que oí, pero hubo un abismo absolutamente inefable”.


Angela de Foligno presenta su "vivencia" mística, sin elaborarla con la mente, porque son iluminaciones divinas que se comunican a su alma de forma imprevista e inesperada. Al mismo fraile confesor le cuesta recoger estos eventos, “también a causa de su gran y admirable reserva respecto a sus dones divinos” (Ibid., p. 194). A la dificultad para expresar su experiencia mística se añade también la dificultad para sus oyentes de comprenderla. Una situación que indica con claridad cómo el único y verdadero Maestro, Jesús, vive en el corazón de todo creyente y desea tomar totalmente posesión de él. Así en Angela, que escribía a un hijo espiritual suyo: "Hijo mío, si vieras mi corazón, estarías absolutamente obligado a hacer todo lo que Dios quiere, porque mi corazón es el de Dios y el corazón de Dios es el mío”. Resuenan aquí las palabras de san Pablo: “Ya no soy yo quien vive, sino que es Cristo que vive en mi" (Gal 2,20).


Consideremos entonces sólo algún "paso" del rico camino espiritual de nuestra Beata. El primero, en realidad, es una premisa: "Fue el conocimiento del pecado, – como ella precisa – a continuación del cual el alma tuvo un gran temor de condenarse; en este pasaje lloró amargamente" (Il Libro della beata Angela da Foligno, p. 39). Este “temor” del infierno responde al tipo de fe que Angela tenía en el momento de su "conversión"; una fe aún pobre de caridad, es decir, del amor de Dios. Arrepentimiento, miedo del infierno y penitencia abren a Angela la perspectiva de la dolorosa "vía de la cruz" que, desde el octavo al decimoquinto paso, la llevará después a la “vía del amor”. Cuenta el fraile confesor: “La fiel entonces me dijo: He tenido esta revelación divina: 'Tras las cosas que habéis escrito, haz escribir que quien quiera conservar la gracia no debe quitar los ojos del alma de la Cruz, tanto en la alegría como en la tristeza que le concedo o permito'" (Ibid., p. 143). Pero en esta fase Angela aún "no siente amor"; ella afirma: "El alma siente vergüenza y amargura y no experimenta aún el amor, sino el dolor” (Ibid., p. 39), y está insatisfecha.


Angela siente el deber de tener que darle algo a Dios para reparar sus pecados, pero lentamente comprende que no tiene nada que darle, al contrario, de “ser nada” ante Él; comprende que no será su voluntad la que le de el amor de Dios, porque esta sólo puede darle su “nada”, el “no amor”. Como ella dirá: solo "el amor verdadero y puro, que viene de Dios, está en el alma y hace que ésta reconozca sus propios defectos y la bondad divina […] Este amor lleva el alma a Cristo y ella comprende con seguridad que no se puede verificar ni haber engaño alguno. Junto a este amos no se puede mezclar algo de lo del mundo" (Ibid., p. 124-125). Abrirse sola y totalmente al amor de Dios, que tiene la máxima expresión en Cristo: "Oh Dios mío – reza – hazme digna de conocer el altísimo misterio, que tu ardentísimo e inefable amor realizó, junto al amor de la Trinidad, es decir, el altísimo misterio de tu santísima encarnación por nosotros. […]. ¡Oh amor incomprensible! Más allá de este amor, que hizo que mi Dios se hiciese hombre para hacerme Dios, no hay amor más grande" (Ibid., p. 295). Con todo, el corazón de Angela lleva siempre las heridas del pecado; incluso después de una confesión bien hecha, ella se encontraba perdonada y aún con el corazón roto por el pecado, libre y condicionada por el pasado, absuelta pero necesitada de penitencia. Y también la acompaña el pensamiento del infierno, porque cuanto más progresa el alma en la vía de la perfección cristiana, tanto más se convencerá no sólo de ser “indigna”, sino de merecer el infierno.


Y he aquí que, en su camino místico, Angela comprende de modo profundo la realidad central: lo que la salvará de su “indignidad” y de “merecer el infierno” no será su “unión con Dios” y su poseer la “verdad”, sino Jesús crucificado, “su crucifixión por mí”, su amor. En el octavo paso, ella dice: "Sin embargo, aún no comprendía si era más grande mi liberación de los pecados y del infierno y la conversión y la penitencia, o más bien su crucifixión por mí" (Ibid., p. 41). Es el inestable equilibrio entre amor y dolor, advertido en todo su difícil camino hacia la perfección. Precisamente contempla con preferencia a Cristo crucificado, porque en esta visión ve realizado el equilibrio perfecto: en la cruz está el hombre-Dios, en un supremo acto de sufrimiento que es un acto supremo de amor. En la tercera Instrucción, la Beata insiste en esta contemplación y afirma: "Cuanto más perfecta y puramente vemos, tanto más perfecta y puramente amamos. […] Por ello, cuanto más vemos al Dios y hombre Jesucristo, tanto más somos transformados en él a través del amor. […] Lo que he dicho del amor […] lo digo también del dolor: el alma cuanto más contempla el inefable dolor del Dios y hombre Jesucristo, tanto más se duele y es transformada en dolor” (Ibid., p. 190-191). Ensimismarse, transformarse en el amor y en los sufrimientos del Cristo crucificado, identificarse con Él. La conversión de Angela, iniciada con esa confesión de 1285, llegará a la madurez sólo cuando el perdón de Dios aparezca a su alma como el don gratuito de amor del Padre, fuente de amor: "No hay nadie que puede dar excusas – afirma ella – porque cualquiera puede amar a Dios, y el no pide otra cosa al alma sino que le ame, porque él la ama y de su amor" (Ibid., p. 76).



 ==LOS CINCO MINUTOS DE MARÍA, 31 DE ENERO==

Si María Santísima es el modelo del cristiano, lo es de un modo muy señalado para la juventud; porque María siempre fue joven; muy joven cuando fue Madre de Dios, y siempre joven de espíritu, la fuente de su juventud está en la bondad de su corazón.


María tuvo siempre un ideal joven y por eso se ha convertido en el ideal de los jóvenes; ella fue siempre noble y digna, pura y limpia, inmaculada y santa, como debe ser todo ideal.


Si todo ideal es azul, como el color del cielo, la juventud toma el manto azul de la Inmaculada como el ideal de sus pensamientos y el imán que atrae sus afectos.


Aunque pasen los años por nosotros, no perdemos la juventud de nuestro espíritu, no perdamos la juventud de la Inmaculada.


==SEÑOR, AYÚDANOS A VIVIR COMO MARÍA, Y, ASÍ CRECER EN SEGURIDAD Y ALEGRÍA==


Padre Nuestro. . .

Ave María. . .

Gloria. . .


(Padre Alfonso Milagro)



 ESPRESSO ESPIRITUAL 30 DE ENERO

Tu corazón funciona mejor cuando sientes alegría y emociones bellas, cuando no siente iras ni amarguras, cuando renuncias a la tristeza. ¡Ánimo! para vivir mejor sólo tienes que amar, amar y amar. “Tristeza, enojo y melancolía, fuera de la casa mia”. Ama la vida. Llénate de optimismo, eleva a Dios tu oración y da gracias por lo bueno que estás por recibir.

¡Buenos días!

“Vengan a Mí, todos los que están cansados y cargados, y Yo los haré descansar”

Laus Deo

Alabado sea Dios.


 ==UNA FIESTA MARIANA PARA CADA DIA DEL AÑO==

30 de Enero.


♡Nuestra Señora de la Rosa♡


La antigua iglesia de Santa Maria della Rosa en Lucca se encuentra en el centro histórico de la ciudad, detrás de la catedral.


El culto mariano en este templo se entrelazan las historias de milagros, especialmente, la imagen de la Virgen María habría tenido en la historia de los acontecimientos milagrosos.


Historiadores descubrieron que el primer templo fue dedicada a los Santos Pedro y Pablo y que, años más tarde, debido a un acontecimiento milagroso tuvo lugar justo en la base de la torre, fue finalmente dedicado a la Santísima Virgen.


Se dice que en un momento cuando la ciudad aún estaba defendido por las antiguas murallas romanas, varios pastores utilizaban para pastar sus ovejas en este particular punto.


Un joven pastor, que era mudo de nacimiento, estaba desconcertado por el hecho de que sus ovejas evitaban un arbusto verde en particular. En una inspección más de cerca y con gran sorpresa, ya que era enero, se encontró con una rosa en plena floración.


Recogió la flor, y la llevó a su padre, que por milagro obtuvo los poderes de intervención. Informado del hecho, el obispo reveló que cerca de este arbusto no había sido una imagen sagrada de la Virgen María y el Niño que sostiene una pequeña rama con tres rosas.


Poco después, un pequeño oratorio y confraternidad fueron creados aquí.

En 1574, Giovanni Leonardi funda en esta iglesia el núcleo inicial de su congregación del Sacerdocio Regulares de la Madre de Dios, entonces residente en la iglesia de S. Maria Corteorlandini.


En 1923, la iglesia fue inter-parroquial, ya que era propiedad a partes iguales por las parroquias de S. Martino y Santa Maria Forisportam.


El cadáver del mártir San Felice estaba bajo el altar mayor

El altar de la Visitación mantuvo el cuerpo del mártir San Demetra y el altar de S. Anna, celebrada el de mártir San Vittorino procedente de S. Giovannetto (habiendo sido removido del cementerio de Callisto en 1641).

Con las supresiones napoleónicas el oratorio fue utilizado para el almacenamiento de sal. La milagrosa imagen se llevó a cabo temporalmente al palacio arzobispal, pero se volvió a poner en su lugar en la época de la Restauración y restaurado por Michele Ridolfi.


De ahí en más, creció un amor profundamente arraigado de la Virgen de la Rosa , hasta que también reclamó la intervención de la autoridad eclesiástica que proclamaba la legitimidad y la adoración.


Hacia el año 1333 se fundó una cofradía piadosa en honor de la Virgen, con el título de "hermandad de la rosa".



 ==LOS CINCO MINUTOS DE MARÍA, 30 DE ENERO==

Nuestra Madre celestial tiene un Corazón inmensamente bueno y compasivo, un Corazón maternal.


Como Madre que es, entiende muy bien a sus hijos, sabe que somos débiles y pecadores y por eso comprende nuestras caídas y nuestras limitaciones.

Cuando nos ve caídos nos mira con compasión y misericordia.


Nuestra Madre celestial sufre cuando nos ve sufrir a nosotros, pero sufre más cuando ve que nosotros no sabemos sufrir y perdemos el valor del sufrimiento.


¿Tenemos suficiente confianza en el corazón maternal de María? ¿Es fuerte el lazo de amor que nos une a nuestra Madre del cielo?


==MARÍA, FORTALECE NUESTRA CONFIANZA Y AYÚDANOS A RECONOCERNOS COMO HIJOS AMADOS POR DIOS==


Padre Nuestro. . .

Ave María. . .

Gloria. . .


(Padre Alfonso Milagro)


miércoles, 28 de enero de 2026


 ESPRESSO ESPIRITUAL 29 DE ENERO

No importa cuánta aflicción o sufrimiento haya en esa circunstancia por la que estás atravesando, la mano de Dios te auxiliará, Él no se apartará de ti, pon todos tus planes y proyectos bajo su sombra poderosa, y Él enviará ángeles que te asistan y te ayuden a conseguir una victoria jamás imaginada. ¡CONFÍA! ÉL es tu Dios, tu Padre Bueno. ¡ÉL CUMPLE SIEMPRE SUS PROMESAS! Amén.

“Incluso si en la vida nos hemos equivocado, el Señor no se cansa de indicarnos el camino de regreso y del encuentro con Él. El amor de Jesús hacia cada uno de nosotros es fuente de consuelo y de esperanza”

Laus Deo

Alabado sea Dios.