"Los cinco minutos de Maria"

"Los cinco minutos de Maria"
Textos tomados del Libro "Los cinco minutos de María" del Padre Alfonso Milagro.

viernes, 24 de julio de 2026


 ESPRESSO ESPIRITUAL 25 DE JULIO

No pierdas las esperanzas, todos los días debes levantarte seguro de que vas a triunfar. Recobra el ánimo y no olvides que Dios siempre te acompaña y te da fuerzas. No te quedes pegado a ese problema que tanto te perturba, Dios actuará pronto, no desmayes. Ten fe en las maravillas que Dios ha hecho en tu vida y entonces recibirás respuestas. Lucha con todas tus fuerzas y con las fuerzas que Dios te ha dado desde lo alto, ruégale, pídele, clámale, implórale, pero no te quedes inmóvil esperando a ver si todo se resuelve por sí solo. Vamos, sigue adelante y despréndete de todo miedo. Sonríe porque con Dios te esperan cosas hermosas, días maravillosos, sueños que realizar y nuevas bendiciones por descubrir. Dios tiene un plan muy superior a lo que has pedido y es lo que Él quiere regalarte. Amén.


Laus Deo

Alabado sea Dios.


 ==JULIO, MES DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE==

DÍA 25.


Derramamiento de la Preciosísima Sangre de Jesucristo en la flagelación.


I. Entre los numerosos tormentos que Nuestro Señor sufrió en su Pasión, uno de los más crueles fue seguramente la flagelación que sufrió en el pretorio de Pilatos. Fue despojado de sus vestidos y atado desnudo a una dura columna: se aprestan los cordeles, los azotes de hierro y los manojos de espinas, y con estos crueles instrumentos desgarran el cuerpo del Redentor. Brota la sangre y ninguna parte de Él deja de estar ensangrentada, todo su cuerpo es una llaga. La profecía de Isaías se realiza; no hay en Él ni hermosura ni esplendor, esta despreciado, es el último de los hombres y el varón de dolores. Su cara esta como cubierta de un velo, no puede reconocérsele y parece un leproso castigado por Dios y humillado. Penetrados de compasión por el modo tan lastimoso en que representáis al varón de dolores, ¿quién de nosotros, oh Jesús mío, no debería aplicar a sí mismo las palabras del Profeta: “ha sido cubierto de llagas a causa de mis iniquidades y castigado por mis crímenes:” vulneratus est propter iniquitates nostras, attritus est propter scelera nostra; “lleva el castigo de mis faltas; por sus heridas y golpes he sido sanado; por esa Sagrada Sangre que ha derramado he hecho la paz con Dios:” disciplina pacis nostrae super eum, livore ejus sanati sumus. Jesus est pax mostra pacificans per sanguinem crucis. ¡Oh dureza de corazón, cuán detestable eres!

II. Más ¿cuál fue la falta que castigó más cruelmente a Jesús en la bárbara flagelación que sufrió y le hizo verter tanta sangre? ¡Ah! me parece estar oyendo al Padre Eterno: propter scelus populi mei percussi eum: “Por un crimen, que reina aún en medio de mi pueblo, he permitido que fuese de esta manera azotado mi divino Hijo.” ¿Y cuál es ese crimen? ¡Ah! demasiado sabido es; ese crimen es el vicio abominable de la impureza: «Dios, enviando a su Hijo revestido de la carne que le daba la semejanza del pecado, castigó en su carne las manchas de esta carne de pecado.» Cuando la carne había corrompido todos sus caminos, quiso Dios purificar de tantas manchas al mundo con un diluvio de agua; pues del mismo modo una lluvia abundante de la Sangre de Jesucristo, su Hijo muy amado, tan cruelmente azotado y atormentado, nos muestra, al mismo tiempo que la enormidad del pecado, el remedio pronto y soberanamente eficaz. Almas impuras, mirad cuánto han costado a Jesús vuestras delicias sensuales; mirad esas carnes inocentes y ese cuerpo virginal hecho una sola llaga: Atritus est propter scelera nostra. Tanta Sangre ¿no es bastante para haceros entrar dentro de vosotros mismos y atraeros al arrepentimiento? Almas penitentes, que en algún tiempo caísteis en semejantes abominaciones, pero que en seguida os arrepentisteis, mirad cuánta Sangre ha costado a Jesús vuestro error y vuestro pecado; tened siempre presente en vuestro corazón esta vista para impediros el que le flageléis de nuevo. Almas castas, almas puras, ved cuánta Sangre ha derramado Jesucristo para mereceros la gracia de que conservéis vuestra pureza. Esa Sangre, sacada por los pecadores de las venas de Jesús en medio de su cruel Pasión, prepara el remedio saludable para curar las heridas que semejantes golpes han ocasionado al alma: basta aplicarla en la mortificación, en la guarda de los sentidos y mucho más en la confesión sacramental, y entonces será para nosotros vuestra salvación, oh pecadores; pero si la despreciáis, esta Sangre será vuestra condenación y vuestra eterna ruina: Si secundum carnen vixeritis, moriemini.


COLOQUIO

¡Oh Jesús mío azotado! ¡qué reconvención es para mí esa Sangre inocente que derramáis! puesto que Ella me recuerda todos mis crímenes, y me reconozco culpable de haberme unido tantas veces a vuestros perseguidores y de haberos azotado con tantas varas como pecados graves he cometido. Y sin embargo, la voz de esa Sangre no grita venganza, sino misericordia; esa Sangre es el bálsamo saludable que quiero aplicar a mis profundas heridas; quiero en esa Sangre sumergirme y purificar esta pobre alma, manchada e impura; una sola gota es bastante para purificarme; por los méritos de esa Sangre inocentísima dadme el dolor de mis culpas, excitad en mí horror y odio al pecado, y haced que esa Sangre preserve mi corazón de toda mancha y de toda impureza a fin de ser admitido a la dicha de veros en el Cielo, en donde no entrarán las almas impuras, sino las almas castas.


EJEMPLO

Santa Teresa, devotísima de la Sangre Preciosísima de Jesucristo, se sintió toda conmovida a la vista de una imagen de Cristo azotado, cuya Sangre parecía brotar a los golpes; para enseñar el modo de orar deseaba que se pensase en los azotes que sufrió Jesucristo: «Pensemos, decía, en la Pasión de Jesucristo Señor Nuestro cuando estaba atado a la columna; pese nuestra inteligencia todas sus circunstancias, y juzgue de la grandeza de su dolor y de sus penas cuando se encontraba así solo y abandonado de sus amigos.» La devoción y afecto que profesaba a Jesús azotado la mereció escuchar un día de boca del mismo Jesús estas palabras: «Aunque tú nada tengas que darme, yo te doy toda mi Sangre a fin de que sea ofrecida por ti al Padre Eterno, segura de obtener por semejante medio todos los favores, aun los más señalados.»


JACULATORIA

Padre Eterno os ofrezco la Sangre de Jesucristo en rescate de mis pecados y por las necesidades de vuestra Iglesia.


INDULGENCIA

El Soberano Pontífice Pío VII concedió cien días de Indulgencia por cada vez que se diga la anterior jaculatoria. Así consta del rescripto que se conserva en los archivos de los Padres Pasionistas de Roma.



 ==UNA FIESTA MARIANA PARA CADA DÍA DEL AÑO==

25 Julio.


♡Nuestra Señora del Lago Bouchet♡

 Quebec (1920)


El fiordo de Saguenay es un antiguo valle glaciar que ha sido invadido por el agua de mar. En el año 1828 un topógrafo, José Bouchette, aventurado en la región con el fin de recopilar datos para los mapas topográficos. Fue durante esta expedición que encontró un lugar adecuado para una futura villa, que Pascal Dumais y su familia colocaron más adelante. Esto marcó la fundación de la localidad de Lac-Bouchette, con más y más gente que viene a instalarse en la zona hasta que el pueblo tenía 300 habitantes hacia el año 1888.


Nuestra historia comienza en realidad con un hombre llamado Charles Napoleón Robitaille, un vendedor que recorrió las carreteras en y alrededor de Quebec. Durante los inviernos tendría que cruzar ríos congelados, y fue en el invierno de 1878 al tratar de cruzar el río Saguenay que el hielo se rompió bajo el peso de su caballo y trineo. Tirado debajo de la superficie de las aguas heladas, Charles estaba solo y completamente indefenso. Sabiendo que se estaba muriendo, imploró a la Virgen María para salvarlo.


Charles sobrevivió milagrosamente, y logró escapar del río con su vida. Él sabía que la Virgen le había ayudado, y así en honor a María y su reciente aparición en Lourdes, le preguntó a Louis Jobin para crear una enorme estatua de la Virgen esculpida en la imagen de la Virgen de Lourdes. Tuvo la visión de la estatua en las alturas que dominan la desembocadura del río. El Jobin estatua esculpida llegó a ser conocido como Notre-Dame du Saguenay.


La estatua terminada es la impresionante cifra de 35 pies de alto, y pesa 3 toneladas. Esculpido de pino blanco sólido, a continuación, se enfundó en plomo para proteger la estatua de las inclemencias del tiempo. Acarreo de una enorme estatua tales en su lugar era una tarea difícil a finales del siglo XIX. Después de haber sido construido, se divide en 14 partes por separado y luego se izó en su lugar para ser montados posteriormente. En el lado derecho de la base de la estatua, el escultor fijada una placa de plomo en la que está escrito: "Louis Jobin, Quebec." La estatua de él el más famoso escultor de la época hizo, y la estatua se ha convertido en un punto de referencia regional, con visitantes de todo el mundo a sus pies montaje para cantar el Ave María.


En 1889 la iglesia de la misión de Santo Tomás de Aquino fue construido, y al año siguiente el padre Joseph Ironwood se convirtió en el primer pastor. Una segunda iglesia fue construida pronto, en 1898, ya que la población aumentó de manera espectacular. Ahora, en la orilla norte del Lago Bouchet, en la provincia de Quebec, se destacan los edificios de un convento y el santuario de Nuestra Señora de la Sagueney.


En 1920, el padre Elzéar Delamarre construyó una casa y una capilla privada dedicada a San Antonio de Padua en el sitio, que más tarde se conoció como la ermita de San Antonio y es uno de los santuarios nacionales en Quebec. Así comenzó la peregrinación-santuario que desde entonces ha crecido en popularidad.


Después de la muerte del P. de Lamarre en 1925, los franciscanos capuchinos se hizo cargo de la propiedad, construyeron su casa y la iglesia allí, y ministró a los miles de peregrinos que buscaban el santuario.



 ==LOS CINCO MINUTOS DE MARÍA, 25 DE JULIO==

La Concepción Inmaculada, la plenitud de gracia, la carencia de pecado personal y de desorden, la asunción, son en María fruto de la muerte y resurrección de Cristo Redentor.

En María aparece la victoria total de Cristo sobre el pecado y sobre la muerte.

En este sentido, María es la redimida de modo eminente.

Cada privilegio de María indica de su parte un Sí pleno a la palabra de Dios y en esto es Modelo de la Iglesia.

La historia de nuestra vida cristiana podría titularse: La historia de un Sí nunca revocation.


==NUESTRA SEÑORA DEL SÍ PARA SIEMPRE, CONCÉDENOS UNA FIDELIDAD SIEMPRE NUEVA AL EVANGELIO DE JESÚS==


Padre Nuestro...

Ave María...

Gloria...


(Padre Alfonso Milagro)



 ==GOTAS DE REDENCIÓN==

Dia 24


Confiar en Dios no siempre significa entender lo que está sucediendo. Muchas veces consiste, simplemente, en poner nuestra vida en sus manos y creer que Él sigue obrando, incluso cuando no vemos el camino con claridad.


La Preciosísima Sangre de Cristo es la prueba de que nunca hemos sido abandonados. Si Jesús entregó su vida por amor a nosotros, también sostendrá nuestras luchas, nuestros miedos y nuestras incertidumbres. Quien aprende a abandonarse en las manos del Padre descubre que la esperanza siempre es más fuerte que el temor.


Propósito: Entrégale hoy al Señor esa preocupación que no has podido soltar y repite con confianza: «Señor, confío en Ti.»


Jaculatoria: Preciosísima Sangre de Cristo, ayúdame a abandonarme por completo en la voluntad del Padre.


«Quien se abandona en las manos de Dios nunca camina sin esperanza.»


jueves, 23 de julio de 2026


 ESPRESSO ESPIRITUAL 24 DE JULIO

Muchas de las pruebas por las que estemos atravesando pueden ser la antesala de grandes bendiciones. ¡RESISTE!, Dios quiere sacar lo mejor de ti. Ninguna prueba te podrá sorprender si te percatas que ellas son señales que te anuncian la llegada de las bendiciones. Dios no abandona, no falla, no olvida, no se cansa, no te da la espalda; Él siempre estará muy cerca de ti ¡Buenos días!


“No dejes de orarle a Dios por tu familia, porque cuando estés de rodillas, tu familia estará de pie…lo que no logres de pie, pídelo de rodillas. Lo que no consigas hablando, hazlo orando. Lo que tú no puedes hacer, deja que Dios lo haga por ti.”

Laus Deo

Alabado sea Dios 


 ==JULIO, MES DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE==

DÍA 24


La efusión de la Sangre de Jesucristo en el huerto de Getsemaní.


I. Se iba acercando la hora decretada desde la eternidad en que el Hijo de Dios debía sacrificarse por nosotros, pecadores, en medio de los más crueles tormentos; por este motivo, después de haber celebrado la Pascua con sus discípulos y haber dejado la prenda más sincera de su caridad en la institución del Santísimo Sacramento, salió del Cenáculo y se encaminó a Getsemaní a donde acostumbraba retirarse para orar. Más ¡ay! que en esta oración se turbó, se entristeció y sufrió la agonía de la muerte: cœpit pavere, et tædere; cœpit contristari et mæstus esse. Dos verdugos se encarnizaron contra Él y desgarraron su tierno corazón; de una parte la vista de los pecados del mundo, y de otra los tormentos que le preparaba la pérfida Sinagoga. ¡Ay! ¡Qué tempestad de tristezas y de dolores se levanta en su corazón afligido! Entonces fue cuando la Sangre de Jesús, no hallando ya su curso acostumbrado, brotó de su frente, y corrió por su rostro y por sus vestidos, y por último regó la tierra. Jesús cayó entonces como herido de muerte, y bañado en su propia Sangre. Aquí, oh alma mía, ¿cómo puedes sufrir la vista de Jesús en tan penoso estado? Y ¿quiénes son los que os han reducido a él, oh Jesús mío, y han hecho salir de vuestro cuerpo toda esa Sangre? Me parece estar oyendo la respuesta que dio a Santa Catalina de Sena: «el odio y el amor: el odio al pecado, el amor a los hombres.» ¡Oh! ¿Cómo mi corazón no se derrite de dolor y de amor?

II. Sintiendo Jesús la flaqueza de su humanidad, se volvió hacia su Eterno Padre y le dirigió esta oración: «Padre mío, si es posible alejad de mí este cáliz.» Más viendo que la voluntad de su Padre era que sufriese la muerte; viendo que la divina justicia quería satisfacción por los pecados de los hombres, añadió al punto: Verumtamen non sicut ego volo, sed sicut tu; “pero hágase tu voluntad y no la mía;” hágase la Voluntad divina y no la voluntad humana; e intrépido y con paso firme, salió al encuentro del juez y de los soldados que venían a prenderle. ¡Oh! ¡Qué grande instrucción nos da Jesús bañado en su Sangre en el Huerto! ¡Qué perfecta lección de resignación a la voluntad divina en todas nuestras adversidades! “Hágase vuestra voluntad,” decía en medio de sus dolores, Y ¿son estas nuestras palabras, son estos nuestros sentimientos en nuestras angustias y aflicciones? ¿Nos resignamos enteramente a esta voluntad divina, que no busca más que nuestra santificación, o antes bien, en nuestra obstinación y dureza? ¿no tratamos de satisfacer nuestra voluntad más bien que la de Dios? Si las cosas suceden según nuestros deseos y el amor desarreglado de nosotros mismos que nos predomina, nos es fácil repetir: «Hágase vuestra voluntad;» pero si están en oposición a nuestros deseos, entonces al momento nos resentimos de ello, y si entonces nuestros labios repiten dichas palabras, nuestras acciones las contradicen.


COLOQUIO

¡Ah Jesús mío, cubierto de Sangre en el huerto de vuestras aflicciones! ¡Cuánto me instruís hoy y me confundís al mismo tiempo! Vos en medio de tantas penas estáis dispuesto a hacer la voluntad divina hasta sufrir la muerte, y yo al más ligero contratiempo, abandono esta perfecta resignación que por todos títulos debo a vuestra amabilísima voluntad; vos me empeñáis a someter mi voluntad a vuestro Eterno Padre, enseñándome en la oración dominical a repetir de corazón «Hágase vuestra voluntad;» y yo ¡cuántas veces me he rebelado contra esta voluntad abandonándome a las pérfidas instigaciones de mi amor propio! Hoy, pues, que reconozco mi error, quiero ponerle remedio. Y esta Preciosísima Sangre derramada por vosotros será la que me valga para obtener esta perfecta resignación. Sí, por esta Sangre de misericordia espero y confío que me daréis vuestra gracia, la fortaleza de repetir en todas las desgracias y en todos los padecimientos, en las enfermedades y tribulaciones: «Hágase, hágase vuestra voluntad.»


EJEMPLO

San Carlos Borromeo era sumamente devoto de la Sangre adorable de Jesucristo y antes de morir quiso ir al monte de Váralo para meditar en las piadosas capillas de este santuario la efusión de esta Sangre preciosa. Llegado, pues, cerca del último término de su vida, hizo colocar cerca de su cama una imagen de Jesús agonizando y orando en el Huerto con el fin de endulzar el paso a la eternidad y dijo al P. Francisco Panigarola, que fue a visitarle, estas palabras: «Recibo un gran alivio y consuelo en mis enfermedades por la contemplación de los misterios de la Pasión de Nuestro Señor y particularmente en la de su Agonía en el Huerto y de su Sepultura, principio y fin de su Pasión.»


JACULATORIA

Padre Eterno os ofrezco la Sangre de Jesucristo en rescate de mis pecados y por las necesidades de vuestra Iglesia.


INDULGENCIA

El Soberano Pontífice Pío VII concedió cien días de Indulgencia por cada vez que se diga la anterior jaculatoria. Así consta del rescripto que se conserva en los archivos de los Padres Pasionistas de Roma.