"Los cinco minutos de Maria"

"Los cinco minutos de Maria"
Textos tomados del Libro "Los cinco minutos de María" del Padre Alfonso Milagro.

lunes, 13 de julio de 2026


 ESPRESSO ESPIRITUAL 14 DE JULIO

No dudes de la presencia de Dios en tu vida. Él está allí vigilándote, protegiéndote, amándote y guiándote. No importa los problemas que te agobien, permanece fiel a Dios, búscalo con todo tu corazón. Ora, pide y adora. Confía en su poder sanador y comenzarás a experimentar su perdón, su amor, su compasión y su auxilio divino. ¡El que a Jesús tiene, nada lo detiene! ¡Buenos días!


Laus Deo

Alabado sea Dios.


 ==JULIO, MES DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE==

DÍA 14


La Sangre Preciosísima de Jesucristo nos obtiene una sentencia favorable en el juicio particular.


I. ¡Qué terribles son, Señor, vuestros juicios divinos! Vos que habéis encontrado manchas aun en los Ángeles, y delante de quien los cielos no son puros, vos que juzgáis toda palabra ociosa, ¡ay! ¿Qué me sucederá, decía el Santo Job, cuando vengáis a juzgarme? Y yo miserable pecador, ¿qué haré? ¡Ah! ya lo sé, ya sé lo que he de hacer.

Santa María Magdalena de Pazzis me instruye de ello; me cubriré con vuestra Sangre y vendré a suplicaros que no miréis mis faltas sino los méritos de esa Sangre Sagrada. Ella es la que borrará mis pecados, la que pedirá misericordia por mí, pecador.

¡Oh! ¡Qué dichosa es el alma que, teñida con esta Sangre, comparezca delante de su Juez! De ella se dirá: « ¿Quién es éste que viene de Edom revestido de la púrpura de Bosrá?» Ella no temerá a sus enemigos, se presentará llena de confianza delante del divino Juez; verá sus faltas borradas por esa Sangre, presentará los méritos de esa Sangre al pie del trono de Dios, y en virtud de sus méritos recibirá la sentencia de vida eterna.

Más ¡desdichada el alma que no conoce el precio de esta Sangre, y no la honra! Oh Dios mío, ¿qué sentencia podrá esperar sino una sentencia de eterna condenación?

II. ¡Verdad terrible, pero indudable! Esta voz tan sonora como el eco de la trompeta, esta voz de la Sangre del Redentor que te convida ahora a penitencia, si la desprecias y si le cierras tus oídos, será para ti algún día, óyelo, será para ti como el eco de la trompeta fatal, señal del más riguroso juicio.

¿No ves, pues, oh alma rebelde y obstinada en el pecado, que la Sangre divina te amenaza con un fuego eterno? ¡Ah! purifícate con esa Sangre en tanto que el Señor te da tiempo para convertirte; o de lo contrario, deberás arder en un fuego eterno.

El agua y el fuego son los dos elementos que purifican. El que rehúsa purificarse al presente con las lágrimas de la penitencia, ese baño saludable que, unido a la Sangre Preciosísima de Jesucristo, lava todas las manchas del pecado, caerá en un fuego devorador. Este fuego jamás podrá purificarle, pero le atormentará por toda una eternidad con llamas abrasadoras encendidas en la Sangre divina que tan insensatamente despreciamos.

Ahora Cristo, es un agua benéfica, dice, Guarrigue; pero entonces será un fuego que consume; era una fuente abierta para lavar los pecados; mas entonces será una llama cruel, un fuego que devora hasta la medula del alma. Aquí el baño de sangre, allí el horno de fuego, ¿qué elijes tú?

¡Ah!, digamos más bien con el mismo Guarrigue: «Vale más, hermanos míos, es más dulce ser purificado por una fuente, que por el fuego.» Purifíquese el alma en esta fuente de misericordia y de gracia para no arder en un infierno de fuego eterno, que se sumerja en este mar de la Sangre Preciosísima de Jesús con el más sincero afecto del corazón para evitar la sentencia terrible de eterna maldición.


COLOQUIO

Oh Juez justísimo, Jesús amado; Vos no queréis la muerte del pecador, sino que se convierta y viva, y con este objeto nos invitáis, con tanta misericordia a la penitencia, nos ofrecéis vuestra Sangre Purísima para lavar las manchas de nuestro corazón y os contentáis, con algunas lágrimas de un corazón contrito y humillado que se una esa Sangre de salvación. ¡Ah! ¿Cuál sería, pues, nuestra dureza si nos resistiésemos todavía a vuestra gracia y cerrásemos los oídos a vuestra voz? Semejante dureza, ¿no merecería con justo título la eterna condenación? Concededme, pues, antes de enviarme la muerte, la gracia de aprovecharme de vuestras piedades, arrojándome en la fuente de misericordia, y purificarme así de todas mis faltas. Haced que en esa Sangre halle mi consuelo en la vida y en la muerte; haced que por sus méritos alcance en vuestro divino tribunal una sentencia favorable, y que esa Sangre no se convierta para mí como para los judíos en una maldición eterna.


EJEMPLO

Refiérase en la vida de San Francisco de Borja que, asistiendo a un enfermo que tocaba el término de su vida y rehusaba obstinadamente el confesarse, el Santo tomó un crucifijo y se postró en tierra, junto a la cama del enfermo. Con palabras de fuego y en nombre de la Sangre omnipotente de Dios, en nombre del inmenso amor que el Redentor nos ha manifestado en la cruz, exhortó a reconciliarse con Dios y a recibir los santos Sacramentos. Pero, como el enfermo seguía endurecido en la impiedad, vio una porción de Sangre fresca salir de las llagas de la imagen. El Señor quería por este milagro convidarle a penitencia y ofrecerle con una benevolencia inaudita su Sangre para remedio de su obstinación; mas el miserable rehusaba escuchar las palabras del Santo y la invitación del mismo Dios. Vióse entonces la imagen desclavar de la cruz una de sus manos, y llenándola de sangre, arrojarla al rostro del pecador obstinado. Poco tiempo después murió condenada; y aquella, Sangre, salida milagrosamente del crucifijo, no sirvió, en castigo de criminal obstinación del enfermo, sino para atizar contra él las llamas devoradoras del fuego infernal. (Eusebio Merimber. Hist. S. Franc. Borgiae).


JACULATORIA

Eterno Padre, os ofrezco la Sangre de Jesucristo en rescate de mis pecados y por las necesidades de la Santa Iglesia.


INDULGENCIA

El Soberano Pontífice Pío VII concedió cien días de Indulgencia por cada vez que se diga la anterior jaculatoria. Así consta del rescripto que se conserva en los archivos de los Padres Pasionistas de Roma.



 ==UNA FIESTA MARIANA PARA CADA DÍA DEL AÑO==

14 de Julio.


♡La Virgen de la Zarza♡

Portugal (1118)


Esta imagen se ha visto en medio de una zarza ardiente, por un pastor; Vásquez Perdigón, obispo de Évora, hizo construir en este lugar, en el año 1403, una iglesia y un monasterio, que fue dado a los monjes de San Jerónimo.


El santuario de Nuestra Señora en Evora, como tantos otros de la península, se refiere a las estatuas escondidas en el momento de la invasión musulmana.


Durante los años de la reconquista, un pastor apacentaba sus rebaños en el sitio de un campo donde los cristianos se habían quedado por un tiempo en las guerras anteriores. Oyó una dulce voz que le llamaba y se sintió atraído por una zarza ardiendo, donde en medio de las llamas, vio una estatua de Nuestra Señora.


La Virgen de la Zarza le dio dos mensajes, uno para él y otro para el obispo. El pastor tomó la imagen hacia la ciudad para decirle al Obispo. Luego volvió al campo y creó para sí mismo un pequeño ermita. Vendió todo lo que tenía y construyó un pequeño santuario para la estatua allí, y comenzó a las oraciones públicas a María cuando ella le había dicho que hiciera.


Así que muchas personas se sumaron a las devociones a la sencilla capilla que pronto se hizo necesaria la construcción de una capilla más grande. Varios milagros añadido al impulso de las peregrinaciones y el obispo tuvo una gran iglesia y monasterio construido en el lugar. Los monjes de San Jerónimo fueron llamados para cuidar el santuario.


En 1458 el rey Alfonso V de Aragón, la cruzada contra los moros en lo que sería el último año de su vida, le hizo una promesa a la Virgen de enriquecer el santuario si salía victorioso. Ganó la batalla, y en gratitud hizo mucho para enriquecer y difundir el santuario de Nuestra Señora de los Bush. También es interesante observar que él era un firme partidario de la invencible Skanderbeg, que le proporcione los hombres y materiales, que salvó la cristiandad la lucha contra las invasiones europeas de los turcos.



 ==LOS CINCO MINUTOS DE MARÍA, 14 DE JULIO==

Seguramente en algunas ocasiones has necesitado desahogarte en el Corazón de la Madre de Dios, que es toda ternura y compasión.

Acude a ella con confianza y amor, cuéntale todas tus cosas, consúltala en tus dudas, pídele consuelo en tus penas, comparte con ella tus éxitos y tus alegrías.


==VIRGEN PRUDENTE, QUE SIEMPRE SIGA TUS CONSEJOS==


Padre Nuestro...

Ave María...

Gloria...


(Padre Alfonso Milagro)


domingo, 12 de julio de 2026


 ==ORACIÓN A MARÍA ROSA MISTICA==

Virgen Inmaculada, Rosa Mística, en honor de tu divino hijo nos postramos delante de ti, implorando la misericordia de Dios. No por nuestros meritos sino por la bondad de tu corazón maternal, concédenos ayuda y gracia con la seguridad de escucharnos.


Dios Te salve María, llena eres de Gracia....


Rosa Mística, Madre de Jesús, Reina del Santo Rosario y Madre de la iglesia, del Cuerpo Místico de Cristo, te pedimos que concedas al mundo, rasgado por la discordia, la unidad y la paz y todas aquellas gracias que puedan cambiar los corazones de todos tus hijos.


Dios Te salve María, llena eres de Gracia....


Rosa Mística, Reina de los Apóstoles, has que alrededor de los altares eucarísticos, surjan muchas vocaciones sacerdotales y religiosas para difundir con la santidad de su vida y con celo apostólico el Reino de tu hijo Jesús por todo el mundo. Derrama sobre nosotros tus gracias celestiales.


Dios Te salve María, llena eres de Gracia....


Rosa Mística, Madre de la Iglesia, ruega por nosotros, por los Sacerdotes y por los consagrados. Amén.



 ESPRESSO ESPIRITUAL 13 DE JULIO

Despierta con gozo en el corazón, porque Dios actuará más pronto en tu vida de lo que te imaginas, solo tienes que tener fe, aunque sientas que ya no puedes más. Recuerda que Él te creó con un plan perfecto, Él tiene grandes propósitos contigo. ¡Déjalo trabajar a su manera! Él siempre sorprende con su maravillosa forma de obrar. ¡Confía! 


Laus Deo

Alabado sea Dios.


 ==JULIO, MES DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE==

DÍA 13.


La Sangre preciosísima de Jesucristo endulza la muerte.


I. El hombre naturalmente teme la muerte, y si a este temor se junta el recuerdo de los pecados cometidos, ¡oh!, ¡cuánto más terrible será! Pues bien, para disipar este temor y hacer dulce nuestra muerte, hallamos un recurso admirable en la devoción a la Sangre Preciosísima de Jesucristo.

Nuestra alma, considerando a Jesús crucificado cuya Sangre corre por todas partes, concibe la esperanza de salvación y siente desvanecerse todos sus temores; oye la voz de esa Sangre que resuena como una trompeta y clama misericordia, dice San Bernardo. Vedla cómo ha atravesado este mar y está a punto de llegar al puerto; tiene en la mano este oro precioso que debe ganarle una gloria eterna, nos dice San Ambrosio. Se sirve de esta Sangre como de una llave del Paraíso, exclama Santo Tomás; entonces ella siente renacer su valor y ya no teme la muerte. Y, en efecto, cuán consoladoras son las siguientes palabras con que San Juan Crisóstomo disipa, en virtud de esa Sangre divina, todo el temor de la muerte: «Esta Sangre ahuyenta a los demonios, atrae hacia nosotros los Ángeles y el Señor de los Ángeles; y la efusión de esta Sangre nos abre el Cielo.»

Al fin de nuestra vida el demonio vendrá, según su costumbre, a asaltar nuestra alma con las más fuertes tentaciones; más la vista de la Sangre de Jesucristo, de la que estaremos empapados y armados, le pondrá en fuga.

Asistidos de la Santísima Virgen, de nuestros Ángeles custodios, del Príncipe de las jerarquías celestiales el glorioso San Miguel y en fin, del Señor omnipotente y glorioso de los Ángeles, ¿qué podremos temer? ¡Felices entonces las almas devotas de esa Sangre!

II. Considera, además, oh alma mía, que, si fortalecida con la Sangre de Jesucristo, te presentas a las puertas del Cielo, se abrirán al momento delante de ti; el Ángel armado con la espada de fuego, puesto para su guarda, no podrá prohibirte la entrada, pues que vendrás marcado con la Sangre del Cordero divino, en quien así en vida como en muerte has puesto tus esperanzas: «la virtud de la sangre que corre del costado de Cristo aparta al Ángel y embota la espada», escribía San Antonio de Padua.

Así estaba anunciado en figura a los hebreos, cuando el Ángel, ministro de la ira de Dios, exceptuó del castigo de la muerte a todos aquellos cuyas puertas estaban señaladas con sangre. Y si esta gracia fue concedida a la figura, ¿qué virtud no tendrá, y con mucha más razón, el objeto de esta misma figura?

Tal es el pensamiento de San Juan Crisóstomo: «La sangre del cordero servía para librar al hombre racional, no por su propio mérito sino porque representaba la Sangre del Señor.»

Cuando el alma fiel esté bañada con esa Sangre Santísima del Hijo de Dios, cuando se halle no solamente en los labios que invoquen sus méritos, sino también en el corazón purificado por esa misma Sangre, esta alma ¿podrá estar sujeta a la espada formidable de la cólera vengadora de Dios, a esa espada que en el día de la muerte arma la mano del Ángel exterminador?

¡Oh! ¡Dichosa muerte la de aquel que pone su confianza en esa Sangre Preciosísima!


COLOQUIO

Si considero, Jesús mío, mi vida pasada y el número y la gravedad de mis faltas, el pensamiento de la muerte me estremece: timor mortis turbat me. Veo mis pecados y no veo mi arrepentimiento, formo buenas resoluciones y recaigo: paccantem me quotidie et non me panitentem, timor mortis conturbat me. Mas si vuelvo la vista a Vos, oh Jesús mío crucificado, y a la Sangre que despiden esas llagas sagradas, ¡oh! ¡qué consuelo para mí! Oigo la voz de esa Sangre que delante de vuestro trono pide misericordia por mí; y pues que habéis muerto sobre la Cruz y derramado vuestra Sangre con tanta abundancia para librarme de la muerte espantosa de los pecadores y alcanzarme la muerte preciosa del justo, he aquí la gracia que os pido con toda humildad: llevar una vida tal que me conduzca a esta santa muerte por los méritos de vuestra Sangre Preciosísima, derramada toda por la salvación de mi alma.


EJEMPLO

Mientras San Francisco Caracciolo trabajaba en la propagación de su orden religiosa, vinieron a proponerle la fundación de una nueva casa en Anagni. Aunque agobiado por las muchas penitencias y fatigas, quiso pasar por Loreto, saliendo de Roma, y dos días después de haber llegado fue acometido de una calentura violenta que en poco tiempo le redujo a un extremo peligro. El Santo, que conocía estar próxima su muerte, quiso hacer su confesión general y recibió en seguida con la mayor devoción el Santo Viático y la Extremaunción. Teniendo el Crucifijo en la mano le oyeron repetir muchas veces lleno de amor y confianza: “Sangre de Jesús derramada por mí, tú eres mía; yo la quiero, Señor, dádmela, no me rehuséis lo que es mío;” e imprimiendo tiernos ósculos en las llagas de su Redentor, repetía: “Sangre preciosísima de mi Jesús, tú eres mía y solamente contigo espero mi salvación.” Y con estos sentimientos espiró apaciblemente.


JACULATORIA

Padre Eterno, os ofrezco la Sangre de Jesucristo en rescate de mis pecados y por las necesidades de la Santa Iglesia.


INDULGENCIA

El Soberano Pontífice Pío VII concedió cien días de Indulgencia por cada vez que se diga la anterior jaculatoria. Así consta del rescripto que se conserva en los archivos de los Padres Pasionistas de Roma.