"Los cinco minutos de Maria"

"Los cinco minutos de Maria"
Textos tomados del Libro "Los cinco minutos de María" del Padre Alfonso Milagro.

miércoles, 22 de julio de 2026


 ==GOTAS DE REDENCIÓN==

Día 22


Hay días en los que el cansancio no es solo físico; también pesa el corazón. Las preocupaciones, las heridas y las incertidumbres pueden hacernos sentir sin fuerzas. Sin embargo, Jesús no nos pide que carguemos solos con todo. Él nos invita a acercarnos, a confiar y a descansar en su amor.


La Preciosísima Sangre de Cristo nos recuerda que nunca caminamos abandonados. Cuando ponemos nuestra vida en sus manos, descubrimos una paz que no depende de que todo esté resuelto, sino de saber que Él permanece con nosotros en cada paso.


Propósito: Haz una pausa durante el día y entrégale a Jesús, con una oración sencilla, aquello que más inquieta tu corazón.


Jaculatoria: Preciosísima Sangre de Cristo, sé mi descanso y mi esperanza.


“El corazón que descansa en Cristo encuentra la fuerza para seguir adelante.”


martes, 21 de julio de 2026


 ESPRESSO ESPIRITUAL 22 DE JULIO

Ten confianza en que cada día trae consigo nuevos desafíos y retos que pueden ayudarte a ser mejor para Dios y los demás. Te invito a dejar a un lado la incredulidad. Comienza a creer verdaderamente en Dios y que toda ayuda proviene de Él ¡DIOS ES TU AUXILIO! Él pondrá en tu corazón la fuerza y el deseo de salir de eso que piensas que no tiene solución. Dios quiere llenarlo todo en tu vida, todo el espacio y todo el tiempo, porque Dios quiere llenarte el corazón de alegría. Permite que Él pueda obrar en ti a su manera. Pronuncia ahora como mucha fe: “Señor, dame la fe, la esperanza y la caridad para vivir el estilo de vida que me propones”.


Alégrate y sonríe porque Dios te ama y te escucha, Él es tu amigo incondicional y te acompañará en todas las decisiones que tomes ¡Ánimo!


Laus Deo

Alabado sea Dios.


 ==JULIO, MES DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE==

DÍA 22


La Sangre Preciosísima de Jesucristo enriquece al alma con todas las virtudes


I. Formado el Paraíso terrenal por la mano Omnipotente de Dios para ser dichosa morada de nuestros primeros padres en el estado de la inocencia, contenía las fuentes abundantes de cuatro ríos que se extendían sobre toda la tierra. Y ¿cuál era el sentido simbólico de estos ríos sino las Llagas Sagradas de Jesús? De estas Llagas se derivan, como de una fuente, todas las gracias que se derraman en las almas con la Sangre Preciosa que de ellas corre. Observad a Santa Gertrudis en sus admirables éxtasis; parécele que de las Llagas Santísimas de Jesús salía, cual caudalosos ríos, la Sangre divina que fertilizaba los campos de la Iglesia; de donde resulta que todas las virtudes que adornan a las almas deben recibir su esplendor y su vida de esta Sangre adorable, para ser meritorias de la vida eterna. Y efectivamente, ¿cómo el alma podría merecer, si Jesús no hubiese derramado su Sangre? ¿Cómo formar un buen pensamiento, cómo invocar el Nombre Santísimo de Jesús, cómo observar la santísima ley divina, si no estuviese esta Sangre para vivificar y animar todas nuestras buenas acciones? Nuestras oraciones no subirían al Cielo ni serían aceptadas; nuestras obras de misericordia no serían meritorias, sin la virtud de esta Sangre de propiciación: al modo que el sol comunica su luz con todos sus resplandores a la tierra toda, que sin él no sería sino tinieblas, así las almas, faltas de esta Sangre de luz eterna, permanecerían en la obscuridad y en la insuficiencia de merecer. ¡Oh eficacia admirable de esta Preciosísima Sangre!


II. Para cerciorarnos de esta verdad en su principio mismo, debemos considerar atentamente cuán débil es naturalmente el hombre para la práctica de las virtudes; su debilidad es tal, que no le permite concebir y desear, y mucho menos practicar por sí mismo ninguna virtud meritoria de la vida eterna sin el auxilio de la gracia. Y esta gracia de practicar el bien ¿de dónde procede sino de los méritos de esta Sangre Sagrada que ha derramado Jesús? Esto hacía decir a Jesús, dirigiéndose a Santa Teresa: «te doy mi Sangre»: queriendo decir que con esta Sangre la daba todos los bienes y que podía con este oro precioso enriquecer su alma con todas las virtudes. Por esta Sangre la humildad tiene el mérito de ser ensalzada, en virtud de las humillaciones de Jesús que la derramó. Por esta Sangre, la paciencia es coronada en el Cielo, en virtud de los padecimientos que Jesucristo sufrió derramándola. Por esta Sangre, la caridad resplandece y hace al alma que la posee semejante a los Ángeles del Cielo, en virtud de aquel Cordero inmaculado que se sacrificó en la Cruz. Por esta Sangre, la caridad se inflama y hace al alma aceptable a Dios, en razón del amor ardiente de Jesús que quiso rescatarnos con su Sangre. ¡Oh bendita Sangre!; ¡qué tesoro eres para nosotros! Haz que todos conozcan tu valor y tu precio incomparable.


COLOQUIO

¿Quién no se maravillará, amable Jesús mío, de vuestro inmenso amor por el cual nos habéis enriquecido con tantos bienes como hallamos en los méritos de vuestra Preciosísima Sangre? En verdad que podemos decir que en este tesoro encontramos todas las virtudes: in omnibus divites facti estis in illo, como nos dice S. Pablo. ¿Qué sucederá de mí, qué mérito podré yo adquirir sin la eficacia de esa Sangre que me realza y me fortifica en todas las buenas obras? Si hallo en mí algún pequeño bien yo le debo todo a vuestros méritos: Vos sois quien me habéis redimido, quien me habéis santificado con los Sacramentos y dándome tantas gracias para practicar el bien; y todo esto, sí, todo esto en virtud de la Santísima Sangre que habéis derramado por mí y me ofrecéis cada día a fin de que por Ella pueda salvarme. Sangre adorable de mi Jesús, te adoro de lo más profundo de mi corazón, te invoco ardientemente, tú serás mi salvación, por ti espero llegar al Paraíso.


EJEMPLO

Santa Lutgarda oyó una noche una voz que la decía: « ¿Por qué pierdes el tiempo, perezosa? Levántate, que este es el tiempo de hacer penitencia por los pecadores que duermen en las inmundicias de sus vicios.» Aterrada la Santa, se fue a la iglesia, y sobre el suelo encontró a Jesús crucificado, cuya sangre corría por todas partes, reducido por los pecadores a tan doloroso estado. Abrazó entonces la cruz, la tomó sobre sí, y aplicó sus labios a la llaga del costado; en el momento sacó de ella un licor tan delicioso, que desde entonces sintió nacer en sí un valor todo nuevo para el servicio de Dios y la práctica de las santas virtudes. Se supo más tarde que, desde esa ocasión, conservó la santa en sus labios una dulzura más suave que la de la miel.


JACULATORIA

Padre Eterno os ofrezco la Sangre de Jesucristo en rescate de mis pecados y por las necesidades de vuestra Iglesia.


INDULGENCIA

El Soberano Pontífice Pío VII concedió cien días de Indulgencia por cada vez que se diga la anterior jaculatoria. Así consta del rescripto que se conserva en los archivos de los Padres Pasionistas de Roma.



 ==UNA FIESTA MARIANA PARA CADA DÍA DEL AÑO==

22 Julio.


♡Nuestra Señora de la seguridad o de escondite seguro, Overloon, Holanda♡


Este título es muy reciente, habiéndose originado en la Segunda Guerra Mundial, en Overloon, una pequeña ciudad en Holanda, situada a medio camino entre Nijmegen y Venlo, a unas 30 millas al sur de Arnhem.


Después de que los ejércitos alemanes habían invadido Holanda, un gran número de jóvenes holandeses huyeron para escapar de la captura y posible muerte por los alemanes. Muchos de estos jóvenes encuentran un lugar de esconderse en Overloon.


Hay historias que varias veces este pequeño pueblo de unos 1.700 o 1.800 habitantes, tenían un máximo de 200 fugitivos, escondidos en las casas de la ciudad.


Una gran parte de estos refugiados que encontraron un escondite en Overloon, prometió a la Santísima Virgen que les erigir un santuario en su honor si quería ayudar a salvarlos.


La batalla para Overloon libre tuvo lugar entre el 30 de septiembre y 18 de octubre de 1944, y se libró entre las fuerzas aliadas y el ejército alemán. Después de sufrir grandes pérdidas, la batalla resultó en una victoria aliada liberar a la ciudad de Overloon de la ocupación alemana. La batalla había sido feroz, como 2.500 soldados murieron en Overloon mientras el pueblo en sí fue completamente destruida. Por alguna razón, esta batalla no es muy recordado en los Países Bajos, a pesar de que hay un museo en Overloon donde los vehículos blindados y tanques rotos que habían dejado atrás en el campo de batalla se han conservado para su visualización.


Después de la guerra había terminado y la paz llegó al país, los holandeses que habían estado escondiendo en Overloon se reunieron y construyeron el santuario prometió en Overloon, dedicándolo a la Madre de Dios bajo el título de Nuestra Señora de la seguridad o de ocultación de errores. El siguiente es de una traducción del artículo de Reuters del 4 de diciembre 1954:


"El miércoles, 8 de diciembre en la fiesta de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción, una capilla en Overloon se consagró. Esta sencilla capilla se encuentra en la carretera que conduce a Limburgo, y estará dedicada a Nuestra Señora de escondite seguro. Fue a mediados de 1942 que el primero de los que buscan la seguridad de los brutales ocupantes alemanes buscaron hospitalidad en Overloon. A mediados de 1944 había alrededor de 200 jóvenes se esconden en Overloon esperando el día de la liberación. En una de las zonas boscosas incluso había un campamento de estudiante amueblado con tiendas de campaña. Esto fue posible gracias a la planificación prudente y cuidadosa de una organización a continuación, en el trabajo, y para la hospitalidad y el silencio de la gente de Overloon.


En 1945, los que una vez había sido escondido en Overloon, y que había disfrutado de la generosidad del pueblo, se reunieron fondos para un monumento a la memoria de aquellos días de ansiedad, y en gratitud a las personas cuyo silencio y hospitalidad ellos habían mantenido vivo . Y por lo que ahora este monumento se erige: una capilla dedicada a María, Nuestra Señora de la Seguridad, la patrona de escondite seguro. El diseñador de esta capilla es el arquitecto Strik, mientras que el famoso escultor Brabant Piet van Dongen creado una buena imagen que representa a la Virgen con dos jóvenes que oculta bajo su manto ".



 ==LOS CINCO MINUTOS DE MARÍA, 22 DE JULIO==

El espíritu Santo nos hace llamar a Dios "Padre" en lo íntimo de nuestro ser y ese mismo divino Espíritu con sus íntimas inspiraciones nos mueve a llamar a María "Madre".


No contraríemos los impulsos y las mociones del Espíritu Santo que obran en nosotros; dejémonos santificar por Él y dejémonos santificar como Él quiere, teniendo a Dios como Padre y a María como Madre, y amándolos como tales.


==VIRGEN LLENA DE PIEDAD, DON DEL ESPÍRITU SANTO, ALCÁNZANOS ESTE DON QUE NOS HAGA DESCUBRIR EN DIOS AL PADRE Y EN MARÍA A LA MADRE==


Padre Nuestro...

Ave María...

Gloria...


(Padre Alfonso Milagro)



 ==GOTAS DE REDENCIÓN==

Dia 21


La vida cristiana no consiste en comenzar con entusiasmo, sino en permanecer junto a Cristo cada día. Habrá momentos de cansancio, dudas y pruebas, pero la Preciosísima Sangre de Jesús nos fortalece para seguir caminando cuando nuestras fuerzas parecen no ser suficientes.


Dios no espera que nunca caigamos; espera que nunca dejemos de levantarnos confiando en su gracia. La santidad se construye con pequeños actos de fidelidad vividos con amor.


Propósito: Dedica hoy unos minutos a la oración, aunque sean pocos. La fidelidad en lo pequeño prepara el corazón para las grandes batallas.


Jaculatoria: Preciosísima Sangre de Cristo, sostenme para permanecer siempre fiel a Ti.


“La fidelidad de cada día es el camino que conduce a la santidad.”


lunes, 20 de julio de 2026


 ==JULIO, MES DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE==

DÍA 21


La Sangre Preciosísima de Jesucristo enciende en las almas la caridad.


I. ¡Qué ardiente era en el Santísimo Corazón de Jesús el deseo de derramar su Sangre por la redención del mundo! Baptismo autem habeo baptizari, et quomodo coarctor usque dum perficiatur: tales son sus propias palabras. Yo tengo que derramar con mi Sangre las riquezas de mi amor; y ¡cuánto deseo y suspiro por hacerlo! Así expresa su ardiente deseo de formar para las almas este baño saludable. Si se considera la generosidad con que la ha derramado y el precio incomparable de esta Sangre divina, nuestro corazón no podrá menos de inflamarse en amor y nos veremos precisados a repetir con el Apóstol: “la caridad de Jesucristo nos estrecha.” Sería necesario tener un corazón más duro que la piedra para no sentirse abrasar de amor hacia Aquel que tanto nos ama. Y ¿quién, Jesús mío, quién no se sentirá todo inflamado de amor para con Vos? Y sin embargo, ¡oh monstruosa ingratitud de los hombres!, Jesús se ve precisado a exclamar dolorosamente: “He sido entregado al olvido como si estuviese muerto para todos los corazones.” Parece que es tratado como un muerto a quien todo afecto le abandona, Él que ha sacrificado por nosotros su Sangre y su vida. Pero todavía hay más; esta Sangre adorable no tiene valor a los ojos de tantos pecadores ingratos; Ella es pisada, profanada, y algunas veces blasfemada. ¡Ah! vosotras al menos, almas que amáis a Jesús, que sois devotas de esa Sangre Preciosa, honradla, adoradla y ofrecedla cada día ante el trono de Dios con los sentimientos de la más ardiente caridad.

II. Para inflamar más y más en nuestros corazones tan felices llamas de amor, consideremos además por quién Jesucristo ha derramado su Sangre. ¡Ah! vosotros lo sabéis; ha sido por nosotros, pecadores, y la ofrece toda por nuestra salvación. El Corazón amante de Jesús es, según el profeta Joel, un manantial perenne de donde corre hasta la consumación de los siglos esta fuente de amor. El tesoro de la Cruz con que Jesucristo ha pagado la deuda contraída por toda la posteridad de Adán para con la soberana justicia, nunca nos ha sido cerrado ni jamás lo será, sino que está siempre abierto en la herida del costado de nuestro Salvador. «El madero de la Cruz exhala un bálsamo inagotable de perfumes espirituales», en expresión de San Bernardo. La multitud de los que acuden a aprovecharse de este tesoro jamás le agotará, porque él procede de ese corazón de quien se ha dicho que «es rico en misericordia», y cuanto más se tome de él para remedio de nuestras necesidades, tanto más abundante es. Aunque Jesucristo haya subido glorioso a la diestra de su Eterno Padre, no por eso ha querido privar a la Iglesia de este rico tesoro de su Sangre y de sus méritos infinitos; ha querido que las almas fuesen siempre libres en valerse de ellos para reconciliarse por sus méritos con su Divina Majestad y participar de las riquezas inmensas de su amor. Aquí es, Jesús mío, donde podemos admirablemente juzgar de toda la grandeza de vuestra excesiva caridad, tan grande, tan profunda, tan incomprensible. ¡Dios mío, que se inflame al fin en vuestro amor nuestro corazón! Amemos, pues, a Jesús que nos ha amado así con todas sus entrañas y por esta Sangre adorable nos ha unido a su tan manso y amable corazón; repitamos una y mil veces: “¿Quién nos separara de la caridad de Jesucristo?”


COLOQUIO

¡Amable Redentor mío, de cuyo corazón abierto salen rayos de amor tan numerosos como las gotas de vuestra Preciosa Sangre para penetrar nuestros corazones tan fríos y tan insensibles a vuestro amor, muera en nosotros todo afecto terreno y ocupe todos los corazones ese fuego de caridad que habéis venido a traer al mundo; que todos os amen con todo su corazón, con toda su alma, con todas sus fuerzas y sobre todas las cosas; que ese amor se inflame más y más hasta que consigamos amaros en el Cielo! Sí, Jesús mío, os pedimos vuestro amor, por esa Sangre que habéis vertido por nosotros con tanto amor. Vuestro amor, y seremos bastantemente ricos. «Dadnos vuestro amor», diremos con San Ignacio, y moriremos contentos, si por vuestro amor morimos: Amorem tuum mihi dona, et dives sum satis. ¡Ay! ¡Ojalá pudiéramos dar por vuestro amor toda la sangre de nuestras venas, como por amor nos habéis dado Vos toda vuestra Sangre!


EJEMPLO

Entre las almas más abrasadas en el amor de Jesucristo resplandece el gran mártir San Ignacio que era muy devoto de la Sangre preciosísima del Redentor y que, en sus cartas a los habitantes de Smirna, de Éfeso y de la Magnesia, hizo muchas veces mención de la Sangre de Jesús y de su Pasión. Ardiendo en deseos de derramar su sangre por Jesucristo hubiera excitado a las fieras para devorarle, si hubiesen rehusado despedazar su cuerpo, y suspirando después de los más crueles tormentos por imitar a su Redentor que había derramado su Sangre sobre una Cruz, decía frecuentemente: «Fuego, cruz, fieras, quebrantamiento de huesos, separación de miembros, molimiento de todo mi cuerpo, los tormentos todos del demonio, caigan sobre mí con tal de que yo pueda poseer a Jesucristo.» Y cuando condenado ya a muerte, oía los rugidos de los leones dispuestos para devorarle, repetía en los trasportes de su alegría: «Soy trigo de Jesucristo, muélanme las fieras entre sus dientes para que venga a ser un pan puro.» Y con una voz de alegría, dio voluntariamente su sangre y su vida por el Señor.


JACULATORIA

Padre Eterno os ofrezco la Sangre de Jesucristo en rescate de mis pecados y por las necesidades de vuestra Iglesia.


INDULGENCIA

El Soberano Pontífice Pío VII concedió cien días de Indulgencia por cada vez que se diga la anterior jaculatoria. Así consta del rescripto que se conserva en los archivos de los Padres Pasionistas de Roma.