"Los cinco minutos de Maria"

"Los cinco minutos de Maria"
Textos tomados del Libro "Los cinco minutos de María" del Padre Alfonso Milagro.

jueves, 13 de agosto de 2026


 ESPRESSO ESPIRITUAL 14 DE AGOSTO

Tienes que confiar que en las manos de Dios, todo saldrá bien, porque con Dios de tu lado nunca sales perdiendo. Que nadie robe tus sueños ni mate tus ilusiones. Canta alegremente como el Salmista: “¿Por qué voy a desanimarme? Mi esperanza he puesto en Dios. ¡Él es mi Dios y Salvador!” (Salmo 43,5) Te invito a conversar con Dios y decirle: “Señor, gracias por este momento de paz que me regalas. No quiero vivir mi vida sin ganas y sin ánimo. Lléname de esa alegría sincera y de tu paz que da consuelo. Lléname de una rotunda Fe y de un valor sólido, porque cuando esa fe aparece, la duda desaparece, cuando ese valor se hace presente, el temor escapa. Seguro estoy en Ti y sé que no hay problema que pueda sobrepasar tu inmenso poder. Ven y hazme sentir tu esperanza y tu protección para no desfallecer ni perder el ánimo.


Laus Deo

Alabado sea Dios.


 ==UNA FIESTA MARIANA PARA CADA DIA DEL AÑO==

14 de Agosto.


♡VIGILIA DE LA ASUNCIÓN DE MARIA♡


Es la Asunción de Nuestra Señora a los cielos la coronación de todas sus fiestas y recuerdos, el fin de su destierro y la entrada triunfal en el imperio de su Hijo, que son los cielos, como soberana y emperatriz. Qué alegría de ángeles, qué tristeza en los apóstoles, qué hermosura de Virgen, qué júbilo en los cielos, qué vacío en la tierra. Hasta ahora vivió en ella aquella vara de Jessé y rosa de Jericó para hacer dos veces el oficio de madre, siendo siempre virgen. La primera vez real y verdaderamente con aquel Niño concebido por milagro que después de haber llevado nueve meses en su seno, salió de él sin romperlo ni mancharlo, como el rayo del sol sale por un cristal y nació en Belén y vivió en Nazaret.


Era Hijo de Dios y María su madre fue por ello elevada a una dignidad superior a todos los ángeles, cual es ser Madre de Dios. La otra maternidad es figurada con relación a la Iglesia. Esta sociedad fundada por Nuestro Señor Jesucristo y fortalecida y vivificada por el Espíritu Santo, acababa de nacer cuando el Hijo de Dios subió a los cielos, y por no dejarla en un punto huérfana de padre y madre, ahí quedó la Santísima Virgen en torno de la cual se reunían los apóstoles, y a quien miraban los recién convertidos como un ser extraordinario, que tocaba la esfera de lo divino.


Cuentan de San Dionisio Areopagita que, al encontrarse con ella en Éfeso en los últimos días que vivió con el discípulo amado, le sobrecogió de tal manera, que la hubiera adorado como diosa, de no saber que era persona humana.


Cuando la Iglesia se extendía ya por todo el mundo y en las ciudades más famosas como Roma, Alejandría, Atenas, Antioquía era adorado el Hijo de la Virgen subió ésta al cielo a sentarse a su lado como reina de cielos y tierra.


VIGILIA DE LA SOLEMNIDAD DE LA ASUNCIÓN DE MARÍA


Invoquemos al Espíritu Santo para que nos acompañe en esta Vigilia de oración:


Canto: Quien me da la vida


Introducción


María se nos presenta hoy como la criatura llena de gracia, amada de Dios, exaltada sobre todos los seres creados, y a la vez, su glorificación anticipa el destino de la Iglesia, la comunidad de los redimidos por su Hijo Jesús.


La Madre de Jesús goza de la gloria de su Hijo. La que no conoció pecado ha sido elevada al cielo para gozar del triunfo de Jesús sobre la muerte. Sin embargo, la Asunción de María no hace que se desentienda de la comunidad humana. Ella sigue siendo nuestra Abogada, mediadora ante su Hijo en favor nuestro.


El triunfo de María es la coronación de la humildad de la sierva del Señor, la verdad cumplida del Evangelio: el que arriesga su vida, la gana.


Hoy es un día emblemático para sostener la esperanza, porque una mujer de nuestra raza ha sido coronada de gloria. En ella nos sentimos todos nosotros exaltados, pero a la vez es una propuesta de forma de vida enamorada de Dios, o si cabe decirlo en sentido evangélico, una vida testigo del amor divino, que se derrama en nuestro corazón.


Lectura bíblica: 1Cro 15, 3-4. 15-16; 16, 1-2


En aquellos días, David congregó en Jerusalén a todos los israelitas, para trasladar el arca del Señor al lugar que le había preparado. Luego reunió a los hijos de Aarón y a los levitas.


Luego los levitas se echaron los varales a los hombros y levantaron en peso el arca de Dios, tal como había mandado Moisés por orden del Señor.


David mandó a los jefes de los levitas organizar a los cantores de sus familias, para que entonasen cantos festivos acompañados de instrumentos, arpas, cítaras y platillos.


Metieron el arca de Dios y la instalaron en el centro de la tienda que David le había preparado. Ofrecieron holocaustos y sacrificios de comunión a Dios y, cuando David terminó de ofrecerlos, bendijo al pueblo en nombre del Señor.


Palabra de Dios.


Reflexión


El Arca era el signo de la presencia de Dios en medio de su Pueblo; en su interior se guardaba su Palabra, reseñada en las Tablas de la Ley. Se menciona hoy este pasaje porque María es el Arca de la Nueva Alianza, en cuyo seno habitó el Hijo de Dios, el Verbo, la Palabra de Dios hecha carne, durante nueve meses, y con su Asunción a los Cielos encontró su morada definitiva en el seno de la Trinidad Santísima.


El Arca del Antiguo Testamento estaba construida con materiales preciosos, revestida de oro en su interior; en el caso de María, Dios la llenó de dones incomparables, y su belleza era reflejo de esta plenitud de gracia con que había sido adornada. Así correspondía a la nueva morada de Dios en el mundo.


No olvidemos hoy que el Arca era para los judíos un lugar privilegiado donde Dios escuchaba sus oraciones: mi Nombre estará allí, se lee en el Libro de los Reyes. María, Arca de la Nueva Alianza, es también el lugar privilegiado donde Dios escucha nuestras plegarias. Con la ventaja de que Ella suma su voz a la nuestra. Acudir a Nuestra Señora no solo es el mejor medio para ser atendidos por Dios, sino que Ella misma, desde el Cielo, intercede y endereza nuestras súplicas cuando no andan del todo bien encaminadas.


Madre nuestra, Tú que estás en cuerpo y alma tan cerca de Dios Padre, de Dios Hijo, de Dios Espíritu Santo, no nos dejes de tu mano.


“Madre mía, llévame hasta el trono de la Trinidad Santísima y dile a Jesús que me haga hostia con Él” (Beato Manuel González).


Preces


Presentemos nuestra oración a María que intercede por nosotros ante su Hijo. Respondemos cantando:


Madre Inmaculada, intercede por nosotros.


I. María, Madre de Dios y Madre nuestra, tú siempre fuiste fiel a la voluntad de tu Hijo. Tus intereses eran los intereses de Dios. Ayúdanos a asemejarnos cada vez más a ti.


II. María, Madre de Dios y Madre nuestra, tú fuiste dichosa por haber concebido a Jesús. Ayúdanos a caer en la cuenta de que Él está siempre presente en nuestra vida y enséñanos a hacer vida su Palabra en nosotros.


III. María, Madre de Dios y Madre nuestra, en todos los momentos de la vida de tu Hijo te mantuviste a su lado. Fortalece nuestra fe para ser fieles a Dios incluso en las situaciones más difíciles.


IV. María, Madre de Dios y Madre nuestra, durante la espera pentecostal animaste la comunidad de discípulos que habían perdido al maestro y se sentían desorientados. Tu presencia los sostuvo en la fe y la esperanza. También nosotros queremos ser fuente de ánimo para todas aquellas personas que viven a nuestro lado.


V. María, Madre de Dios y Madre nuestra. Nadie como tú conoce a Dios, y nadie como tú nos conducirá a él. Necesitamos acudir a ti porque tú eres el mejor camino para llegar a Jesús. Necesitamos que nos ayudes a renovar nuestro corazón. Tú que eres la nueva Eva haznos a nosotros criaturas nuevas.


2. La esperanza del Cielo.


La Asunción de Nuestra Señora nos llena de alegría y nos alienta en ese camino que nos falta por recorrer hasta llegar al Cielo. Ella nos da ánimo y fuerzas para alcanzar la santidad a la que por vocación hemos sido llamados


“La vida humana es un camino. ¿Hacia qué meta? ¿Cómo encontramos el rumbo? La vida es como un viaje por el mar de la historia, a menudo oscuro y borrascoso, un viaje en el que escudriñamos los astros que nos indican la ruta. Las verdaderas estrellas de nuestra vida son las personas que han sabido vivir rectamente. Ellas son luces de esperanza. Jesucristo es ciertamente la luz por antonomasia, el sol que brilla sobre todas las tinieblas de la historia. Pero para llegar hasta Él necesitamos también luces cercanas, personas que dan luz reflejando la luz de Cristo, ofreciendo así orientación para nuestra travesía. Y ¿quién mejor que María podría ser para nosotros estrella de esperanza, Ella que con su «sí» abrió la puerta de nuestro mundo a Dios mismo; Ella que se convirtió en el Arca viviente de la Alianza, en la que Dios se hizo carne, se hizo uno de nosotros, plantó su tienda entre nosotros.


Madre nuestra, enséñanos a creer, esperar y amar contigo. Indícanos el camino hacia su reino. Estrella del mar, brilla sobre nosotros y guíanos en nuestro camino” (Spe Salvi, 49).


Acción de gracias


Jdt 13, 18-19


Tú eres el orgullo de nuestra raza.

El Altísimo te ha bendecido, hija,

Más que a todas las mujeres de la tierra.

Bendito el Señor, creador del cielo y tierra.


Que hoy ha glorificado tu nombre de tal modo,

Que tu alabanza estará siempre en la boca de todos

Los que se acuerden de esta obra poderosa de Dios.


En este momento de silencio, dejemos que esta Palabra resuene en nuestro interior y haga brotar nuestra acción de gracias a Dios por todo aquello con que nos ha bendecido, nos ha elevado, nos ha acercado a Él a lo largo de este año. Espontáneamente podemos compartirlo, intercalando el canto:


Muchas gracias, María, oh Madre, muchas gracias.


Oración final


María, reconociendo su pequeñez de criatura y la grandeza de la vocación a la que fue llamada, acogió en su corazón la Palabra de Dios y de Ella brotó un himno de gratitud, bendición, alabanza al amor de Aquel que hizo en su vida grandes cosas. Que nuestra vida sea, como la de María, toda ella un Magníficat.


Porque te has complacido, Señor, en la humildad de tu sierva, la Virgen María, has querido elevarla a la dignidad de Madre de tu Hijo y la has coronado en este día de gloria y esplendor; por su intercesión, te pedimos que a cuantos has salvado por el misterio de la redención nos concedas también el premio de tu gloria. Por nuestro Señor Jesucristo.

Amén



 ==LOS CINCO MINUTOS DE MARÍA, 14 DE AGOSTO==

María Santísima, desde el momento de la anunciación, tuvo la resolución profunda, permanente y eficaz de consagrar su vida a la persona y a la obra de su Hijo y cooperar con amor a la salvación de los hombres.

Su voluntad estuvo siempre unida a la de Dios y la llama de su fervor ardía en presencia de Jesucristo, como la llama de un candelabro delante de un Sagrario.

Así fue el Corazón de María y así debe de ser tu corazón.


==VIRGEN FELÍZ PORQUE CREÍSTE QUE EN TI SE CUMPLIRÍA LA PALABRA DE DIOS, HAZME QUE NO DESEE YO OTRA COSA QUE HACER SU VOLUNTAD==


Padre Nuestro...

Ave María...

Gloria...


(Padre Alfonso Milagro)


miércoles, 12 de agosto de 2026


 ESPRESSO ESPIRITUAL 13 DE AGOSTO

Ayer fue una historia, mañana es todo un misterio, HOY es un regalo de Dios, ¡Disfrútalo!. No dudes jamás de la presencia de Dios en tu vida. Él está allí vigilándote, protegiéndote, amándote y guiándote para que todo salga bien. No importa los problemas que te agobien, permanece fiel a Dios, búscalo con todo tu corazón. Confía en su poder sanador y comenzarás a experimentar su perdón, su amor, su compasión y su auxilio divino. ¡El que a Jesús tiene, nada lo detiene!

“Señor, me entrego a ti esta semana. Ayúdame en todo, dame tu bendición, apóyame en mis luchas y dame la victoria, en el Nombre de Jesús.”


Laus Deo

Alabado sea Dios.


 ==UNA FIESTA MARIANA PARA CADA DÍA DEL AÑO==

13 de Agosto.


♡Dormición de la Virgen♡


La muerte de la Virgen, en presencia de los apóstoles, a excepción de Saint Thomas. Al igual que su divino Hijo, que resucitó y ascendió al cielo en el tercer día después de su muerte.


"Los Santos Apóstoles celebraron una conferencia relativa a la sepultura del cuerpo más sagrado de su Reina y Señora. Como se acordaron de que, según la costumbre de los Judios en el entierro, el cuerpo deificado de su Maestro había sido ungido con ungüentos preciosos y especias y envuelto en las vendas en el suelo sagrados; no pensaron en hacer lo contrario con el cuerpo virginal de su santísima Madre. De acuerdo con ellos llamaban las dos doncellas, que habían ayudado a la Reina durante su vida y que había sido designadas como las herederas de su túnica, y se les instruyó a ungir el cuerpo de la Madre de Dios con mayor reverencia y modestia y se envuelve en el devanado -hojas antes de  ser colocada en el ataúd.


Con gran reverencia y temor las dos doncellas entraron en la sala, donde el cuerpo de la bienaventurada Virgen yacía en su sofá; pero el resplandor que sal1ía de él,

 las cegó de tal manera queno podían ver ni tocar el cuerpo, ni siquiera determinar en qué lugar concreto se encontraba


Con temor y reverencia aún mayor que en su entrada, las doncellas salieron de la habitación; y con gran excitación y asombro le dijeron a los apóstoles lo que había sucedido. Ellos, no sin inspiración divina, llegaron a la conclusión, que esta arca del pacto no debíaser tocada o manipulada en el camino común. Entonces San Pedro y San Juan entraron en la oratoria y perciben la refulgencia, y, al mismo tiempo que escucharon la música celestial de los ángeles, que cantaban: "Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo." Otros respondieron: ". Una Virgen antes del parto, en el parto y después del parto" Desde entonces muchos de los fieles expresaron su devoción a María santísima en estas palabras de alabanza; y de ellos fueron entregados a repetirse por nosotros con la aprobación de la Santa Iglesia.


Los dos santos Apóstoles, San Pedro y San Juan, fueron durante un tiempo perdido en la admiración ante lo que vieron y escucharon de su Reina; y con el fin de decidir qué hacer, se hundieron en sus rodillas, suplicando al Señor para que sea conocida. Entonces oyeron una voz que decía: "No hable el sagrado cuerpo sea ya sea descubierta o tocado."


Por tanto, haber sido informado de la voluntad de Dios, trajeron un féretro, y, la refulgencia de haber disminuido un poco, se acercaron al sofá y con sus propias manos reverentemente cogieron la túnica en los dos extremos. De este modo, sin cambiar su postura, levantaron el Tesoro sagrado y virginal y la colocaron sobre el féretro en la misma posición que había ocupado en el sofá. Ellos podrían fácilmente hacer esto, porque no sentían más peso que el de la túnica. En esta féretro del ex refulgencia del cuerpo moderó aún más, y todos ellos, por disposición del Señor y por el consuelo de todos los presentes, ahora podrían percibir y estudiar la belleza de ese rostro virginal y de sus manos. En cuanto al resto, la omnipotencia de Dios protegió a esta su morada celestial, de modo que ni en la vida ni en la muerte cualquiera debería contemplar cualquier otra parte, excepto lo que es común en la conversación ordinaria, es decir, su semblante más inspirador, por el cual había sido conocido, y sus manos, por lo que había trabajado.


Entonces los Apóstoles consultó más sobre su sepultura. Su decisión a ser conocido entre las multitudes de fieles en Jerusalén, trajeron muchas velas que se encenderá en el féretro, y sucedió que todas las luces quemadas a través de ese día y los siguientes dos días sin ninguna de las velas que se consumen o pierden en cualquier forma o manera.


Los Apóstoles tomaron sobre sus hombros el cuerpo sagrado y el tabernáculo de Dios y, como sacerdotes de la ley evangélica, dio a luz el propiciatorio de los oráculos y las bendiciones divinas en ordenada procesión del Cenáculo en la ciudad al valle de Josafat. Este era el acompañamiento visible de los habitantes de Jerusalén. Pero  había otra multitud invisible, el de los cortesanos del cielo. Se compone de los mil ángeles de la Reina, continuando sus canciones celestiales, que fueron escuchadas por los Apóstoles y discípulos y muchos otros, y que continuó con dulzura durante tres días. Además de estos muchos otros espíritus había descendido del cielo, es decir, muchos miles o legiones de ángeles con los antiguos Patriarcas y Profetas, entre los que se encontraban santo Joachim Santa Ana, San José, Santa Isabel y el Bautista y muchos otros santos, que eran enviado por nuestro Salvador Jesús para ayudar a las exequias y entierro de su Madre santísima.


Cuando la procesión llegó al santo sepulcro en el valle de Josafat, los mismos dos Apóstoles, San Pedro y San Juan, que había establecido el tesoro celestial desde el sofá en el féretro, con gozosa reverencia colocado en el sepulcro y lo cubrió con un paño de lino, las manos de los ángeles de realizar más de estos últimos ritos que las manos de los Apóstoles. Ellos cerraron el sepulcro con una gran piedra, según la costumbre en otros entierros. Los cortesanos celestes regresaron al cielo, mientras que los mil ángeles de la Reina continuaron su reloj, guardando el sagrado cuerpo y mantener la música como en su entierro. El concurso de la gente disminuyó y los santos apóstoles y discípulos, disuelto en tiernas lágrimas, volvió al Cenáculo.



 ==LOS CINCO MINUTOS DE MARÍA, 13 DE AGOSTO==

La Biblia, cuando habla del corazón, alude a lo más profundo de la persona.

Y al hablar del Corazón de Jesús designamos a la persona de Cristo y la profundidad de su ser, la expresión "Corazón de María" designa a la persona misma de la Virgen, al centro de su persona única e irrepetible, pero siempre cercana a los hombres, especialmente a los más humildes.

El Corazón de María significa la fuente de su vida interior, y de modo particular el amor con que amó a Dios y a sus hermanos y se entregó a la obra salvadora de su Hijo.

Todos sus hijos estamos llamados a contemplar en el Corazón de María su solicitud maternal, modelo del "corazón nuevo" creado por el Espíritu Santo que clama en nosotros para hacernos hijos de Dios en Jesús resucitado.


==CORAZÓN DE MARÍA, CONCÉDENOS QUE EL ESPÍRITU SANTO QUE TE HIZO MADRE DE JESÚS GESTE EN NOSOTROS UN CORAZÓN NUEVO, DIGNO DE TU HIJO==


Padre Nuestro...

Ave María...

Gloria...


(Padre Alfonso Milagro)


martes, 11 de agosto de 2026


 ESPRESSO ESPIRITUAL 12 DE AGOSTO

¿Atravesando por un momento difícil en tu vida? Repite en este momento: “Gracias, Señor mío, por darme oportunidades nuevas cuando creo que todo está perdido. Te entrego todas las situaciones incómodas y difíciles que estoy atravesando. Sé que esos nuevos retos serán para fortalecer y hacer crecer mi fe. Sé Tú, quien me ayude a superarlas con optimismo y valentía. Muchos a mi alrededor vendrán con pesimismo y a decirme que no puedo, pero escondo mis oídos a esas voces grises y me escudo en tu palabra: “Confía tu suerte al Señor y Él te sostendrá: nunca permitirá que el justo perezca” (Salmo 55,23) Confiado en esas Palabras, pide al Señor su bendición que Él no es un Dios que niega a sus hijos la oportunidad de sobreponerse y salir victorioso ¡ÁNIMO!


Laus Deo

Alabado sea Dios.