"Los cinco minutos de Maria"

"Los cinco minutos de Maria"
Textos tomados del Libro "Los cinco minutos de María" del Padre Alfonso Milagro.

miércoles, 15 de julio de 2026


 ==GOTAS DE REDENCIÓN==

Día 15


La Preciosísima Sangre de Cristo rompió las cadenas del pecado y nos abrió el camino hacia la verdadera libertad.


No es una libertad para hacer cualquier cosa, sino para amar, elegir el bien y vivir como hijos de Dios.


Cuando dejamos que Cristo reine en nuestra vida, el miedo, el pecado y todo aquello que nos esclaviza comienzan a perder su fuerza.


Solo en Él el corazón encuentra la libertad para la que fue creado.


Propósito: Identifica hoy aquello que te aleja de Dios y entrégaselo con confianza, pidiéndole la gracia de vivir en la libertad de sus hijos.


Jaculatoria: Preciosísima Sangre de Cristo, líbrame de todo lo que me aparta de Ti.


«La verdadera libertad comienza cuando el corazón pertenece a Cristo.»


martes, 14 de julio de 2026


 ESPRESSO ESPIRITUAL 15 DE JULIO

No importa cuanta aflicción o sufrimiento haya en esa circunstancia que estás atravesando, la mano de Dios te auxiliará, Él no se apartará de ti, pon todos tus planes y proyectos bajo su sombra poderosa, y Él enviará ángeles que te ayudarán a conseguir una victoria jamás imaginada. ¡CONFÍA! ÉL es tu Dios, tu Padre Bueno. ¡ÉL CUMPLE SIEMPRE SUS PROMESAS! Dios bendiga tu día.


Laus Deo

Alabado sea Dios.


 ==JULIO, MES DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE==

DÍA 15


La Sangre de Jesucristo sirve de alivio a las almas del Purgatorio.


I. Considera, alma mía, que no puede entrarse en el Paraíso a no estar enteramente purificado aun de la más pequeña mancha y después de haber satisfecho plenamente a la divina justicia, pues nada manchado puede entrar en la feliz Sion.

De aquí resulta que Dios, juez infalible, retiene en el Purgatorio las almas que han salido de este mundo imperfectamente purificadas y las detiene allí con el fin de admitirlas, después de su purificación, en el descanso eterno. Y como en su ternura paternal no puede sufrir que sus Benditas Almas vivan lejos de Él, el deseo de verlas prontamente libres de sus penas le ha empeñado a poner en nuestras manos el precio de su libertad.

Y ¿cuál es este precio? Es la Sangre Preciosísima de su Hijo único. ¡Oh! ¡Qué consuelo, qué alivio proporciona a las Almas esta Sangre benéfica! Ella apaga sus llamas, rompe sus cadenas y abre la cárcel de tomentos donde están encerradas. Volviéndose al Señor, estas almas pueden con justo título repetir: «Con vuestra Sangre eficaz, libradnos, Señor, del lago de las miserias y de las amargas penas que sufrimos en el Purgatorio.»

II. ¡De cuántas maneras puede aplicarse a las almas del Purgatorio la Sangre del Redentor! ¡Qué eficaz es cuando se les aplica por medio del Sacrificio del Altar! ¡Oh! ¡Cuántas de estas almas salen de su prisión por Él! Cuántos Ángeles descienden para apagar aquel fuego ardiente, cuando se ofrece por ellas a la Majestad divina esta Sangre adorable en los santos Altares ¡Con qué impaciencia están las desdichadas esperando el momento en que es derramada sobre sus llamas la Sangre Preciosísima que es el más consolador de los refrigerios! ¿Quién será el que rehúse pensar en Ellas, cuando tenemos a nuestra disposición el medio de librarlas de las penas? ¿Quién será tan duro que se desentienda de sus voces, para cerrar sus entrañas a sus necesidades? Surgite, os diré con San Bernardo, surgite in adjutorium: «Levantaos, socorredles». Y ¿cómo? Aplicándoles el Santo Sacrificio, ofreciendo por Ellas a la Majestad del Padre la Sangre Inmaculada del divino Cordero: «Conjurad con vuestros gemidos, interceded con vuestras oraciones, satisfaced con el sacrificio único», como a ello nos exhorta en su favor el mismo santo: ¡Oh! ¡Cuántas veces el Señor hace ver, y de una manera sensible, que estas Almas vuelan al Cielo en el instante mismo en que se ofrece por ellas la Sangre Preciosísima! Tomaos, pues, mucho interés por la libertad de estas Almas; que si por vosotros entrasen en posesión de la gloria, jamás se olvidarán de interceder ante el Trono de la misericordia y de la gracia por los amigos que fueron sus bienhechores.


COLOQUIO

Amabilísimo Jesús, acordaos de que si sois Juez también sois Padre y Esposo de esas hijas de Sion, que para purificarlas las entregáis en lo profundo del Purgatorio a los ardores de un fuego devorador; aceptad pues los méritos de vuestra Sangre derramada también por Ellas y que nosotros ofrecemos ante el trono de vuestra Majestad por su descanso y alivio. Por esa Sangre divina libradlas de tan crueles penas; una sola gota de Ella basta para apagar todos sus ardores, y nosotros os la ofrecemos por Ellas. Haced que sea abundante la redención; libradlas a todas de esa cárcel; llamadlas todas al Cielo; coronadlas de gloria, a fin de que también Ellas vayan a cantar hoy en el Cielo aquel cántico de alegría y de regocijo, repitiendo entre los resplandores de la luz eterna; Señor, Vos nos habéis redimido con vuestra Sangre, no cesen de alabaros y de amaros por toda una eternidad feliz


EJEMPLO

El bienaventurado Enrique Surone, dominico, se hallaba estudiando en Colonia y convino con un religioso de su orden en que, a la muerte de uno de los dos, el que sobreviviese celebraría, no habiendo inconveniente, por el alma del difunto el lunes la Misa de Difuntos y el viernes la de la Pasión. El Santo, habiendo sobrevivido a su amigo y sabida su muerte, aplicó por él muchas oraciones y otras obras de piedad; pero no celebró las Misas. Un día, el difunto se le apareció echándole en cara la falta de su promesa cuyo olvido le retenía aún en el Purgatorio. Respondióle Enrique que jamás había dejado de encomendarle al Señor; mas el difunto le replicó: “Sangre, Sangre es lo que yo pido, ¿dónde están las Misas que me prometiste y que nos son tan preciosas?”. Entonces el bienaventurado confesó su olvido, y habiendo celebrado las Misas prometidas libró del Purgatorio a su amigo.


JACULATORIA

Padre Eterno, os ofrezco la Sangre de Jesucristo en rescate de mis pecados y por las necesidades de vuestra santa Iglesia.


INDULGENCIA

El Soberano Pontífice Pío VII concedió cien días de Indulgencia por cada vez que se diga la anterior jaculatoria. Así consta del rescripto que se conserva en los archivos de los Padres Pasionistas de Roma.



 ==UNA FIESTA MARIANA PARA CADA DÍA DEL AÑO==

15 de Julio.


♡Nuestra Señora de Molanus♡

Jerusalén (1099)


En el año 1099, los ejércitos cristianos llegaron a Jerusalén, dispuestos a alcanzar su objetivo. Su alegría se volvió casi desesperación, a medida que escaseaban los alimentos y sufrieron mucho con una plaga durante el asedio de la ciudad.


Los líderes de la cruzada llegaron a la conclusión de que no podían ganar sin cortejar a la ayuda divina. Se acordó por todos que debían marchar juntos descalzos por la ciudad cantando las letanías de la Santísima Virgen María. Esto lo hicieron, ya que los Judios lo habían hecho siglos antes en Jericó, mientras oraban, el ayuno y la limosna. Ocho días después, Godofredo de Bouillon fue el primero en romper las paredes y poner un pie en Jerusalén, la cual fue tomada rápidamente.


Los turcos fueron finalmente derrotados después de lo que había sido un largo y difícil asedio, y la Primera Cruzada terminó con una victoria cristiana. Ahora que la ciudad estaba en manos de los cristianos, los cruzados se desían que deberían tener un rey para el nuevo reino de Jerusalén. Al noble Raimundo de Saint-Gilles se le ofreció la corona, pero él se negó, ya que no parecía adecuado para él para ser nombrado rey en ese lugar santo. A continuación, Robert Courte-Heuse también se negó. Por último, Godofredo de Bouillon, que se había distinguido en la toma de Jerusalén, se decidió a aceptar la corona.


Godofredo de Bouillon fue un buen hombre, el hijo de la Beata Ida de Bouillon, cuyo padre era el duque Godofredo de Lorena, él mismo era un descendiente del beato Carlos el Grande. Aunque Godofredo aceptó ser hecho rey, todavía, ya que estaban a punto de coronarlo Rey de Jerusalén, Godofredo hizo a un lado la corona, diciendo: "No puedo llevar una diadema en el lugar donde mi Señor llevaba una corona de espinas." En cambio, como había rezado a Nuestra Señora en Boulogne-sur-mer antes de salir de la Cruzada, se le atribuye a la Santísima Virgen María con la victoria, y simbólicamente dio la corona a la Virgen de Molanus.


Después de la victoria, vestido con vestiduras blancas, los cruzados expresaron en procesión solemne, himnos y oraciones, su gratitud a la Madre de Dios por haberles dado esta singular victoria sobre los enemigos de la Iglesia. La celebración anual en memoria de la victoria se produjo cada 15 de julio con una misa ofrecida a la Virgen de Molanus. Antiguamente la fiesta de este evento se celebró con una doble oficio y octava.



 ==LOS CINCO MINUTOS DE MARÍA, 15 DE JULIO==

El corazón de la Virgen es como una lira perfecta; no le falta ninguna Cuernavaca y todas vibran con perfección.

Con la lira del corazón de puede tocar un himno a Dios o a un idolo de la tierra.

El corazón de la Virgen sólo vibró para Dios.

Nosotros tenemos en nuestras manos la lira del corazón, pero a menudo con ella no cantamos a Dios, sino a los idolos de la tierra.

Ordenado tus afectos para que tu corazón se asemeje al de la Virgen.


==VIRGEN MODELO DE LAS VIRGENES, QUE VIVA, CONSAGRADO A DIOS, TODO A DIOS Y SÓLO PARA DIOS==


Padre Nuestro...

Ave María...

Gloria...


( Padre Alfonso Milagro)



 ==GOTAS DE REDENCIÓN==

Día 14


La Preciosísima Sangre de Cristo no promete una vida sin dificultades, pero sí la gracia para afrontarlas con esperanza.


Cuando nuestras fuerzas parecen agotarse, Jesús nos sostiene y nos recuerda que su poder se manifiesta precisamente en nuestra debilidad.


Quien se abandona en las manos de Dios descubre que ninguna prueba es más grande que el amor de Cristo.


Propósito: Entrega hoy a Jesús la dificultad que más pesa en tu corazón y pídele la fortaleza para vivirla con fe.


Jaculatoria: Preciosísima Sangre de Cristo, sé mi fortaleza en toda prueba.


«La fuerza del cristiano no nace de sí mismo, sino de Cristo que lo sostiene.»


lunes, 13 de julio de 2026


 ESPRESSO ESPIRITUAL 14 DE JULIO

No dudes de la presencia de Dios en tu vida. Él está allí vigilándote, protegiéndote, amándote y guiándote. No importa los problemas que te agobien, permanece fiel a Dios, búscalo con todo tu corazón. Ora, pide y adora. Confía en su poder sanador y comenzarás a experimentar su perdón, su amor, su compasión y su auxilio divino. ¡El que a Jesús tiene, nada lo detiene! ¡Buenos días!


Laus Deo

Alabado sea Dios.