"Los cinco minutos de Maria"

"Los cinco minutos de Maria"
Textos tomados del Libro "Los cinco minutos de María" del Padre Alfonso Milagro.
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martes, 27 de noviembre de 2018




AMÉN 🙏



==ORACIÓN A LA MEDALLA MILAGROSA==
(Dictada por la Santísima Virgen)

   Oh Medalla de María Milagrosa, sé mi escudo y protección contra todo dardo incendiario del maligno. Que mi ser físico y espiritual a través de tu medalla, permanezcan unidos a ti, Madre Milagrosa.

   Que tu santa medalla me libre de todo mal y peligro; que tu santa medalla me proteja de toda enfermedad, pestes y virus; que al invocar tu santa plegaria: "Oh María concebida sin pecado, rogad por nosotros que recurrimos a Ti", sea yo, mi familia y seres queridos, protegidos de toda calamidad y muerte imprevista.

   Oh Medalla Milagrosa, protege mi hogar y bienes materiales de todo desastre natural, protege mi vida espiritual y todo mi ser; ampárame madre mía, con el escudo protector de tu medalla; dichoso aquel que la lleva puesta como coraza en su cuerpo y en su alma, porque Tu protección estará con él de noche y de día. Gracias Madre Mía, por tu coraza espiritual, que aleja de mí, al invisible espíritu del mal.

   Oh medalla de María Milagrosa, en los momentos de peligro: Cuídame
   Oh medalla de María Milagrosa, de las pestes y enfermedades: Cúrame
   Oh medalla de María Milagrosa, del enemigo de mi alma: defiéndeme
   Oh medalla de María Milagrosa, de los desastres naturales e imprevistos mi hogar y bienes materiales: Protege.

   Y en la hora de mi muerte, que la luz de tu Medalla Milagrosa, me guíe a la Gloria Eterna. Amén.


==ORACIÓN A LA VIRGEN DE LA MEDALLA MILAGROSA==

Postrado ante vuestro acatamiento, ¡Virgen de la Medalla Milagrosa! y después de saludaros en el augusto misterio de vuestra Concepción sin mancha, os elijo, desde ahora para siempre, por mi Madre, abogada, reina y señora de todas mis acciones, y protectora ante la majestad de Dios.
Yo os prometo, Virgen purísima, no olvidaros jamás, ni vuestro culto, ni los intereses de vuestra gloria, a la vez que os prometo también promover en los que me rodean vuestro amor.
Recibidme, Madre tierna, desde este momento y sed para mí el refugio en esta vida y el sostén a la hora de la muerte.
¡Oh María sin pecado concebida! ¡Ruega por nosotros que recurrimos a Ti!
Amén.