"Los cinco minutos de Maria"

"Los cinco minutos de Maria"
Textos tomados del Libro "Los cinco minutos de María" del Padre Alfonso Milagro.

viernes, 3 de abril de 2026


 SABADO SANTO...CON MARÍA

María, madre de Jesús:

acabamos de acompañarte en el entierro de tu hijo; hemos contemplado tu dolor ante la pasión y la cruz; hemos imaginado el desgarro de la separación del hijo; vemos tu camino hacia la Cruz…


Ya sabemos que aquello terminó en alegría desbordante, y que tú participas ahora ya la vida resucitada.


Pero nosotros seguimos en la oscuridad:

nuestra fe es pobre; nuestros dolores siguen pertinaces; nuestros entierros, nuestras soledades… nos hieren lo más profundo.


¿Querrás tú, Señora nuestra de las Cruces, acompañarnos?

Necesitamos, Madre, tu fortaleza:

para cuidar a nuestros enfermos;

para querer y acompañar a los ancianos;

para dar aliento a los que luchan por un mundo mejor.

para acoger a los refugiados que huyen de sus países en guerra.

Tenemos muchas soledades, muchos silencios:

– mucho amor sin ser correspondido;

– muchos esfuerzos en el vacío;

– niños y niñas sin ser acompañados;

– padres que creen inútil el haber tenido hijos;

– educadores que sospechan estar perdiendo el tiempo;

– jóvenes que no pueden responder al impulso de la vida:

sin trabajo, sin horizonte cultural, enviciados sin salida…;

– sacerdotes en activo acompañados por la incomprensión: sin comunidad viva que comparta su tarea misionera;

– sacerdotes cansados esperando resucitar el ministerio, recibido del Espíritu, pero sepultado e impedido por la ley eclesiástica;

– enfermos sin esperanzas, sólo acompañados por el silencio del sinsentido;

– ancianos almacenados en asilos sin alma;

– comunidades cristianas sin pastor, sin eucaristía, sin vida…: no pueden decidir nada, ni organizar sus carismas, en silencio clerical…


Danos, Señora llena de luz esta noche,

tu presencia

tu consuelo,

tu amor reconfortante.

Que, al menos, no nos falte nunca tu esperanza: la secreta esperanza que aquella tarde de viernes santo ardía en tu corazón traspasado:

“la vida de mi hijo está en las manos de Dios, del Padre al que él tanto quería”;

esperanza en el Espíritu que tiene capacidad de resucitar a los muertos: de levantar el corazón adormecido por la rutina y el cansancio; de suscitar profetas en medio del desierto legal y opresivo; de abrir caminos cerrados por la tiranía y la sumisión…


Que esta esperanza, Señora de las Cruces, nos acompañe siempre, hasta el final de nuestra vida, cuando tú, Señora nuestra, cierres nuestros ojos para esta vida y los abras para la vida resucitada.

Así sea.



 ==UNA REFLEXIÓN PARA CADA DÍA DE LA SEMANA SANTA==

SÁBADO SANTO


Jesús ha muerto. Todo el día de hoy, su Cuerpo reposa en el sepulcro, frío y sin vida. Ahora nos damos cuenta de lo que pesan nuestros pecados. Jesús ha muerto para redimirnos.

Estamos tristes. La Virgen María también está triste, pero contenta porque sabe que resucitará. Los Apóstoles van llegando a su lado, y Ella les consuela.

Pasa el día unido a la Virgen, y con Ella acompáñale a Jesús en el sepulcro. Haz el propósito de correr al regazo de la Virgen cuando te hayas separado de Él.


 ESPRESSO ESPIRITUAL 04 DE ABRIL

Estoy seguro que, del tamaño de TU FE, así serán el tamaño de las BENDICIONES que DIOS tiene preparadas para tu vida. ¡Confía! Su poder no defrauda, su poder no se agota, su poder te respalda, su poder te cobija. Su amor te restaura, Su amor te fortalece, Su Amor te llena de fuerza, Su amor te cubre y te la paz y la felicidad verdadera. Fíate siempre en su providencia divina y de seguro que Él jamás se apartará de ti y te hará alcanzar victorias inimaginables ¡CREE!

“Para quien tiene fe no existe la suerte, existe Dios. Para quien tiene a Dios no existe la derrota, existe victoria… y no te olvides de darle gracias a DIOS, porque Él no se olvidó de despertarte esta mañana.”


Laus Deo

Alabado sea Dios.


 ==UNA FIESTA MARIANA PARA CADA DIA DEL AÑO==


4 de Abril.


♡Nuestra Señora de Gracia♡


Nuestra Señora de Gracia es una de las más antiguas capillas marítimas de Normandía. Este santuario fue construido como consecuencia de un promesa hecha en medio de una gran tempestad por un duque normando, que era muy devoto de la Santísima Virgen. El sitio de este linda capilla está rodeado de grandes árboles, en medio del césped adornado con flores, típico paisaje de la magnífica provincia de la que forma parte.


Nuestra Señora de Gracia se presenta como la fortaleza de Honfleur. Dos caminos conducen a la capilla: uno áspero y rocoso y, el otro, liso y uniforme.


La fiesta de Nuestra Señora de Gracia se celebra en varias iglesias en diferentes momentos. María en consecuencia, se la considera "llena de gracia " o, como la Madre que lleva hacia abajo gracias y beneficios con nosotros.


La familiar imagen de Nuestra Señora de Gracia representa a María con las manos extendidas hacia sus devotos, y de esas manos emanan rayos de luz, símbolo de todas las gracias y bendiciones que desean que sus hijos necesitan.


 ==LOS CINCO MINUTOS DE MARÍA, 4 DE ABRIL==


La luz del Espíritu Santo desciende sobre Isabel quien, inspirada e iluminada por aquella luz, proclama su bienaventuranza sobre la Virgen María: "Feliz de ti por haber creido".


María tuvo una fe profunda, vio a su Hijo a un niño tierno e indefenso y, al mismo tiempo, creyó que era el Hijo de Dios.


Más adelante lo vio crucificado y muerto, vencido y sepultado: y sin embargo, confió en su triunfo y resurrección.


Con frecuencia en nuestra vida las cosas parecen ocultarnos a Dios, pero nosotros debemos saber descubrir la luz aunque nos parezca que en todos los rincones habitan las tinieblas.


==MADRE, DESPIERTA EN NOSOTROS UNA FE PROFUNDA, QUE POR ENCIMA DE LAS APARIENCIAS NOS AYUDE A DESCUBRIR LA PRESENCIA DE DIOS EN LOS ACONTECIMIENTOS DE NUESTRA VIDA Y NUESTRA HISTORIA==


Padre Nuestro. . .

Ave María. . .

Gloria. . .


(Padre Alfonso Milagro)

jueves, 2 de abril de 2026


 ==CON MARÍA........EL VIERNES SANTO==

"¿A dónde vas, hijo? ¿Por qué recorres tan rápidamente el camino de tu vida?

Nunca habría pensado, hijo mío, que te vería en este estado,

y nunca habría podido imaginar que llegarían a este grado de locura los impíos,

poniéndote las manos encima contra toda justicia".

¿Se celebran tal vez otras bodas en Caná, y ahora te apresuras, donde cambiaste el agua en vino? ¿Puedo acompañarte, Hijo? ¿O mejor, esperarte? Dime una palabra, Verbo, no pasar frente a mí en silencio, ¡tú que me has conservado pura, Hijo y Dios mío! Pensé que jamás te vería reducido en este estado, Hijo, ni jamás creería que los impíos se hubiesen dejado llevar con tanta ferocidad, que te habrían puesto las manos en ti injustamente.

En efecto, sus pequeños siguen gritando: ¡Hosanna al hijo de David! Bendito el que viene en el

nombre del Señor!, y el camino está todavía llena de palmas, atestiguan a todos las aclamaciones

que los impíos te dirigían entonces.

¿Y ahora, cual es motivo de tanto mal? Yo quiero saber porque mi luz se apaga, y ¡porque se clava

a una cruz el Hijo y Dios mío! Caminas, Hijo mío, hacia una injusta muerte, y nadie se duele

contigo. No te acompaña Pedro, que también te decía: Aunque tuviera que morir contigo, no te

negaría; te ha abandonado aquel Tomás, que exclamaba: ¡Vamos también nosotros a morir con él!,

y así los demás, familiares e hijos, destinados a juzgar las doce tribus de Israel. ¿Dónde están, en

esta hora? ¡De todos, nadie! Tu solamente mueres por todos, Hijo mío, tú solo. ¿Es ésta la merced

tuya por haber salvado a todos, por haber amado a todos, Hijo y Dios mío.


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"¿Por qué lloras, Madre mía? ¿Por qué te dejas llevar por tanta locura junto con las demás

mujeres? ¿Qué yo no pueda soportar el sufrimiento, que no pueda encontrar la muerte? (...). ¿No

debería padecer? ¿No debería morir? Entonces, ¿cómo podría salvar a Adán?". ¿Qué yo no pueda

vivir en un sepulcro? ¿Pero ahora podré traer a la vida los que están en el Hades? Es verdad, tu lo

sabes también, he sido crucificado injustamente. Pero ¿por qué lloras, Madre? Grita más bien así:

«De su voluntad sufre el Hijo y Dios mío». "Depón, por tanto, Madre; depón tu dolor: no está bien

que gimas, pues fuiste llamada «llena de gracia». No abandonar un semejante título a los gemidos.

No te hagas semejante a las mujeres sin inteligencia, Virgen sapientísima.

Tú estás al centro de la sala de mis bodas, no asumir la actitud de quien se quedó afuera, el alma mustia. Llama aquellos que están en la sala: ellos son siervos tuyos. Llegará cada uno, temblando, y te escuchará, oh Santa, cuando dirás: «¿Dónde está el Hijo y Dios mío?». No hagas parecer amargo el día de la pasión, porque en ellos yo, el Suave, he bajado del cielo como el maná: no como una vez en el Monte Sinaí, sino en tu seno.

Dentro de ello he sido coagulado, como David profetizaba: el «monte coagulado», compréndelo, oh

Santa, soy yo, el Verbo que en ti se ha hecho carne. En esta carne yo sufro, en ella, también, yo

obro la salvación. No llores pues, Madre, grita más bien así: «De su voluntad soporta la pasión el

Hijo y Dios mío». (…) Todavía un poco de paciencia, Madre, y verás cómo me desnudaré, y como

un médico llegaré a donde ellos yacen e inspeccionaré sus heridas, cortando con la lanza las

tumefacciones y las durezas. Tomaré también el vinagre, y lo versaré en las llagas para cicatrizarlas;

y después de haber explorado el absceso haciendo sonda con los clavos, haré de mi túnica una

venda. De la Cruz haré la bolsa del médico, me serviré, Madre, para que tu puedas cantar,

convencida: «¡Con el sufrir, destruye el sufrir, el Hijo y Dios mío!»



 UNA REFLEXIÓN PARA CADA DÍA DE LA SEMANA SANTA.

VIERNES SANTO


Hoy muere. Al amanecer del viernes, le juzgan. Tiene sueño, frío, le han dado golpes. Deciden condenarle y lo llevan a Pilatos. Judas, desesperado, no supo volver con la Virgen y pedir perdón, y se ahorcó. Los judíos prefirieron a Barrabás. Pilatos se lava las manos y manda crucificar a Jesús. Antes, ordenó que le azotaran. La Virgen está delante mientras le abren la piel a pedazos con el látigo. Después, le colocan una corona de espinas y se burlan de Él. Jesús recorre Jerusalén con la Cruz. Al subir al Calvado se encuentra con su Madre. Simón le ayuda a llevar la Cruz. Alrededor de las doce del mediodía, le crucificaron. Nos dio a su Madre como Madre nuestra y hacia las tres se murió y entregó el espíritu al Padre. Para certificar la muerte, le traspasaron con una lanza. Por la noche, entre José de Arimatea y Nicodemo le desclavan, y dejan el Cuerpo en manos de su Madre. Son cerca de las siete cuando le entierran en el sepulcro.

¡Dame, Señor dolor de amor! Ojalá lleves en el bolsillo un crucifijo y lo beses con frecuencia.



 ESPRESSO ESPIRITUAL 03 DE ABRIL

Yo creo en un Dios al que nadie puede detener, uno que no conoce límites ni fronteras cuando de obrar milagros se trata. No dejes de acudir a ÉL. Nunca dejes de confiar en su poder. TEN FE. Dios ha puesto en ti una fe que es capaz de llevarte a grandes victorias. Que nada te detenga, no te dejes amilanar por obstáculos pasajeros, Dios nunca se cansará de sorprenderte ¡Ánimo!


“Dios estrena misericordias, reparte perdones, olvida nuestros errores y nos alienta con nuevos sueños en cada amanecer. Cada amanecer es un regalo de Dios ¡Aprovéchalo!”


Laus Deo

Alabado sea Dios.


 ==UNA FIESTA MARIANA PARA CADA DIA DEL AÑO==

3 de Abril (Año 33)


♡Aparición de Nuestro Señor a Nuestra Señora y los Apóstoles en el cenáculo♡


Al amanecer del tercer día, una vez pasado el sábado, María Magdalena, María la de Santiago y Salomé se pusieron en camino hacia el sepulcro de Jesús. El amor las impulsaba a prestar los últimos servicios al cuerpo muerto del Señor, que no habían podido llevar a cabo en la tarde del viernes. Mientras caminaban, se preguntaban unas a otras: ¿quién nos removerá la piedra de la entrada al sepulcro? (Mc 16, 3). Era, en efecto, una especie de rueda de molino que varios hombres habían colocado para cerrar la sepultura

Llama la atención que los evangelios no mencionen a la Santísima Virgen. Tras haber anotado su presencia al pie de la Cruz, la figura de Nuestra Señora no vuelve a aparecer hasta después de la Ascensión, cuando San Lucas, al principio del libro de los Hechos de los Apóstoles, señala que María se encontraba en el Cenáculo de Jerusalén, con los Apóstoles, las otras mujeres que habían seguido al Señor desde Galilea y varios de sus parientes (cfr. Hch 1, 12-14).


Este silencio es muy elocuente. María, al contrario de todos los demás, creía firmemente en la palabra de su Hijo, que había predicho su resurrección de entre los muertos al tercer día. Por eso, desde la más remota antigüedad, los cristianos han pensado que pasó en vela la noche del sábado al domingo, esperando el momento en que Jesús cumpliría su promesa. Podemos pensar que, con la ayuda de Juan —que no se separaba de Ella desde que la había recibido por madre al pie de la cruz—, dedicó las horas anteriores a reunir a los discípulos del Maestro, tratando de fortalecerlos en la fe y en la esperanza, sobre todo a los que habían sido cobardes en aquellos momentos dolorosos.


Mientras despuntaba el alba del nuevo día —que pronto comenzaría a llamarse dies dominica, día del Señor—, la Virgen se metía más y más en la oración. La fe y la esperanza de la Iglesia naciente estaban concentradas en Ella. Y es sentir común que la primera aparición del Señor resucitado fue para su Madre: no para que creyera, sino como premio de su fidelidad y consuelo en su dolor. Después, con el pasar de las horas, la noticia corrió de boca en boca: primero entre los discípulos, a quienes se lo comunicaron las mujeres que habían ido al sepulcro; y luego a círculos cada vez más amplios.

Sin embargo, en Jerusalén los ánimos estaban todavía revueltos; la crucifixión de Cristo no había aplacado los odios de los príncipes de los sacerdotes y de los ancianos. Sobre los Apóstoles pendía un serio peligro: el de ser acusados de robo y ocultamiento del cadáver. Quizá por esta razón, los ángeles recordaron a las mujeres —para que lo comunicaran a los discípulos— lo que Jesús mismo les había dicho antes de la pasión: que se marcharan a Galilea (cfr. Lc 24, .


Aquel primer domingo estuvo lleno de idas y venidas al sepulcro vacío. Finalizó con la aparición de Jesús a los Apóstoles en el Cenáculo, a la que seguiría otra en el mismo lugar, una semana después (cfr. Jn 20, 19 ss). Luego debieron de emprender el viaje a Galilea, con María entre ellos, por los senderos recorridos otras veces con Jesús en alegre compañía.

"La Virgen, seguramente alojada en la casa de Cafarnaún donde antes había vivido, seguía fortaleciendo a todos en la fe y en el amor".

A la espera de las manifestaciones del Maestro, los Apóstoles volvieron a su trabajo de pesca (cfr. Jn 21, 1 ss) mientras la Virgen, seguramente alojada en la casa de Cafarnaún donde antes había vivido, seguía fortaleciendo a todos en la fe y en el amor.


Poco a poco los ánimos hostiles se aplacaron, los Apóstoles y los discípulos vieron fortalecida su fe en la resurrección: de cada encuentro con el Señor —los evangelios nos relatan sólo algunos— salían enardecidos, alegres, optimistas de cara al futuro. Hasta que, en un momento determinado, Jesús citó a los más íntimos en Jerusalén para darles las últimas enseñanzas y recomendaciones, porque la partida definitiva se acercaba.


Fue una tarde, después de consumir juntos la última comida. En la cima o en las laderas del Monte de los Olivos, con Jerusalén a sus pies, tuvieron la última reunión en familia con el Maestro. Quizá sus corazones se encogieron un poco, pensando que ya no le verían más. Pero el Señor mismo, adelantándose, les aseguró que continuaría con ellos de un modo nuevo (cfr. Mt 28, 20).


Les mandó no ausentarse de Jerusalén, sino esperar la promesa del Padre (Hch 1, 4), y luego subió a los Cielos para participar del señorío de Dios en su Humanidad Santísima. San Lucas cuenta la escena con detalle: los sacó hasta cerca de Betania y levantando sus manos los bendijo. Y mientras los bendecía, se alejó de ellos y comenzó a elevarse al cielo. Y ellos le adoraron y regresaron a Jerusalén con gran alegría (Lc 24, 50-52). Tenían consigo a la Madre de Jesús, que era también Madre de cada uno de ellos. Y, estrechados en torno a Ella, aguardaron la llegada del Espíritu Santo prometido.



 ==LOS CINCO MINUTOS DE MARÍA, 3 DE ABRIL==

Al corazón de María se le suele representar en llamas.


Este simbolo representa y nos recuerda el amor divino en el que se vio envuelto su maternal corazón, y el amor a los hombres que tanto nos hace sentir.


En realidad es imposible llegar a comprender lo inmenso del amor de La Virgen a Dios; solamente ella pudo amarlo tanto, pues solamente ella pudo amarlo con amor de Madre, de hija predilecta y de esposa fidelísima.


El amor hace semejantes a los que se aman; ama a Dios, amalo intensamente y Él irá acercandose a ti, santificándote, elevándote, purificándote de todas tus miserias de tu naturaleza humana.


==MADRE, ENSÉÑANOS Y AYÚDANOS A SER FIELES DISPENSADORES DE LOS GRANDES MISTERIOS DE DIOS==


Padre Nuestro. . .

Ave María. . .

Gloria. . .


(Padre Alfonso Milagro)


miércoles, 1 de abril de 2026


 ==CON MARÍA.......EL JUEVES SANTO==

“María y la Ultima Cena”


 En esta noche santa, noche de adoración silenciosa del misterio, queremos frente al Dios hecho Pan, orar una hora con María. Que ella, Madre de Dios y Madre nuestra, Madre del pueblo, guíe nuestra oración, disponga nuestro corazón y nos introduzca en la contemplación del amor eterno simbolizado en la entrega de Jesús.


“¿DÓNDE ESTABAS, MARÍA?”


¿Dónde estabas, María, aquella tarde,

cuando Jesús quería, con sus amigos,

por vez postrera , comer la Cena, Cena de Pascua?

Cierto es que estabas, romera y peregrina, cerca del Templo, ¿como buena judía?, ¿o como la madre buena, que intuyendo el peligro, buscabas afanosa, como hacía muchos años, al pequeño perdido?

Dinos, María,

¿verdad que tú sabías que lo buscaban?

¿verdad que El no sabía que lo buscabas?

¿Quién te lo reveló?

¿Acaso un ángel?

¿Volvió el Angel Gabriel para decirte:

 “corre, María, que el Hijo está en peligro”?

¿o fue sólo tu intuición de madre?

Pero en Jerusalén andabas,

¿verdad, María?

Perdona, te pregunto: aquella tarde,

¿dónde estabas, María, aquella tarde?

Porque de algo, seguro, sí que estamos:

si El lo hubiera sabido, si lo hubieras hallado, con El hubieras compartido la Cena, o acaso, ¿te lo hubieras llevado?

¿Dónde estabas, María, aquella tarde?


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Yo estaba, sí...

 y lo estaba buscando,

yo lo sabía, porque una espada,

comenzaba con fuerza a traspasarme el alma.

Yo lo sabía. Las madres no necesitan que les digan si el alma del hijo está agitada,

o su vida en peligro.


Y sabía dónde estaba...

sabía dónde estaba, pero yo no quería

que ninguno me viera.

Bastante ya tenía mi Jesús con la pena

de estar con los amigos en la Ultima Cena,

bastante ya tenía con la traición de Judas;

yo le había dicho que dudara de ese hombre que la última vez que pasó por mi casa no me miró a los ojos, ni pronunció mi nombre.

Bastante ya tenía con la cruz que llegaba,

la cruz que había soñado de pequeño

y cuando la pensaba, turbado buscaba refugio acá en mi seno.

Yo estaba, sí, pero sólo quería, sin que me viera, sin pronunciar palabra, estar junto a la cruz cuando la lanza le rompiera el costado y a mí la espada entera me traspasara el alma.



 ==UNA REFLEXIÓN PARA CADA DÍA DE LA SEMANA SANTA==

JUEVES SANTO.


La última Cena. Por la mañana de¡ Jueves, Pedro y Juan se adelantan para preparar la cena en Jerusalén. A la tarde llegaron al Cenáculo. Allí Jesús lavó los pies uno a uno. Luego, sentados a la mesa celebra la primera Misa: les da a comer su Cuerpo y su Sangre y les ordena sacerdotes a los Apóstoles para que, en adelante, ellos celebren la Misa. Judas salió del Cenáculo antes, para entregarle. Jesús se despidió de su Madre y se fue al huerto de los Olivos. Allí sudó sangre, viendo lo que le esperaba. Los discípulos se durmieron. Llegó Judas con todos los de la sinagoga y le da un beso. Entonces, le cogieron preso y todos los Apóstoles huyeron. Lo llevan al Palacio de Caifás, el Sumo Sacerdote. Le interrogan durante toda la noche: no duerme nada.

Hazle tú hoy compañía al Señor, que está solo. Haz el propósito de no abandonarle nunca, y de visitarle con frecuencia en el sagrario.


 ESPRESSO ESPIRITUAL 02 DE ABRIL

En medio de esa circunstancia que parece ahogarte, mantente firme y confiado ¡Que la esperanza no decaiga! Has clamado al Señor tu Dios, te ánimo y fe, que lo bueno ya está por venir. El fuego de Dios nacerá en ese corazón que parece incorregible y te llenará de su poder. Verás las maravillas que han sido preparadas para los que luchan sin rendirse ¡Confía!

“Con Dios podemos hacer realidad todos nuestros sueños, metas, planes, propósitos y aspiraciones. Con Dios encontraremos la fuerza, la valentía, el coraje para seguir hacia adelante y poder salir de situaciones penosas.”

Laus Deo

Alabado sea Dios.


 ==UNA FIESTA MARIANA PARA CADA DIA DEL AÑO==

2 de Abril.


♡Nuestra Señora la Grande, Poitiers, Francia♡


Poco se sabe de la historia temprana de la iglesia, sino que fue mencionado por primera vez en 924 y la parte principal de la iglesia data del siglo 11. Las puertas de la fachada representa escenas bíblicas y fue construido alrededor de 1120-1150 con Adán y Eva a la izquierda, la Anunciación y la visita en el centro y el nacimiento de Jesús a la derecha. Por encima de ello son los 12 apóstoles y 2 obispos con Cristo en la parte superior. Originalmente habrían sido pintadas las imágenes. El interior de la iglesia conserva sus pinturas con los colores predominantemente rojo, amarillo y azul.


La Iglesia de Notre Dame, la Grande es una joya de la ciudad ,una de las más bellas de la Edad Media y el monumento más importante de la ciudad de Poitiers, ciudad ubicada en la Francia central, a orillas del río Clain.

Construida en 1140, en el siglo XII, es una belleza de la Edad Media, con una fachada romántica totalmente esculpida. Lo más destacado es su fachada principal, que recuerda un arco de triunfo con tres arcadas y una estatuaria de calidad, un conjunto enmarcado por sendas torres circulares rematadas en airosas cúpulas. La calidad de la obra escultórica está realzada por la blanquísima piedra, en la que se descubren diversas escenas bíblicas: como el nacimiento de Jesucristo o el pecado original. La fachada se compone de tres plantas:


• En la planta superior: se encuentran las figuras de los doce apóstoles, así como un Papa y un obispo.

• El piso intermedio: se subdivide en dos zonas, mostrando las figuras de los apóstoles y los santos Hilario y Martín circunscritas en arcadas.

• El piso bajo: tiene una arquitectura de varias naves, con la portada central y las arquerías ciegas.

En el interior de la iglesia encontramos que la nave principal no tiene ventanas como las iglesias románicas de la región. Los frescos de la bóveda del centro son del siglo XI y las pinturas de la nave y los lados son de año 1851.

Restaurada en 1992, cada noche, ofrece un espectáculo de luces en su fachada, creando una visión de como era realmente la iglesia antiguamente.



 ==LOS CINCO MINUTOS DE MARÍA, 2 DE ABRIL==

Cuando los santos más devotos de la Virgen se ponian en comunicación con la celestial Señora por medio de la oración y la contemplación, se llenaban de afecto y emoción y una felicidad inexplicable se apoderaba de sus corazones.


Nada hace tan feliz al buen hijo como un abrazo de su Madre.


Es preciso que nuestras relaciones personales con nuestra tierna Madre del cielo sean íntimas y sinceras, pero también de una ternura y confianza como sólo ella nos puede inspirar.


Si queremos que la más límpida felicidad se apodere de nuestra vida, vivamos filialmente y cariñosamente nuestras relaciones con María.


==MARÍA QUE DESEEMOS PERSEVERAR EN LA ORACIÓN, EN LA CONFIANZA Y EN EL AFECTO FILIAL==


Padre Nuestro. . .

Ave María. . .

Gloria. . .


(Padre Alfonso Milagro)