El recuerdo de la madre siempre es tranquilizador, pero cuando esta Madre es Maria, la paz inunda nuestra alma, la sonrisa aflora a nuestros labios, la alegría penetra a nuestra vida. Piensa, pues, con frecuencia en María, tenla presente en todos los momentos de tu vida, invócala sobre todo en los tramos más difíciles y comprometidos. ==SI VAS CON ELLA, NO PERDERÁS EL RUMBO==
"Los cinco minutos de Maria"
Textos tomados del Libro "Los cinco minutos de María" del Padre Alfonso Milagro.
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sábado, 8 de diciembre de 2018
==GRAN NOVENA A LA INMACULADA CONCEPCIÓN==
8 DE DICIEMBRE
¡Gracias, María!
“ Todo lo que pidan en la oración con fe, lo alcanzarán».” (Mateo 21:22)
En nuestra vida:
Hace nueve días que hemos orado con María: somos casi 2000 personas que hemos preparado nuestro corazón para
esta fiesta. ¡Hoy 8 de diciembre, alegrémonos! Hoy, es un gran día, sino el mejor para invitar a nuestros
amigos a orar con nosotros. ¡Compartamos esta alegría a nuestro alrededor!
Festivales de luces alrededor del mundo. Entre los más reconocidos estan el “Festival de las Luces” en Lyon, Francia donde se reúnen cerca de 3 millones de visitantes; la ciudad está iluminada: fachadas centelleantes, proyecciones luminosas, y velas por millares en las ventanas.
En Colombia, "la Noche de las Velitas" es una de las festividades más tradicionales de Latinoamérica. Por todos los rincones del país, millones de velitas y faroles de todos los colores iluminan los hogares, las calles, iglesias, parques y centros comerciales. Todas estas luces brillan por María; es por la fiesta de la Inmaculada Concepción que iluminamos las calles y cielos con la luz de la alegría... ¡pero muchos lo ignoran! En esta festividad celebramos el momento en que el Arcángel San Gabriel anunció a María que ella fue la elegida, desde antes de su nacimient, para ser la Madre de Dios.
Y nosotros... ¿no nos parecemos un poco a esos miles de turistas que se desplazan a esas poblaciones, y que se han convertido en destinos obligados por sus festejos con luces, sin realmente conocer a Nuestra Señora?
¿Acaso no tenemos miedo del misterio de la Inmaculada Concepción? La Iglesia reconoce que María fue elegida por Dios para ser su Madre y, para esto, fue preservada del pecado incluso antes de haberlo contraído como nosotros, descendientes de Adán. Por eso decimos que la Virgen es la “Santa al natural”: su pureza y su santidad son el tejido mismo de su naturaleza. Es cierto que nos puede parecer inaccesible, casi intocable.
¿Cómo, pues, podemos sentirnos involucrados con este misterio de María, en nuestras vidas? Su sí sin reservas al Señor ¿no nos parece demasiado alejado de nuestras capacidades?
Con María:
Es cierto: María, por su Inmaculada Concepción en el seno de su madre, tiene una proximidad muy particular con Dios. Pero este sitio especial de la Santísima Virgen no nos aleja de ella, ¡al contrario! A Santa Teresita no le gustaba poner a María en un pedestal, como si viviera en un mundo distinto al nuestro. ¡No! Ella llevó una vida normal. ¡Lo que la acerca a cada uno de nosotros es precisamente que ella no es una “minusválida del pecado”, el cual no obstaculiza a su corazón! Ella tiene capacidad plena para entusiasmarse por el menor de nuestros esfuerzos, como una madre amorosa que anima a su hijo para que crezca bien; y por nosotros, para que seamos capaces de alcanzar el cielo.
Como hijos de María, aprovechemos todas las Gracias que le fueron dadas, y la dignidad incomparable que le da su Inmaculada Concepción que recae sobre nosotros, sus hijos.” – Benedicto XVI
María es como un espejo sin las marcas del pecado, que refleja perfectamente la luz del Amor de Dios. María fue plenamente humana, y al contemplarla, tomamos ejemplo de su sí. Por eso nos devuelve, cuando la miramos, un poco de la luz divina que la envuelve. ¡Que ella guíe nuestros pasos en este tiempo del Adviento y más allá!
Oración:
¡Oh, María concebida sin pecado, ruega por nosotros que recurrimos a Tí!
viernes, 7 de diciembre de 2018
==GRAN NOVENA A LA INMACULADA CONCEPCIÓN==
7 DE DICIEMBRE
María y los apóstoles: ¡Apoyar su SÍ en el Espíritu Santo!
“Los Apóstoles regresaron entonces del monte de los Olivos a Jerusalén: la distancia entre ambos sitios es la que está permitida recorrer en día sábado. Cuando llegaron a la ciudad, subieron a la sala donde solían reunirse. Eran Pedro, Juan, Santiago, Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé, Mateo, Santiago, hijo de Alfeo, Simón el Zelote y Judas, hijo de Santiago. Todos ellos, íntimamente unidos, se dedicaban a la oración, en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos.” (Hechos 1:12-14)
En nuestra vida:
Durante 7 días hemos intentado aprender a decir sí: abandonarse, comprometerse, agradecer, cumplir los síes, responder al llamado, y sobre todo mantener la esperanza... ¡Todo un programa! Pero ¿estoy a la altura? Nos desanimamos fácilmente: los objetivos que nos hemos fijado nos parecen inalcanzables y estamos confrontados rápidamente con nuestros límites. Concretamente, ¿cómo encontrar la fuerza para pronunciar sí? ¡La respuesta rara vez cae del Cielo!
Con María:
Y sin embargo esta vez Ella puede venir del Cielo… en forma de una paloma. En el día de Pentecostés, María invoca al Espíritu Santo para que los ilumine, a ella y a los apóstoles. Y Dios envía su Espíritu de manera muy visible, con la forma de lenguas de fuego. Pero recordemos que cada vez que la Virgen María pronunció su sí, tenía la fuerza del Espíritu Santo.
“La fe de María “atrae”, por así decirlo, el don del Espíritu Santo” - Benedicto XVI.
Sola, ¿hubiera tenido la Virgen María la fuerza de decir sí al mensajero de Dios el día de la Anunciación? María no contó con su propia fuerza para cumplir sus síes: se dejó guiar por el Espíritu. Si nos sentimos desanimados en nuestros síes, ¿no es porque confiamos sólo en nosotros mismos? Aprendamos de María la simplicidad de ser guiado por Otro. ¡El secreto de un sí firme y confiado es saber que nuestra verdadera fuerza no está en nosotros sino en Dios!
“María es la Madre del crucificado resucitado: permanece al lado de nuestras cruces y nos acompaña en el camino hacia la resurrección y la vida plena”. – Papa Francisco - Vaticano, Dic. 6, 2013
El Espíritu Santo desciende sobre María y todos los que están presentes, y los colma de sus dones. Como decía San Juan Pablo II, “la oración de María reviste un significado particular: favorece el advenimiento del Espíritu solicitando su acción en el corazón de los discípulos y en el mundo”. Los apóstoles en el Cenáculo se sentían solos e indefensos frente a la misión que el Señor les había encomendado: la oración de María abrió sus corazones. Entonces, supieron cómo invitar a todos los pueblos a seguir a Cristo. Nosotros también, ¡confiemos en María y entreguémosle nuestros síes! Pidámosle la gracia de familiarizarnos con el Espíritu Santo, y de estar abiertos a sus dones.
Oración
¡Que María nos ayude a estar atentos a lo que el Señor nos pide, y a vivir y caminar siempre según el Espíritu Santo! – Papa Francisco
jueves, 6 de diciembre de 2018
==GRAN NOVENA A LA INMACULADA CONCEPCIÓN==
6 DE DICIEMBRE
María y la cruz: ¡Encontrar la esperanza en lo incomprensible!
“Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena.” (Juan 19:25)
En nuestra vida:
A veces parece que la vida sólo nos ofrece golpes, ante los cuales es difícil contener la incomprensión y la rebeldía. “¿Qué he hecho yo para merecer esto?” “¡Nunca saldré de esta!” “Dios mío, ¿dónde estás en todo esto?”. Los golpes, nadie quiere recibirlos. El sufrimiento, a nadie le gusta. Hasta Cristo vivió la angustia del sufrimiento: «Padre mío, si es posible, que pase lejos de mí este cáliz, pero no se haga mi voluntad, sino la tuya». (Mateo 26:39) ¿Qué quiere decir entonces: acepater el sufrimiento? ¿Cómo percibimos en la seguridad de nuestro mundo a aquellos que sufren? ¿Cómo aceptamos las pruebas, grandes o pequeñas?
Con María:
María ve a su hijo humillado e insultado, y después, abrumado por el sufrimiento, clavado ante ella. Ella esta ahí, y no puede hacer nada. La muerte es un desgarramiento. Para María, a quien el ángel le había dicho que su Hijo reinaría, la Cruz debía parecerle humanamente incomprensible. Pero la Virgen había dicho sí.
Misteriosamente, conserva la confianza con la que dijo sí, a Dios, en la Anunciación. Esta confianza es la fuente de su esperanza, que la hace mantenerse en pie, cerca de la Cruz. Ella no es pasiva, sino energizada por su fe en la Resurrección y el Cielo que dede ya ella ve sobre nuestras cabezas. María nos muestra que en el sufrimiento está la luz: la esperanza del amor eterno de Dios. Observémosla para mantener en nuestras vicisitudes la confianza en Dios, de la cual brota nuestra esperanza.
“María es la Madre del crucificado resucitado: permanece al lado de nuestras cruces y nos acompaña en el camino hacia la resurrección y la vida plena”. – Papa Francisco - Vaticano, Dic. 6, 2013
María nos enseña cuán necesaria es nuestra presencia cerca de los que sufren. Al pie de la cruz, ella se compromete a amarnos de una manera única, como amó a su Hijo único. Que ella nos enseñe a ver en las personas heridas y frágiles de nuestro entorno a Cristo sufriendo.
“María ama a cada uno de sus hijos, prestando una atención particular a quienes, como su Hijo en la hora de su Pasión, están sumidos en el dolor; los ama simplemente porque son sus hijos, según la voluntad de Cristo en la Cruz” – Papa Benedicto XVI - Lourdes, Sept. 15, 2008
Oración:
María, tú que seguiste a tu Hijo hasta la Cruz, enséñanos a vivir nuestro sufrimiento en la esperanza. Guíanos cerca de nuestros familiares que están quebrantados por el sufrimiento.
miércoles, 5 de diciembre de 2018
==GRAN NOVENA A LA INMACULADA CONCEPCIÓN==
5 DE DICIEMBRE
María y San Juan: ¡responder al llamado!
“Al ver a la madre y cerca de ella al discípulo a quien el amaba, Jesús le dijo: «Mujer, aquí tienes a tu hijo». Luego dijo al discípulo: «Aquí tienes a tu madre».” (Juan 19:26-27)
En nuestra vida:
Irse para evangelizar, cuidar de los enfermos, de los pobres, de los huérfanos al otro lado del mundo: ¡ser misionero, qué sueño! Son aventuras hermosas y grandes al servicio de Cristo. Pero podemos apoyar a la Iglesia con gestos más humildes: ponerse al servicio de la parroquia, cuidar a las personas solas, dar testimonio del amor de Jesús a través de pequeños gestos.
¿Amamos a la Iglesia? ¿Que tipo de sí damos para hacerla resplandecer y para cuidarla, como un hijo con su madre?
Con María:
Al pie de la Cruz, contemplando a Jesús agonizante, María y San Juan se apoyan el uno al otro. ¿Qué ocurre en ese momento en el Evangelio? Dios hace de María, la madre de San Juan. Pero también le entrega a todos los que le siguen, es decir a la Iglesia. Y “a partir de esa hora, el discípulo la llevó a su casa”. (Juan 19:27): María y San Juan respondieron sí.
¡La fuente de su sí, es el Amor, que une a San Juan, aJesús y aMaría! San Juan lleva a María a su casa: es un modelo de amor filial que podemos imitar para amar mejor a la Iglesia. Jesús que nos ama hasta el final nos entrega a su madre, su último tesoro, para que también sea nuestro. María, al fin, acepta hacernos sus hijos, con el mismo amor que la llevó a responder sí al ángel Gabriel.
¡La Cruz renueva su FIAT! Podemos pensar que este cuadro doloroso sólo tiene su sitio en las iglesias, que este momento en el que Jesús entrega María a San Juan y San Juan a María no tiene grandes consecuencias en nuestras vidas. Y sin embargo, este intercambio entre María, San Juan y Jesús, nos enseña que el corazón de la Iglesia y de la misión es el amor: amor filial de San Juan, amor total de Cristo, y amor confiado de María. ¡Inspirémonos en este amor para responder al llamado de la Iglesia! Invoquemos a la Virgen María más a menudo, diciéndole, por ejemplo cada mañana que somos “todo suyos”, para que nos enseñe a responder sí al llamado del Señor.
Oración
María, ayúdanos a volver siempre a Jesús. Enséñanos a decir sí por amor a la misión que Dios nos confía dentro de la Iglesia.
martes, 4 de diciembre de 2018
==GRAN NOVENA A LA INMACULADA CONCEPCIÓN==
4 DE DICIEMBRE
María y Jesús: ¡El SÍ a prueba de tiempo!
“Jesús le respondió: «Mujer, ¿qué tenemos que ver nosotros? Mi hora no ha llegado todavía». Pero su madre dijo a los sirvientes: «Hagan todo lo que él les diga».” (Juan 2:4-5)
En nuestra vida:
JMJ – Jornadas Mundiales de la Juventud, vigilias de oración, peregrinaciones: participamos en grandes eventos que son como descargas de adrenalina. Le dijimos que sí a Jesús, llenos de entusiasmo y nos comprometimos concretamente a seguirlo. Y luego en la vida cotidiana, nuestro sí se va menguando.
¡Cuántas veces no nos hemos detenido en medio de la carrera! Como si hubiéramos ido a una carrera, antes de darnos cuenta que lo que teníamos que correr era una maratón. De repente, nos falta el aire. Nuestra vida de fe se parece a esta carrera. Decirle sí a Dios todos los días no es fácil: ¿cómo decirle sí a Jesús en cada vuelta de la maratón? ¿Cómo permanecer cerca de Cristo a lo largo del tiempo?
Con María:
Después de la boda de Caná, María desaparece de la vida pública de Jesús en los Evangelios, y no regresa hasta el momento del Jueves Santo. La Santísima Virgen, modelo de vida de oración y madre de Cristo, siguió a lo lejos la vida pública de su Hijo. Podemos encontrar en esta distancia las dificultades de nuestra fe. ¡Y sin embargo, María es el más bello ejemplo de fidelidad a Jesús!
Ella entiende, mejor que nadie, el sentimiento de estar lejos de Jesús, de no percibir la acción de Dios en nuestra vida, de tener que caminar en el claroscuro de la fe. En la boda de Caná, ¿no comienza Jesús a negarse públicamente a escuchar a su madre? En Cafarnaún, no se oye decir que ella y José no sean los verdaderos padres de Jesús (ver Mateo 12: 46-50)? Estos episodios son difíciles de entender a nivel humano.
Y sin embargo, a través de ellos María mantiene una fe activa arraigada en su confianza en Dios. Ella supo toda su vida, renovar su sí original con pequeños actos cotidianos. Así ella nos muestra que cuando nos es difícil vivir nuestras vicisitudes, la clave es recurrir a Jesús, presente en la Eucaristía, y a los demás, y no encerrarse en sí mismo!
Oración
Virgen María, ayúdanos a seguir diciendole sí a Jesús en los momentos en que nuestra fe está vacilando. ¡Enséñanos a decir sí a los demás para que nuestro sí a Dios sea duradero!
lunes, 3 de diciembre de 2018
==GRAN NOVENA A LA INMACULADA CONCEPCIÓN==
3 DE DICIEMBRE
La Meditación de María: ¡Tomarse el tiempo para pronunciar el SÍ!
“María conservaba estas cosas las meditaba en su corazón” (Lucas 2:19)
En nuestra vida,:
Gestionar una crisis no es cuestión de improvisar, en pleno pánico, cuando la crisis ya está ahí. Se prepara con antelación: se sensibiliza a las personas involucradas, se estudian los riesgos para que en lo posible se pueda prevenir la crisis, y finalmente se establece una estrategia de vigilancia. ¿Y si toda esta energía que desplegamos en nuestra vida social, la desplegáramos también en nuestra vida interior? La fragilidad de nuestros síes proviene a menudo de una vida interior floja: si no me esfuerzo en conocerme en verdad, si no acostumbro hablar con Dios todos los días, ¿sobre qué podré apoyarme en el momento de tomar una gran decisión? ¿Cuándo fue mi última vigilia espiritual?
Con María:
María tiene una vida interior sorprendente. Cuando ella medita, todo su ser se impregna de los actos de su hijo y de su vida. Su vida interior se alimenta por su relación con Dios, y con su Hijo. Ella tiene los recursos internos para elegir libremente, y para vivir su sí en el tiempo. He aquí cómo Benedicto XVI describe esta vida interior única de María:
«[María] habla y piensa con la Palabra de Dios; [...] Al estar íntimamente penetrada por la Palabra de Dios, puede convertirse en madre de la Palabra encarnada.» – Deus Caritas Est – Diciembre 25, 2005
Para hacer crecer nuestra vida interior, imitemos a la Virgen María: vida de oración dinámica, diálogo con Dios, y familiaridad con la Palabra de Dios. Como María, tomemos el tiempo para reflexionar sobre nuestros días bajo la mirada de Dios.
“Diez minutos de oración al día... ¿Te atreves?” : ¡es todavía uno de los desafíos de las Jornadas de Madrid!
¡Hay otras formas! Recurramos a personas de confianza cuyos consejos, a largo plazo, fortifiquen nuestra vida interior, y que guíen nuestras elecciones. Sepamos también recibir los sacramentos: ¡nos dan la gracia de poner a Cristo en el centro de nuestras vidas!
Oración
María, tú que has llevado en tu seno al niño Jesús y lo conoces mejor que nadie, enséñanos a asistir a tu Hijo todos los días para agudizar nuestra conciencia y abrir nuestra alma a la gracia de decir sí.
domingo, 2 de diciembre de 2018
==GRAN NOVENA A LA INMACULADA CONCEPCIÓN==
2 DE DICIEMBRE
La Acción de Gracias de María: ¡Decir SÍ da felicidad!
«Mi alma canta la grandeza del Señor, ¡mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi salvador!» (Lucas 1:46-47)
En nuestra vida:
Elegir es renunciar. Un sí siempre implica no. Decir sí a una fiesta, es rechazar otras tres. Firmar un contrato de trabajo, es dar la espalda a otros horizontes. Decir sí a una mujer o a un hombre, ¡es renunciar a todos los demás! Tendemos a ver sólo aquello a lo que renunciamos. Tenemos la impresión de dejar de lado infinitas proposiciones que siempre son más excitantes que la que hemos escogido. ¿Y si mirar hacia atrás sólo sirviera para hacernos infelices? ¿Cómo deshacernos de esa tendencia a mirar siempre el camino que no hemos tomado? Y ¿cómo aprender a amar el camino en el que estamos? ¿Cómo aprender a ver los frutos de nuestras elecciones?
Con María:
Al decir que sí al ángel Gabriel, María renuncia también al futuro que había imaginado con José: una vida “normal” en Nazaret, rodeados de hijos. Pero comprende la acción de Dios, y ¡recibe los “dividendos” de su sí! El encuentro con su prima establece entre estas dos mujeres, embarazadas milagrosamente, una complicidad de la que surge un concierto de alabanza que se eleva al Cielo. El Magníficat de María es un himno a las maravillas que Dios ha hecho por ella :
« porque ha puesto sus ojos en la humildad de su esclava;
por eso, desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada,
porque ha hecho en mi favor maravillas el Poderoso,
¡Santo es su nombre! »
La acción de gracias de María puede ayudarnos con un enfoque positivo a reflexionar sobre nuestras elecciones, para entonces vivirlas sin complejos y con esperanza. Liberados del vacío de esas frustraciones, podemos dar lo mejor de nosotros mismos para que nuestros síes den fruto. ¡Depende de nosotros el convertir nuestras elecciones en buenas elecciones!
Oración
María, madre del auténtico sí, danos la gracia de una fidelidad alegre a nuestros síes y convéncenos de que Dios nunca se deja ganar en generosidad.
sábado, 1 de diciembre de 2018
==GRAN NOVENA A LA INMACULADA CONCEPCIÓN==
1 DE DICIEMBRE
María y San José: ¡comprometer su Sí!
«María, su madre, estaba comprometida con José; [...] concibió un hijo por obra del Espíritu Santo.» (Mateo 1:18)
En nuestra vida:
No sabemos cómo decir síes de verdad, tendemos a retractarnos. En las redes sociales, ¿acaso no vivimos vidas llenas de opciones, decimos sí a todo y luego cancelamos en el último momento? ¿O respondiendo un “sí quizás” que nunca se convierte en sí firme? De hecho, nuestros síes nos dan miedo porque debemos responder por ellos. ¿Cómo volver a aprender a decir un verdadero sí, que de verdad nos compromete
Con María:
María y San José dijeron que sí. Es un sí que los compromete y que se prometieron a repetirlo todos los días. María confía en San José: suben juntos de Nazaret a Belén, antes del nacimiento de Jesús, y luego huyen a Egipto con el niño. No pueden prever las consecuencias de su primer sí. Sin embargo, al pronunciarlo también dijeron que sí a lo inesperado, a veces dramático, de sus vidas.
“Que vuestra palabra sea sí, si es sí, no, si es no” (Mateo 5,37)
María y San José no dijeron “sí, quizás” sino síes enteros y responsables, para con Dios y para con el otro. Y esos síes, pudieron darlos porque se tomaron el tiempo para buscar la voluntad de Dios para ellos. San José no dice sí a la ligera: ¡no duerme en toda la noche! La pasa rezando. En oración, comprende que Dios le pide que reconsidere su decisión y que se lleve a María a su casa: su sí es el fruto de un discernimiento, que compromete toda su libertad.
Oración
María, ayúdanos a pronunciar síesde verdad y a responder por ellos ante Dios y ante los que nos rodean, tanto en los pequeños detalles como en los más grandes.
viernes, 30 de noviembre de 2018
==GRAN NOVENA A LA INMACULADA CONCEPCIÓN==
30 DE NOVIEMBRE.
¡Abandonarse para pronunciar SÍ! (María y el ángel Gabriel)
María y el ángel Gabriel: ¡abandonarse para pronunciar SÍ!
«Yo soy la servidora del Señor, que se cumpla en mí lo que has dicho.» (Lucas 1:38)
En nuestra vida:
En nuestra cultura de omnipotencia, queremos controlarlo todo. Todo está asegurado: seguro del hogar, seguro médico, seguro de vida. Buscamos “riesgo cero” en todos los aspectos de nuestra vida, y hasta en nuestros síes. ¿Para cuándo esta el seguro del sí? Como si pudiéramos firmar para asumir sólo lo que está previsto y detallado en el contrato. Como si intentáramos controlar toda la cadena antes de soltar nuestro sí. ¿No es esta una actitud segura frente al miedo de abandonarse a la Providencia? ¿Cómo hacer para abandonarnos en manos de Dios?
Con María:
María nos enseña que decir sí a Dios es confiar en quien nos ama incondicionalmente. Siendo adolescente de 14 ó 16 años, Maria lleva a cabo un acto de fe que la abre a algo, o mejor dicho ¡a Alguien que es más grande que su corazón!
También fue una elección difícil: imaginen a una jovencita comprometida, con un embarazo inesperado en medio de una sociedad muy tradicional. A pesar de lo incómodo de su situación, ella decide confiar en el enviado de Dios yendo en contra todos los códigos de su tiempo. No dijo que sí porque sabía que todo saldría bien: dijo que sí porque confiaba profundamente en Dios. ¡Su único seguro era el amor de su Creador!
Oración
Virgen María, ayúdanos a responder con confianza al llamado de Dios, sobre todo cuando no comprendemos lo que Él quiere para nosotros. ¡Que sepamos encontrar en Dios nuestro seguro de vida!
Padre Nuestro...
Ave María...
Gloria...
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