==GOTAS DE REDENCIÓN==
Dia 24
Confiar en Dios no siempre significa entender lo que está sucediendo. Muchas veces consiste, simplemente, en poner nuestra vida en sus manos y creer que Él sigue obrando, incluso cuando no vemos el camino con claridad.
La Preciosísima Sangre de Cristo es la prueba de que nunca hemos sido abandonados. Si Jesús entregó su vida por amor a nosotros, también sostendrá nuestras luchas, nuestros miedos y nuestras incertidumbres. Quien aprende a abandonarse en las manos del Padre descubre que la esperanza siempre es más fuerte que el temor.
Propósito: Entrégale hoy al Señor esa preocupación que no has podido soltar y repite con confianza: «Señor, confío en Ti.»
Jaculatoria: Preciosísima Sangre de Cristo, ayúdame a abandonarme por completo en la voluntad del Padre.
«Quien se abandona en las manos de Dios nunca camina sin esperanza.»

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