"Los cinco minutos de Maria"

"Los cinco minutos de Maria"
Textos tomados del Libro "Los cinco minutos de María" del Padre Alfonso Milagro.

jueves, 30 de julio de 2026


 ==LOS CINCO MINUTOS DE MARÍA, 31 DE JULIO==

Ven Señora a nuestra soledad,

ven a nuestro corazón;

a tantas esperanzas que se han muerto,

a nuestro caminar sin ilusión.


Ven y danos la alegría que nace

de la fe y del amor,

el gozo de las almas que confían

en medio del esfuerzo y del dolor.


==VIRGEN CLEMENTÍSIMA, PRESÉNTANOS AL PADRE, PARA QUE SEAMOS AGRADABLES A ÉL==


Padre Nuestro...

Ave María...

Gloria...


(Padre Alfonso Milagro)



 ==GOTAS DE REDENCIÓN==

Día 30


Permanecer en el amor de Cristo es la respuesta más hermosa que podemos dar a la Redención. La Preciosísima Sangre de Jesús no solo nos salvó; sigue transformando nuestro corazón cada vez que permanecemos unidos a Él en la oración, en la Eucaristía y en la vida diaria.


Quien permanece en Cristo aprende a amar como Él ama, a servir con alegría y a confiar incluso en medio de las pruebas. Su amor es la fuerza que sostiene nuestra fidelidad y nos conduce, paso a paso, hacia la santidad.


Propósito: Renueva hoy tu decisión de permanecer cerca de Jesús. Dedícale un momento de oración y agradécele todo lo que ha hecho por ti.


Jaculatoria: Preciosísima Sangre de Cristo, haz que permanezca siempre en tu amor.


«Quien permanece en el amor de Cristo encuentra la fuerza para permanecer fiel hasta el final.»


miércoles, 29 de julio de 2026


 ==JULIO, MES DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE==

DÍA 30


La Virgen Santísima nos enseña la devoción a la Sangre Preciosísima de Jesucristo ofreciéndose por nosotros.


I. Es opinión bastante común de los santos Padres, y en particular de San Bernardo, que las almas jamás reciben de la bondad del Señor gracia alguna, que no pase primero por las manos de la Santísima Virgen María. Omnia nos habere voluit per Mariam. El tesoro inapreciable de la Sangre Preciosísima de Jesús está depositado en las manos de María, no sólo para ofrecerle continuamente a la augusta Trinidad en favor de las almas encomendadas a su protección maternal, sino también para enriquecerlas como con una prenda segura de la bienaventurada inmortalidad; y por ésto Santa Magdalena de Pazzis recurría frecuentemente al Señor con esta devota oración: «Eterno Padre: Os ofrezco la Sangre de la humanidad de vuestro Verbo; os la ofrezco a Vos mismo, oh Verbo divino, y la ofrezco también a Vos, oh Espíritu Santo; y en todas mis necesidades os la ofrezco a Vos, oh María, a fin de que Vos la presentéis a la Santísima Trinidad.» Con razón, pues, la ofrenda de la Sangre del Salvador se hace por las manos de María, pues de la Sangre purísima de esta Señora se formó de un modo inefable en sus inmaculadas entrañas por obra del Espíritu Santo la Sangre divina de Jesucristo, dice San Juan Damasceno. La leche misma con que alimentaba al Divino infante se cambió en otra tanta Sangre que sus venas vertieron por la redención del mundo, dice San Atanasio: Succit mammam, ut divinum illud lac scaturiret, quod ex proprio latere profudit. Así el alma devota de la Virgen puede repetir frecuentemente las palabras de San Buenaventura: «yo mezclaré la leche de la Madre con la Sangre del Hijo, y de una y otra me haré una excelente bebida.»

II. Desde el momento en que el profeta Simeón predijo a la Virgen aquella espada de dolor que había de traspasar su corazón en la muerte de su Hijo Jesús, ofreció aquella Sangre al Eterno Padre, pero la ofreció principalmente en el Calvario al pie de la Cruz; y la ofreció con ánimo tan esforzado y tan afectuoso corazón, que ella misma con sus propias manos, hubiera hecho correr su Sangre para que esta Sangre fuese derramada por la redención del género humano. Por lo cual dice Arnoldo Carnotense: «Ofrecían al mismo tiempo a Dios un holocausto: la una con la Sangre de su corazón, y el otro con la de su cuerpo.» Esta ofrenda que de su Hijo único hizo en el Calvario al pie de la Cruz, no cesa de hacerla continuamente con su corazón maternal ante el trono de Dios en favor de sus hijos por más pecadores que sean; lo cual debe hacernos esperar recibir a cada hora por medio de tan poderosa protectora y por la virtud eficaz de la Sangre de Jesucristo, al mismo tiempo que la remisión de nuestros pecados, las gracias que pedimos. Tal es el consolador pensamiento de San Agustín: «Tenemos un seguro acceso para con Dios desde el momento en que la Madre está cerca del Hijo y el Hijo cerca del Padre.» Además, María es la benéfica dispensadora de esa Sangre que su Hijo derrama sobre las almas con los tesoros de la divina misericordia. ¿Cual, pues, no deberá ser nuestra esperanza? María ofrece esa Sangre, María nos la distribuye, en las manos de María se halla tan precioso tesoro. ¡Ah! quiero esperarlo todo, sí, todo, de los méritos de la Sangre de Jesús unidos a los de tan tierna Madre.


COLOQUIO

¡Oh Santísima Virgen María, mi querida Madre! ¡qué pensamiento tan consolador saber que ese tesoro inestimable está en vuestras manos, que no cesáis de presentarle por mí delante del trono de Dios y que desde allí le derramáis sobre las almas! ¡Ah! ved mis manchas, y con esa Sangre inmaculada purificadme; ved mi flaqueza, y con esa Sangre fortificadme; ved mis miserias, y con esa Sangre enriquecedme; nada hay que yo no espere. Una gota, una sola gota de esa Sangre que derraméis por mí, basta para salvarme. Os suplico, pues, humildemente y con todo el afecto de mi corazón, oh Madre de pureza y de santa esperanza, me alcancéis una gracia, y es la de poder purificar mi espíritu en ese baño sagrado de la Sangre de Jesucristo y en adelante conservarle puro e inmaculado. Entonces os diré con San Anselmo: «Yo os suplico seáis mi salvación y protección para con Dios Todopoderoso a fin de que este buen Pastor y Príncipe de paz me purifique de las manchas de mis pecados, y que el que vino al mundo por Vos, oh la más casta de las Vírgenes, para salvar con su Sangre el género humano, se digne salvarme en su misericordia.» Haced Vos que me salve con su Sangre quien con tanta misericordia la ha derramado por mí.


EJEMPLO

Se lee en la vida del gran patriarca Santo Domingo que vio a la Santísima Virgen esparcir la Sangre de su divino Hijo sobre el pueblo reunido para escuchar los discursos de su fiel siervo. Refiérese, también, que, pesando un día las obras de uno de sus siervos y viendo bajarse el platillo en que estaban sus numerosos crímenes, la bienaventurada Virgen María puso una gota de Sangre del Redentor en el otro, y esto bastó para que al instante pesase muchísimo más que el de los pecados que ya inclinaban la balanza hacia lo profundo del infierno. Y lo que ha obrado repetidas veces la Madre de Dios en beneficio de sus siervos ¿no deberemos esperar que lo renueve en favor de aquellos que recurran devotamente a ella?


JACULATORIA

Padre Eterno os ofrezco la Sangre de Jesucristo en rescate de mis pecados y por las necesidades de vuestra Iglesia.


INDULGENCIA

El Soberano Pontífice Pío VII concedió cien días de Indulgencia por cada vez que se diga la anterior jaculatoria. Así consta del rescripto que se conserva en los archivos de los Padres Pasionistas de Roma.



 ESPRESSO ESPIRITUAL 30 DE JULIO

No mires a tu alrededor con desespero. Detente y piensa un momento que hay alguien más grande y más poderoso que cualquier situación adversa. Si todo te parece obscuro, no te preocupes. Pronto verás la luz y cosas grandes sucederán. Solo tienes que CONFIAR. Aprovecha este momento para meditar y descansar en aquel que TODO lo puede. El poder de Dios es ilimitado, confía en Él, no limites su poder, porque Él puede hacer hoy grandes milagros en tu vida ¡Ánimo!


Laus Deo

Alabado sea Dios.


 ==UNA FIESTA MARIANA PARA CADA DÍA DEL AÑO==

30 de Julio.


♡Nuestra Señora de Gray, Francia (1602)♡


El santuario de Notre-Dame de Gray, o Nuestra Señora de Gray, se encuentra cerca de Besançon, en el norte de Francia, cerca de Franche-Comte. La imagen de Nuestra Señora de Gray está hecha de un roble de Montaigu, tiene un color negro, y está a sólo 14,5 centímetros de altura. Está muy honrado en el país, y hay muchos milagros y gracias concedidas a los solicitantes que se atribuyen a la intercesión de la Virgen en este santuario.


Se estima que hace unos cinco siglos, en una colina cerca de Montaigu, una persona piadosa coloca una pequeña estatua de la Virgen María en un viejo roble. El árbol en sí se cree que datan de la época de los druidas, y coronó una de las colinas de la diócesis de Malinas. Pronto los fieles comenzaron a llegar en multitudes de toda la región, pues había curaciones milagrosas y diversos milagros concedidos a los peregrinos que invocan a María bajo el nombre de Nuestra Señora de la Encina.


En el año 1602 una pequeña capilla de madera fue construida en la colina de Montaigu. El roble en los que una vez se había mostrado la imagen de Nuestra Señora ahora se corta en trozos pequeños y tallada por un artesano local en estatuillas de la misma imagen. Estas estatuas fueron presentados como una señal de respeto a los patronos de la capilla. Incluso la madera del roble era considerado casi una reliquia preciosa, porque había tocado una vez que la estatua milagrosa de la Santísima Virgen.


Dondequiera que fueran estas cifras fueron consagrados con honor y parecía como si Nuestra Señora de Montaigu envió a su favor, por su poder milagroso fue con ellos.


En el año 1613 un pobre, la viuda de setenta años llamada Jeanne Bonnet de Salins hizo una peregrinación al santuario. Obtuvo un pedazo del viejo roble venerable, y lo llevó a un escultor llamado Jean Brange a tallar en una estatua similar a la del original. El 4 de abril de 1613, el arzobispo de Besançon bendijo la estatua y le permitió ser exhibido a la veneración pública.


Se informa que Jeanne capo fue recompensado por gracias de señal se obtiene a través de la intercesión de Nuestra Señora. Tenía la intención de dar a la estatua a una iglesia local, pero en 1616 cedió a los ruegos repetidos de Padre Gabriel Appremont, que quería tener la imagen de los Capuchinos de Gray. Una capilla especial fue ricamente decorado para recibirlo. La noticia se extendió rápidamente en la región de Gray y los fieles acudieron a presentar sus respetos a la nueva Madonna, Nuestra Señora de Gray.


La imagen de Nuestra Señora de Gray sostiene en su mano derecha un cetro brillante de oro que un feligrés donó en el año 1807. Fue en este momento que la capilla estaba pasando por la reconstrucción después de los estragos de la Revolución Francesa. También hay tres piedras semipreciosas establecidos en la parte frontal de la base de la estatua que nos dieron por los peticionarios agradecidos a la Santísima Virgen. Por último, las dos coronas de oro fueron creados en 1909 con motivo de la celebración de la coronación de la imagen de Nuestra Señora de Gray.



 ==LOS CINCO MINUTOS DE MARÍA, 30 DE JULIO==

María es más santa que los santos, más pura que los ángeles, más excelsa que los cielos, más gloriosa que los querubines, la más cercana y la más semejante a Dios.

Es como lirios entre espinas, como un amanecer sin ocaso, como un astro que recibe continuamente la luz del sol, como una fuente perenne, como un huerto siempre florido saturado de fragancias en el que se recrea el Padre Eterno, por donde se pasea el Espíritu Santo, es el paraíso de la augusta Trinidad.


==VIRGEN OYENTE, AYÚDANOS A ESTAR SIEMPRE A LA ESCUCHA DE LA PALABRA DE DIOS COMO LO ESTUVÍSTE TÚ==


Padre Nuestro...

Ave María...

Gloria...


(Padre Alfonso Milagro)



 ==GOTAS DE REDENCIÓN==

Día 29


La esperanza cristiana no es una ilusión; tiene un nombre: Jesucristo. La Preciosísima Sangre derramada en la Cruz nos asegura que nuestra historia no termina en este mundo, sino en el abrazo eterno de Aquel que nos amó hasta el extremo.


Esperar la venida del Señor no significa vivir con temor, sino con un corazón despierto y preparado. Cada acto de amor, cada gesto de perdón y cada día vivido en gracia nos acerca al encuentro definitivo con Cristo, donde toda esperanza alcanzará su plenitud.


Propósito: Vive este día como una preparación para encontrarte con Jesús. Reconcíliate con alguien, perdona de corazón o realiza una obra de misericordia.


Jaculatoria: Preciosísima Sangre de Cristo, prepara mi corazón para el encuentro contigo.


«Quien espera a Cristo con amor convierte cada día en un paso hacia la eternidad.»