"Los cinco minutos de Maria"

"Los cinco minutos de Maria"
Textos tomados del Libro "Los cinco minutos de María" del Padre Alfonso Milagro.
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domingo, 8 de abril de 2018



==33 DÍAS DE CONSAGRACIÓN AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA==
TRIGÉSIMO TERCER DÍA
DOMINGO 8 DE ABRIL

II DOMINGO DE PASCUA
«DE LA DIVINA MISERICORDIA»

MENSAJE

«Ángel mío, deseo pedirles a todos mis hijos: antes de comenzar el Acto de la Consagración, antes de la primera palabra de promesa de sus corazones, que deben examinar su vida interior. La unión de nuestros corazones esta hecha de puros obsequios de amor. Si no encuentran que este es el motivo, el alma debe detenerse, retroceder y volver a comenzar. Solamente cuando esté invadida por un irresistible amor por mi Inmaculado Corazón podrá consagrarse definitivamente».

«Este es el verdadero Acto de Consagración, un intercambio de corazones con una total entrega tuya a mi amor y una entrega total de mi amor hacia ustedes. El amor es el único regalo del Padre, con el amor viene todo lo demás. Tu no puedes florecer en este acto sin la base de amar».

«Ángel mío, con esto grabado en el centro de tu corazón, estaré en condiciones de traer a cada corazón a la senda de mi Hijo».

Madre, «¿Es ésta la única razón por la que tu deseas que el alma se dirija a ti?».

«Si, mi ángel, yo comienzo hoy a preparar la actitud de los corazones que van a ser consagrados». (Marzo 3 de 1.993)

GUÍA

El propósito total de todo esto es traer cada alma a su estado original ante Dios, sin pecado, como Él la creó en un principio. Si el enfoque del Cielo es traer a las almas de regreso dentro de la perfección para la cual fue creada, la consagración debe ser realizada como un acto para el mismo propósito. El plan inicial de Dios Padre, al enviar a su Hijo sobre la tierra, fue el de llevar a todas las almas a su estado original, entonces cada acto que cualquiera haga debe ser por la misma razón.

La consagración, por lo tanto, debe tener todas las cualidades redentoras que estarán presentes dentro de Nuestra Señora. Este es el camino que le permite a Ella realizar su misión como Corredentora y en unión con Jesús traer las cualidades redentoras de El, lo que se convierte en el verdadero propósito de la Consagración.

DIRECCIÓN

En todas nuestras acciones para complacer a Dios encontraremos estas señales por las que podemos conocer si realmente lo hemos hecho solo por Dios:

Primero: Si cuando tu trabajo no ha tenido éxito, tú no estás molesto sino que permaneces tan tranquilo como si hubieras alcanzado tu meta.

Segundo: Te regocijas en las cosas buenas hechas por otros como si hubieran sido hechas por ti mismo. Al alma que busca nada más que la divina voluntad de Dios no le importa si algo bueno ha sido hecho por otro o por uno mismo.

Tercero: Si no deseas un trabajo más que otro porque estás contento con el que te asignan.

Cuarto: Si realizas un buen trabajo, no deseas gracias o reconocimiento sino que permaneces con la misma tranquilidad de mente, aún cuando seas maltratado, satisfecho porque le has dado alegría a Dios.

Quinto: Si tu trabajo es interrumpido en un momento dado, no te molestas.

Es por medio de estás guías como podrás darle paz a tu alma y traer la mayor gloria a Dios.

MEDITACIÓN

¡Oh Inmaculado Corazón de María!, concede a mi alma en esta consagración a través de Ti, las gracias para conservar la paz y la tranquilidad en todas mis acciones. No permitas que mis propios deseos nublen las riquezas de tu cosecha. Ruego que nunca busque mis propios fines en mis tareas, sino conseguir el cumplimiento de tu Triunfo.

Dale a mi alma la gracia de aceptar mi trabajo y de completarlo por amor a Él. En mi «Sí» le doy a Él todo mi pasado, presente y futuro, alegrías y tristezas, oraciones y sacrificios, todo lo que soy y todo lo que el Padre moldeara en mi.

«También sabemos que Dios dispone todas las cosas para bien de los que lo aman» (Romanos 8:23)

Coronilla de las virtudes.
LA CORONILLA SE REALIZA ENTONCES DE LA SIGUIENTE FORMA:

 I. ORACIONES INTRODUCTORIAS:

 CREDO
 CONSAGRACIÓN A LA
 SANTÍSIMA VIRGEN
 EL ÁNGELUS

 EL CREDO

 Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha devenir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

 CONSAGRACIÓN CORTA A LA SANTÍSIMA VIRGEN

 Oh Señora mía, Oh Madre mía! Yo me entrego del todo a Vos; y en prueba de mi filial afecto, os consagro en este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo vuestro Oh Madre de bondad, guardadme y defendedme como hijo y posesión vuestra.
 Amén

 EL ÁNGELUS

 V. El ángel de Señor anunció a María.
 R. Y Ella concibió por obra y gracia del Espíritu Santo.
 Ave María

 V. He aquí la esclava del Señor.
 R. Hágase en mí según tu palabra.
 Ave María

 V. Y el Verbo se hizo carne.
 R. Y habitó entre nosotros.
 Ave María

 V. Ruega por nosotros Santa Madre de Dios.
 R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas y gracias de Nuestro Señor Jesucristo.
 Amén

 Oremos: «Infunde Señor tu gracia en nuestros corazones, para que habiendo conocido por la voz del ángel el misterio de la Encarnación de tu hijo, podamos llegar por los méritos de su Pasión y su Cruz a la Gloria de la Resurrección. Por el mismo Cristo Nuestro Señor. »
Amén

 II. PETICIÓN DE LAS VIRTUDES

 Se realiza de la siguiente forma:

 Se pide en oración, secuencialmente, cada una de las siguientes virtudes:

Te pido Madre que alcances para mí la Virtud de la:

 a. Virtud de la Fe

 b. Virtud de la Esperanza

 c. Virtud de la Caridad

 d. Virtud de la Humildad

 e. Virtud de la Paciencia

 f. Virtud de la Perseverancia

 g. Virtud de la Obediencia

 Con cada una de la petición por las virtudes se deben recitar las siguientes oraciones:

 1. Padre Nuestro...
 2. Gloria al Padre...
 3. Oración al Espíritu Santo

 La Oración al Espíritu Santo fue revelada:

 Ven Espíritu Santo, ilumina mi corazón, para ver las cosas que son de Dios; Ven Espíritu Santo, dentro de mi mente, para conocer las cosas que son de Dios; Ven Espíritu Santo, dentro de mi alma, que yo le pertenezco solamente a Dios; Santifica todo lo que yo piense, diga y haga para que todo sea para la gloria de Dios. Amén. (Diciembre 23 de 1991)

 III. ORACIONES FINALES

 Para terminar, se hacen las siguientes oraciones también reveladas:

 ¡OH MARÍA
 ORACIÓN DE PENTECOSTÉS

 ¡OH MARÍA!

«Oh María; transforma mi corazón como el tuyo; colócale alrededor una corona de pureza adornada con virtud; toma mi corazón querida Madre consagrado como tuyo propio; preséntaselo a Dios Padre como una ofrenda de mí para ti.

 Ayúdame, Oh María, en hacer tu corazón más conocido cada día». (Marzo 19 de 1993)

 ORACIÓN DE PENTECOSTÉS

 Mientras se reza esta oración dada por Nuestra Señora que nuestros corazones estén abiertos para reconocer y aceptar los obsequios del Espíritu Santo, y así avancemos confiadamente en esta batalla por el triunfo del Inmaculado Corazón. Estamos llamados para transformarnos en el reflejo de Cristo, un reflejo del rostro de Dios que será una atracción para todos, para que su gloria sea magnificada a través de nuestras vidas.

«Mis queridos hijos: hoy ustedes les traen tanta alegría a mi Jesús. Yo les doy a ustedes una gran bendición de Dios. El desea crear en sus hijos unidad y gloria a Su Nombre. » (Junio 6 de 1992)

«Espíritu de Cristo: despiértame;

 Espíritu de Cristo: muéveme;

 Espíritu de Cristo: lléname;

 Espíritu de Cristo: séllame.

 Oh Padre Celestial, conságrame a tu Corazón y Voluntad;

 Sé en mí una fuente de virtudes, sella mi alma como la tuya para que tu reflejo en mí sea una luz que todos vean». Amén (Junio 7 de 1992)

viernes, 6 de abril de 2018



==33 DÍAS DE CONSAGRACIÓN AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA==
TRIGÉSIMO SEGUNDO DÍA
SÁBADO 7 DE ABRIL

MENSAJE

«Ángel mío, vengo en estos días a darte aquello que será necesario para cumplir todos los requisitos de Dios. Por mi intenso amor, mi Corazón le es dado al mundo. A través de mi Inmaculado Corazón, esta segunda gracia puede descender hoy sobre la humanidad. De la misma manera que el vino de mi vientre como el Caballero de Salvación para el mundo, así Él desea traer su tierno y amoroso Corazón una vez más a sus hijos. El ha decidido entregar su Sagrado Corazón otra vez, por medio de mi Inmaculado Corazón.

Por lo tanto ya ves, ángel mío, lo importante que es cada corazón consagrado a mi Triunfo porque, a través de mi Corazón, ellos encontrarán el de Él, de una manera más profunda.

Pido que este llamado sea dado a todos los corazones para que esta inmensa gracia celestial pueda derretirlos y moldearlos en la imitación de mi Inmaculado Corazón. Así, en esta forma, y solo en esta forma, podrán ellos ser traídos al portal del Cielo y colocarlos donde Dios siempre ha deseado que ellos descansen en su luz». (Septiembre 29 de 1.993)

GUÍA

De la corte que le pertenece a Nuestra Señora, vendrán los santos y los ejemplos para el futuro. Esos serán aquellos que han fundado el Triunfo de su Inmaculado Corazón y han sido probados a fuego. Estas grandes almas estarán llenas de celo y llenas de gracia. Estas serán escogidas para luchar contra los enemigos de Dios. Esta batalla se enfurecerá a su alrededor y ellos permanecerán singularmente concentrados en el Inmaculado Corazón de Nuestra Señora.

Ellos serán iluminados por su luz, fortalecidos por su mano, guiados por su Espíritu, soportados por su brazo, y acogidos bajo su manto de protección. Con sus palabras y ejemplos, ellos atraerán al mundo entero al Inmaculado Corazón de María, ellos se harán de muchos enemigos pero también traerán victorias y gloria a Dios. Estos son los apóstoles del Triunfo unidos al Corazón de Nuestra Señora por la consagración.

DIRECCIÓN

La devoción a Nuestra Señora es necesaria para todo el mundo a fin de conseguir su salvación. Es aún más importante para aquellos que aceptan el llamado a la perfección. No es posible adquirir una intima unión con Dios y con el Espíritu Santo sin una sincera unión con Nuestra Señora. Esta unión conlleva una gran dependencia a su buena voluntad e instintos maternales. Es el corazón de Nuestra Señora el que gana el acceso a la puerta del estrecho camino al Cielo.

Nuestra consagración nos llama al escondido mundo del vientre de Nuestra Madre María; que está llena de todos los misterios del Cielo, esperando ser dispensados a todos los humildes de corazón. Nosotros, llamados a ser elegidos, somos llamados a este paraíso secreto dentro de la Santísima Virgen.

Es desde este reino místico donde nosotros seremos transformados y moldeados conforme la imagen perfecta de Dios, nos convertiremos el ejemplo de unidad, conversión y santidad.

MEDITACIÓN

¡Oh Inmaculado Corazón de María!, dale a mi alma la perfección a la que he sido llamada!. Concede a mi alma la habilidad que se requiere para permanecer en el llamado a la santidad. Escóndeme en tu vientre, querida Madre, consagrado como hijo tuyo y cosa tuya, ilumina la tarea que estoy llamado a realizar. Mándame a los campos a recoger la cosecha de tu Triunfo: todas las almas que anhelan tu abrazo.

«Apareció en el Cielo una señal grandiosa: una mujer vestida de sol (Apocalipsis 12:1)

Coronilla de las virtudes.
LA CORONILLA SE REALIZA ENTONCES DE LA SIGUIENTE FORMA:

 I. ORACIONES INTRODUCTORIAS:

 CREDO
 CONSAGRACIÓN A LA
 SANTÍSIMA VIRGEN
 EL ÁNGELUS

 EL CREDO

 Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha devenir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

 CONSAGRACIÓN CORTA A LA SANTÍSIMA VIRGEN

 Oh Señora mía, Oh Madre mía! Yo me entrego del todo a Vos; y en prueba de mi filial afecto, os consagro en este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo vuestro Oh Madre de bondad, guardadme y defendedme como hijo y posesión vuestra.
 Amén

 EL ÁNGELUS

 V. El ángel de Señor anunció a María.
 R. Y Ella concibió por obra y gracia del Espíritu Santo.
 Ave María

 V. He aquí la esclava del Señor.
 R. Hágase en mí según tu palabra.
 Ave María

 V. Y el Verbo se hizo carne.
 R. Y habitó entre nosotros.
 Ave María

 V. Ruega por nosotros Santa Madre de Dios.
 R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas y gracias de Nuestro Señor Jesucristo.
 Amén

 Oremos: «Infunde Señor tu gracia en nuestros corazones, para que habiendo conocido por la voz del ángel el misterio de la Encarnación de tu hijo, podamos llegar por los méritos de su Pasión y su Cruz a la Gloria de la Resurrección. Por el mismo Cristo Nuestro Señor. »
Amén

 II. PETICIÓN DE LAS VIRTUDES

 Se realiza de la siguiente forma:

 Se pide en oración, secuencialmente, cada una de las siguientes virtudes:

Te pido Madre que alcances para mí la Virtud de la:

 a. Virtud de la Fe

 b. Virtud de la Esperanza

 c. Virtud de la Caridad

 d. Virtud de la Humildad

 e. Virtud de la Paciencia

 f. Virtud de la Perseverancia

 g. Virtud de la Obediencia

 Con cada una de la petición por las virtudes se deben recitar las siguientes oraciones:

 1. Padre Nuestro...
 2. Gloria al Padre...
 3. Oración al Espíritu Santo

 La Oración al Espíritu Santo fue revelada:

 Ven Espíritu Santo, ilumina mi corazón, para ver las cosas que son de Dios; Ven Espíritu Santo, dentro de mi mente, para conocer las cosas que son de Dios; Ven Espíritu Santo, dentro de mi alma, que yo le pertenezco solamente a Dios; Santifica todo lo que yo piense, diga y haga para que todo sea para la gloria de Dios. Amén. (Diciembre 23 de 1991)

 III. ORACIONES FINALES

 Para terminar, se hacen las siguientes oraciones también reveladas:

 ¡OH MARÍA
 ORACIÓN DE PENTECOSTÉS

 ¡OH MARÍA!

«Oh María; transforma mi corazón como el tuyo; colócale alrededor una corona de pureza adornada con virtud; toma mi corazón querida Madre consagrado como tuyo propio; preséntaselo a Dios Padre como una ofrenda de mí para ti.

 Ayúdame, Oh María, en hacer tu corazón más conocido cada día». (Marzo 19 de 1993)

 ORACIÓN DE PENTECOSTÉS

 Mientras se reza esta oración dada por Nuestra Señora que nuestros corazones estén abiertos para reconocer y aceptar los obsequios del Espíritu Santo, y así avancemos confiadamente en esta batalla por el triunfo del Inmaculado Corazón. Estamos llamados para transformarnos en el reflejo de Cristo, un reflejo del rostro de Dios que será una atracción para todos, para que su gloria sea magnificada a través de nuestras vidas.

«Mis queridos hijos: hoy ustedes les traen tanta alegría a mi Jesús. Yo les doy a ustedes una gran bendición de Dios. El desea crear en sus hijos unidad y gloria a Su Nombre. » (Junio 6 de 1992)

«Espíritu de Cristo: despiértame;

 Espíritu de Cristo: muéveme;

 Espíritu de Cristo: lléname;

 Espíritu de Cristo: séllame.

 Oh Padre Celestial, conságrame a tu Corazón y Voluntad;

 Sé en mí una fuente de virtudes, sella mi alma como la tuya para que tu reflejo en mí sea una luz que todos vean». Amén (Junio 7 de 1992)

jueves, 5 de abril de 2018



==33 DÍAS DE CONSAGRACIÓN AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA==
TRIGÉSIMO PRIMER DÍA
VIERNES 6 DE ABRIL*
PRIMER VIERNES DEL MES ❤ DEDICADO AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS❤

MENSAJE

«Ángel mío, te he pedido divulgar el acto de la consagración a mi Inmaculado Corazón en todas las formas. Deseo proteger y guiar a todos aquellos qué trabajan diligentemente para este llamado. Son estas mismas las qué ganaran gran favor ante los ojos de Dios.

Permíteme ayudarte a contemplar la magnitud de los deseos de Dios Padre. El desea tener todos los corazones unidos al de Él, por medio mío, porque es a través de Mi Corazón como El vendrá a todos ellos. Es su amor por mi el que crea esta gracia para las almas.

El desea grandemente compartir la riqueza del Cielo con todas las almas y es por este medio como El desea compartir mi corazón con ellos también.

El tiempo se hace corto, mi ángel, haz un llamado para que estén preparados para el gran don del Cielo por la consagración a mi Inmaculado Corazón. Vengan juntos para que yo pueda enseñarles a todos su importancia y así otorgar mi gracia sobre los líderes que tendrán el regalo de mi Corazón y el poder del Espíritu Santo, que por medio de estos regalos, ellos pueden evangelizar las multitudes, y que nosotros, todos juntos podamos cumplir el más ardiente deseo de Dios.

Te digo, querido ángel, que solemnemente solicito qué le des tu completa confianza y atención a este asunto». (Septiembre 23 de 1.993)

GUÍA

En una palabra sabemos que los apóstoles de estos tiempos serán verdaderos discípulos de Cristo. Ellos vienen a enseñar el mensaje del Evangelio en toda su verdad, sin compromisos. Les enseñaremos la vía angosta de la verdad pura, según el Evangelio, y no la mala representación del mundo. Cargarán la cruz en sus hombros y llevarán el Rosario en sus manos. Imbuidos en sus corazones está el nombre de María y el reflejo de Cristo en sus ojos. Este es el gran ejército que Ella está reuniendo, pero es Nuestra Señora quien, a petición de Dios Padre los forjará para el propósito de crear la unidad por la gracia divina por medio de la consagración a su Inmaculado Corazón.

DIRECCIÓN

Aquellos que han oído el llamado a esta misión, encontrarán que la llama arde tan brillante dentro de sus corazones que nada puede extinguirla y nada puede calmarla excepto el calor y el abrazo del Corazón de Nuestra Señora. Nosotros somos escogidos para estar a su servicio en la batalla más importante de todos los tiempos. La batalla ha comenzado, las señales son evidentes dentro del mundo. Cada día, continuamos la pelea por su victoria. Por el don de la cruz, seremos fortalecidos y fortificados con su peso. Al final nosotros también estaremos llenos de regocijo en el momento de la resurrección.

Al final de la carrera, cuando inclinemos la cabeza para recibir la corona de la victoria encontraremos que la luz que ha guiado nuestro camino, fue el Corazón de Nuestra Madre. Ella graciosamente dirigió nuestra alma por una senda que ningún hombre podía conocer. Solo Ella conocía y veía las trampas y lazos colocados frente a nosotros, Nuestra consagración es nuestra garantía de Victoria en el fin.

MEDITACIÓN

¡Oh Inmaculado Corazón de María!, recógenos dentro de tu manto de protección con tu abrazo maternal; dentro del refugio de tu Inmaculado Corazón. Ayúdame a conocer mi lugar en el plan divino de Dios.

«Para esto nací, para esto vine al mundo, para ser testigo de la verdad. Todo hombre que está de parte de la verdad, escucha mi voz» (Juan 18:37)

Coronilla de las virtudes.
LA CORONILLA SE REALIZA ENTONCES DE LA SIGUIENTE FORMA:

 I. ORACIONES INTRODUCTORIAS:

 CREDO
 CONSAGRACIÓN A LA
 SANTÍSIMA VIRGEN
 EL ÁNGELUS

 EL CREDO

 Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha devenir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

 CONSAGRACIÓN CORTA A LA SANTÍSIMA VIRGEN

 Oh Señora mía, Oh Madre mía! Yo me entrego del todo a Vos; y en prueba de mi filial afecto, os consagro en este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo vuestro Oh Madre de bondad, guardadme y defendedme como hijo y posesión vuestra.
 Amén

 EL ÁNGELUS

 V. El ángel de Señor anunció a María.
 R. Y Ella concibió por obra y gracia del Espíritu Santo.
 Ave María

 V. He aquí la esclava del Señor.
 R. Hágase en mí según tu palabra.
 Ave María

 V. Y el Verbo se hizo carne.
 R. Y habitó entre nosotros.
 Ave María

 V. Ruega por nosotros Santa Madre de Dios.
 R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas y gracias de Nuestro Señor Jesucristo.
 Amén

 Oremos: «Infunde Señor tu gracia en nuestros corazones, para que habiendo conocido por la voz del ángel el misterio de la Encarnación de tu hijo, podamos llegar por los méritos de su Pasión y su Cruz a la Gloria de la Resurrección. Por el mismo Cristo Nuestro Señor. »
Amén

 II. PETICIÓN DE LAS VIRTUDES

 Se realiza de la siguiente forma:

 Se pide en oración, secuencialmente, cada una de las siguientes virtudes:

Te pido Madre que alcances para mí la Virtud de la:

 a. Virtud de la Fe

 b. Virtud de la Esperanza

 c. Virtud de la Caridad

 d. Virtud de la Humildad

 e. Virtud de la Paciencia

 f. Virtud de la Perseverancia

 g. Virtud de la Obediencia

 Con cada una de la petición por las virtudes se deben recitar las siguientes oraciones:

 1. Padre Nuestro...
 2. Gloria al Padre...
 3. Oración al Espíritu Santo

 La Oración al Espíritu Santo fue revelada:

 Ven Espíritu Santo, ilumina mi corazón, para ver las cosas que son de Dios; Ven Espíritu Santo, dentro de mi mente, para conocer las cosas que son de Dios; Ven Espíritu Santo, dentro de mi alma, que yo le pertenezco solamente a Dios; Santifica todo lo que yo piense, diga y haga para que todo sea para la gloria de Dios. Amén. (Diciembre 23 de 1991)

 III. ORACIONES FINALES

 Para terminar, se hacen las siguientes oraciones también reveladas:

 ¡OH MARÍA
 ORACIÓN DE PENTECOSTÉS

 ¡OH MARÍA!

«Oh María; transforma mi corazón como el tuyo; colócale alrededor una corona de pureza adornada con virtud; toma mi corazón querida Madre consagrado como tuyo propio; preséntaselo a Dios Padre como una ofrenda de mí para ti.

 Ayúdame, Oh María, en hacer tu corazón más conocido cada día». (Marzo 19 de 1993)

 ORACIÓN DE PENTECOSTÉS

 Mientras se reza esta oración dada por Nuestra Señora que nuestros corazones estén abiertos para reconocer y aceptar los obsequios del Espíritu Santo, y así avancemos confiadamente en esta batalla por el triunfo del Inmaculado Corazón. Estamos llamados para transformarnos en el reflejo de Cristo, un reflejo del rostro de Dios que será una atracción para todos, para que su gloria sea magnificada a través de nuestras vidas.

«Mis queridos hijos: hoy ustedes les traen tanta alegría a mi Jesús. Yo les doy a ustedes una gran bendición de Dios. El desea crear en sus hijos unidad y gloria a Su Nombre. » (Junio 6 de 1992)

«Espíritu de Cristo: despiértame;

 Espíritu de Cristo: muéveme;

 Espíritu de Cristo: lléname;

 Espíritu de Cristo: séllame.

 Oh Padre Celestial, conságrame a tu Corazón y Voluntad;

 Sé en mí una fuente de virtudes, sella mi alma como la tuya para que tu reflejo en mí sea una luz que todos vean». Amén (Junio 7 de 1992)


==33 DÍAS DE CONSAGRACIÓN AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA==
TRIGÉSIMO DÍA
JUEVES 5 DE ABRIL

MENSAJE
Ángel mío, mira las oportunidades que se te han concedido en el mundo para propagar el llamado a la consagración a mi Inmaculado Corazón. No permitas que ninguno se te escape, muchos esperan hoy recibir y crecer en este llamado. Te digo que este es el llamado a la santidad en estos días, es la gracia de renovación y transformación, en forma igualmente personal y universal.

Mi Triunfo será sentido en ambas formas: interna y externamente en la Iglesia. La restauración de la verdad del mensaje de salvación de mi Hijo está en camino y ningún rincón del globo quedará sin ser tocado por Su gracia y justicia.

Trata de recordar e iluminar a todos los que actualmente pertenecen a esta misión, la importancia y urgencia que yo pongo en su cumplimiento. No tengan un momento de duda de cómo va a ocurrir todo esto; solamente escuchen cuidadosamente y respondan inmediatamente a todo lo que se les pida ahora. Te aseguro que la tierra temblará ante la fuerza que el Cielo lanzará sobre ella.

Muy pronto el encuentro de la batalla será visto en la calles y en el Cielo, ningún corazón permanecerá solo, será tomado por mi Inmaculado Corazón o tomado por Satanás. Aquí están las verdaderas selecciones, el alma será protegida por la gracia o arrebatada por el demonio. Consideren esto seriamente, todos los que oigan mi Corazón».(Septiembre. 22 de 1.993)

GUÍA

Dios desea que su Madre pueda ser más conocida y amada. Todos sus hijos conocerán su grandeza y consagrarán sus corazones a Ella. Ellos experimentarán su bondadoso y maternal abrazo, su misericordia, de la cual Ella está llena y la necesidad que tienen de su ayuda. Ellos vendrán a pedirle todo a Ella, serán sus apóstoles, la corte de los tiempos modernos, ellos serán ministros para el Triunfo, quienes como fuego ardiente, encenderán el fuego del divino amor en todas partes.

Nuestra Señora penetrará los corazones de los enemigos con el fuego de estos corazones consagrados, Ellos serán los truenos que llenen los Cielos, estos corazones se separarán de todo y al no ser distraídos por nada, regarán sobre el mundo la lluvia de la verdad y del Inmaculado Corazón de Nuestra Señora. Estamos llamados a convertirnos en soldados de su poderoso ejército de Triunfo, nuestra consagración nos unirá para enfrentar esta guerra final cuyas proporciones no podemos comprender.

DIRECCIÓN

Seremos los verdaderos apóstoles de los últimos tiempos, es decir el ejército al cual el Señor le dará su espada de la verdad y que traerá las maravillas de la consagración a todos los que esperan con corazones anhelantes. Ellos no tendrán dinero, ni posesiones, pero tampoco tendrán preocupaciones sobre eso. Se encontrarán en medio de sacerdotes escogidos para dirigir esta fuerza del Espíritu Santo. Tendrán las alas de la pureza y la llama para la salvación de las almas e irán a donde el Espíritu Santo los llame. No predicarán más que el oro de la caridad y traerán el amor de Dios y la ternura de la Santísima Virgen.

MEDITACIÓN

¡Oh Inmaculado Corazón de María!: Guíame en la batalla, hazme un verdadero apóstol de tu Triunfo. Pon mi corazón en la fila de tu escogida corte, al servicio de tu Hijo en forma especial. Mándame hacia el mundo para que pueda ganar para ti aunque sea un corazón para presentárselo a Dios Padre como tu donación de salvación. Une mi consagrado corazón con aquellos que tú has escogido para guiar esta fuerza de verdad. Ayúdame, Madre querida, a no vacilar un momento, sino permanecer fuerte, convencido y comprometido con tu Triunfo.

«Entonces se le apreció un Ángel del Cielo que venía a animarlo» (Lucas 22:43)

Coronilla de las virtudes.
LA CORONILLA SE REALIZA ENTONCES DE LA SIGUIENTE FORMA:

 I. ORACIONES INTRODUCTORIAS:

 CREDO
 CONSAGRACIÓN A LA
 SANTÍSIMA VIRGEN
 EL ÁNGELUS

 EL CREDO

 Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha devenir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

 CONSAGRACIÓN CORTA A LA SANTÍSIMA VIRGEN

 Oh Señora mía, Oh Madre mía! Yo me entrego del todo a Vos; y en prueba de mi filial afecto, os consagro en este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo vuestro Oh Madre de bondad, guardadme y defendedme como hijo y posesión vuestra.
 Amén

 EL ÁNGELUS

 V. El ángel de Señor anunció a María.
 R. Y Ella concibió por obra y gracia del Espíritu Santo.
 Ave María

 V. He aquí la esclava del Señor.
 R. Hágase en mí según tu palabra.
 Ave María

 V. Y el Verbo se hizo carne.
 R. Y habitó entre nosotros.
 Ave María

 V. Ruega por nosotros Santa Madre de Dios.
 R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas y gracias de Nuestro Señor Jesucristo.
 Amén

 Oremos: «Infunde Señor tu gracia en nuestros corazones, para que habiendo conocido por la voz del ángel el misterio de la Encarnación de tu hijo, podamos llegar por los méritos de su Pasión y su Cruz a la Gloria de la Resurrección. Por el mismo Cristo Nuestro Señor. »
Amén

 II. PETICIÓN DE LAS VIRTUDES

 Se realiza de la siguiente forma:

 Se pide en oración, secuencialmente, cada una de las siguientes virtudes:

Te pido Madre que alcances para mí la Virtud de la:

 a. Virtud de la Fe

 b. Virtud de la Esperanza

 c. Virtud de la Caridad

 d. Virtud de la Humildad

 e. Virtud de la Paciencia

 f. Virtud de la Perseverancia

 g. Virtud de la Obediencia

 Con cada una de la petición por las virtudes se deben recitar las siguientes oraciones:

 1. Padre Nuestro...
 2. Gloria al Padre...
 3. Oración al Espíritu Santo

 La Oración al Espíritu Santo fue revelada:

 Ven Espíritu Santo, ilumina mi corazón, para ver las cosas que son de Dios; Ven Espíritu Santo, dentro de mi mente, para conocer las cosas que son de Dios; Ven Espíritu Santo, dentro de mi alma, que yo le pertenezco solamente a Dios; Santifica todo lo que yo piense, diga y haga para que todo sea para la gloria de Dios. Amén. (Diciembre 23 de 1991)

 III. ORACIONES FINALES

 Para terminar, se hacen las siguientes oraciones también reveladas:

 ¡OH MARÍA
 ORACIÓN DE PENTECOSTÉS

 ¡OH MARÍA!

«Oh María; transforma mi corazón como el tuyo; colócale alrededor una corona de pureza adornada con virtud; toma mi corazón querida Madre consagrado como tuyo propio; preséntaselo a Dios Padre como una ofrenda de mí para ti.

 Ayúdame, Oh María, en hacer tu corazón más conocido cada día». (Marzo 19 de 1993)

 ORACIÓN DE PENTECOSTÉS

 Mientras se reza esta oración dada por Nuestra Señora que nuestros corazones estén abiertos para reconocer y aceptar los obsequios del Espíritu Santo, y así avancemos confiadamente en esta batalla por el triunfo del Inmaculado Corazón. Estamos llamados para transformarnos en el reflejo de Cristo, un reflejo del rostro de Dios que será una atracción para todos, para que su gloria sea magnificada a través de nuestras vidas.

«Mis queridos hijos: hoy ustedes les traen tanta alegría a mi Jesús. Yo les doy a ustedes una gran bendición de Dios. El desea crear en sus hijos unidad y gloria a Su Nombre. » (Junio 6 de 1992)

«Espíritu de Cristo: despiértame;

 Espíritu de Cristo: muéveme;

 Espíritu de Cristo: lléname;

 Espíritu de Cristo: séllame.

 Oh Padre Celestial, conságrame a tu Corazón y Voluntad;

 Sé en mí una fuente de virtudes, sella mi alma como la tuya para que tu reflejo en mí sea una luz que todos vean». Amén (Junio 7 de 1992)

martes, 3 de abril de 2018



==33 DÍAS DE CONSAGRACIÓN AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA==
VIGÉSIMO NOVENO DÍA
MIÉRCOLES 4 DE ABRIL

MENSAJE
Ángel mío, cada alma que es consagrada a mi Corazón maternal, estará dotada con todos los méritos de mi gracia celestial. Esta le es dada sin ninguna restricción, pues se ha convertido en el cumplimiento de mi triunfo. Tú eres mi donativo de salvación, tú eres, al final, el testigo del Sagrado Corazón de mi Hijo y la manifestación de su amor y misericordia, por tu participación y dedicación en tu consagración a mi triunfante Corazón Inmaculado. Esto es lo que yo deseo que tu viertas sobre tu corazón, que permitas que la luz de mi Hijo sea mas conocida y Yo más amada. Este es su más caro deseo que yo anhelo ver cumplido». (Septiembre 19 de 1.993)

GUÍA

En estos últimos tiempos, Nuestra Señora resplandecerá como nunca antes en misericordia, poder y gracia. En misericordia, para traer de regreso y amorosamente recibir a los pobres pecadores, y para traer conversión, consagración y renovación a la Santa Iglesia. En poder, Ella viene a traer un ejército potente contra la guerra levantada por Satanás quien alzará una rebelión contra Dios. En gracia, Ella resplandecerá en gracia, para sostener sus valientes soldados que combaten por su triunfo.

Más que todo, Nuestra Señora viene a hacer la guerra contra el demonio, porque el levantará una cruel persecución y pondrá terribles trampas en la senda de la santidad. Está escrito que en la gloria final del Triunfo, «Haré que haya enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya». (Génesis 3:15) Ella aplastará la cabeza del Demonio con su talón, esta enemistad es entre María y Satanás; es en esta batalla final en donde nos uniremos para proclamarla a Ella nuestra Reina «El Triunfo de su Inmaculado Corazón». Este triunfo comienza dentro de nuestros corazones donde por tanto tiempo ha estado dormido.

DIRECCIÓN

Nuestra Señora se manifiesta al mundo por medio de nuestra consagración; es así como estamos aptos para reflejar su gracia a toda la gente. Estamos llamados a ser los faros de verdad en la batalla por su Triunfo. Esta es una guerra hecha contra los hijos de María. Lo que Satanás ha perdido por su orgullo, María lo ha ganado por su humildad, lo que ha sido perdido por desobediencia, Nuestra Señora lo ha ganado por su completa sumisión y abandono.

Con el pecado original el paraíso que Dios creó fue perdido; pero María siendo una sierva fiel, ha venido a salvar a sus hijos. Estos hijos, que son también siervos junto con Ella, han consagrado todos los corazones ganados por Ella para el reinado del Sagrado Corazón de Jesús. Así es como esta batalla es establecida entre los hijos de la luz y los de la oscuridad. Es está la persecución que nosotros sentiremos más que nunca, debemos recordar que el espíritu humilde siempre vencerá sobre el orgullo.

MEDITACIÓN

¡Oh Inmaculado Corazón de María!, manifiesta en mí la gloria de tu Triunfo! Fortaléceme en la batalla, porque verdaderamente es ésta la más fiera conocida por la humanidad. Consígueme total abandono en mi consagración. Vísteme con la orden de batalla de la virtud, con la espada de la verdad como bandera de tu Triunfo.

Anímame, por medio de la convicción de sostener los valores y la moral enseñados en los mensajes del Evangelio. Fortifícame en mi plaza fuerte con la oración, para que pueda encontrar una invencible unidad contigo y tu esposo. Realza mi alma con la gracia para soportar la persecución y las pruebas que vendrán, para que pueda regocijarme en la gloria de tu Victoria Triunfante.

«En adelante todos los hombres dirán que soy feliz. En verdad el Todopoderoso hizo grandes cosas para mi» (Lucas 1: 48 - 49)

Coronilla de las virtudes.
LA CORONILLA SE REALIZA ENTONCES DE LA SIGUIENTE FORMA:

 I. ORACIONES INTRODUCTORIAS:

 CREDO
 CONSAGRACIÓN A LA
 SANTÍSIMA VIRGEN
 EL ÁNGELUS

 EL CREDO

 Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha devenir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

 CONSAGRACIÓN CORTA A LA SANTÍSIMA VIRGEN

 Oh Señora mía, Oh Madre mía! Yo me entrego del todo a Vos; y en prueba de mi filial afecto, os consagro en este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo vuestro Oh Madre de bondad, guardadme y defendedme como hijo y posesión vuestra.
 Amén

 EL ÁNGELUS

 V. El ángel de Señor anunció a María.
 R. Y Ella concibió por obra y gracia del Espíritu Santo.
 Ave María

 V. He aquí la esclava del Señor.
 R. Hágase en mí según tu palabra.
 Ave María

 V. Y el Verbo se hizo carne.
 R. Y habitó entre nosotros.
 Ave María

 V. Ruega por nosotros Santa Madre de Dios.
 R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas y gracias de Nuestro Señor Jesucristo.
 Amén

 Oremos: «Infunde Señor tu gracia en nuestros corazones, para que habiendo conocido por la voz del ángel el misterio de la Encarnación de tu hijo, podamos llegar por los méritos de su Pasión y su Cruz a la Gloria de la Resurrección. Por el mismo Cristo Nuestro Señor. »
Amén

 II. PETICIÓN DE LAS VIRTUDES

 Se realiza de la siguiente forma:

 Se pide en oración, secuencialmente, cada una de las siguientes virtudes:

Te pido Madre que alcances para mí la Virtud de la:

 a. Virtud de la Fe

 b. Virtud de la Esperanza

 c. Virtud de la Caridad

 d. Virtud de la Humildad

 e. Virtud de la Paciencia

 f. Virtud de la Perseverancia

 g. Virtud de la Obediencia

 Con cada una de la petición por las virtudes se deben recitar las siguientes oraciones:

 1. Padre Nuestro...
 2. Gloria al Padre...
 3. Oración al Espíritu Santo

 La Oración al Espíritu Santo fue revelada:

 Ven Espíritu Santo, ilumina mi corazón, para ver las cosas que son de Dios; Ven Espíritu Santo, dentro de mi mente, para conocer las cosas que son de Dios; Ven Espíritu Santo, dentro de mi alma, que yo le pertenezco solamente a Dios; Santifica todo lo que yo piense, diga y haga para que todo sea para la gloria de Dios. Amén. (Diciembre 23 de 1991)

 III. ORACIONES FINALES

 Para terminar, se hacen las siguientes oraciones también reveladas:

 ¡OH MARÍA
 ORACIÓN DE PENTECOSTÉS

 ¡OH MARÍA!

«Oh María; transforma mi corazón como el tuyo; colócale alrededor una corona de pureza adornada con virtud; toma mi corazón querida Madre consagrado como tuyo propio; preséntaselo a Dios Padre como una ofrenda de mí para ti.

 Ayúdame, Oh María, en hacer tu corazón más conocido cada día». (Marzo 19 de 1993)

 ORACIÓN DE PENTECOSTÉS

 Mientras se reza esta oración dada por Nuestra Señora que nuestros corazones estén abiertos para reconocer y aceptar los obsequios del Espíritu Santo, y así avancemos confiadamente en esta batalla por el triunfo del Inmaculado Corazón. Estamos llamados para transformarnos en el reflejo de Cristo, un reflejo del rostro de Dios que será una atracción para todos, para que su gloria sea magnificada a través de nuestras vidas.

«Mis queridos hijos: hoy ustedes les traen tanta alegría a mi Jesús. Yo les doy a ustedes una gran bendición de Dios. El desea crear en sus hijos unidad y gloria a Su Nombre. » (Junio 6 de 1992)

«Espíritu de Cristo: despiértame;

 Espíritu de Cristo: muéveme;

 Espíritu de Cristo: lléname;

 Espíritu de Cristo: séllame.

 Oh Padre Celestial, conságrame a tu Corazón y Voluntad;

 Sé en mí una fuente de virtudes, sella mi alma como la tuya para que tu reflejo en mí sea una luz que todos vean». Amén (Junio 7 de 1992)

lunes, 2 de abril de 2018



==33 DÍAS DE CONSAGRACIÓN AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA==
VIGÉSIMO OCTAVO DÍA
MARTES 3 DE ABRIL

MENSAJE
Ángel mío, ten conocimiento que yo tengo grandes expectativas de estos días. Ten la seguridad de que yo permanezco contigo. Te pido que traigas a la luz la importancia de los deseos de Dios por la consagración. Espero traer la luz de las gracias sobre mis hijos de esta forma. Por medio de un corazón abierto, puede el mundo convertirse en un paraíso interior y exteriormente.

Yo vengo a traerle al mundo regocijo, consuelo y una advertencia, con cariño. Quédate conmigo, mí querido Ángel, permite que mi corazón brille al mundo en ti ya través de ti. Que la paz de mi hijo esté contigo». (Septiembre 18 de 1.993)

GUÍA

Fue por medio de Nuestra Señora como la salvación del mundo comenzó y es a través de Ella como será consumada. La Santísima Virgen nos ha sido revelada y dada a conocer por el Espíritu Santo, a fin de que a través de Ella, Jesús pueda ser conocido y amado. Ahora, en estos últimos tiempos, Dios desea que conozcan a Su Hija, la obra maestra de su creación.

El desea ser glorificado y alabado en Ella y a través de Ella por todos. Jesús vino a nosotros por el portal del Cielo dentro de su vientre, y Ella debe ser reconocida a fin de que Jesús también lo sea. De modo que es por Ella que todas las almas que han de brillar especialmente en Santidad, han de encontrara Nuestro Señor dentro de su Inmaculado Corazón. Nadie puede encontrara María si no la busca. Nadie puede desearla sin conocerla. Es entonces necesario, para la mayor gloria de Dios, que cumplamos con su profundo deseo de honrar a su Madre.

DIRECCIÓN

Debemos buscar la faz de Nuestra Señora cada mañana tal como un niño busca la cara de su madre cuando se despierta; y si no la ve, comienza a llorar hasta que ella se acerca. Así debemos tratar a Nuestra Madre, María. No debemos temer llamarla a Ella cuando estamos seguros de su paradero. Si nos sentimos solos, no debemos dudar en llamarla inmediatamente. Debemos escudriñar en busca de su mano, asirnos a Ella y no soltarla jamás. Es por medio de nuestra consagración como estaremos aptos para encontrar su mano en medio de la oscuridad.

MEDITACIÓN

¡Oh Inmaculado Corazón de María!, tú tienes el poder de cambiar corazones, transforma el mío. Hazme un hijo digno de tenerte a ti por Madre. Fijo mi mirada de esperanza en Ti, a fin que pueda encontrar tu bello rostro cada mañana. Permíteme que por medio de mi consagración a Ti pueda tomar tu mano para siempre.

«María, por su parte, observaba cuidadosamente todos estos acontecimientos y los guardaba en su corazón» (Lucas 2:19)

Coronilla de las virtud.
LA CORONILLA SE REALIZA ENTONCES DE LA SIGUIENTE FORMA:

 I. ORACIONES INTRODUCTORIAS:

 CREDO
 CONSAGRACIÓN A LA
 SANTÍSIMA VIRGEN
 EL ÁNGELUS

 EL CREDO

 Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha devenir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

 CONSAGRACIÓN CORTA A LA SANTÍSIMA VIRGEN

 Oh Señora mía, Oh Madre mía! Yo me entrego del todo a Vos; y en prueba de mi filial afecto, os consagro en este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo vuestro Oh Madre de bondad, guardadme y defendedme como hijo y posesión vuestra.
 Amén

 EL ÁNGELUS

 V. El ángel de Señor anunció a María.
 R. Y Ella concibió por obra y gracia del Espíritu Santo.
 Ave María

 V. He aquí la esclava del Señor.
 R. Hágase en mí según tu palabra.
 Ave María

 V. Y el Verbo se hizo carne.
 R. Y habitó entre nosotros.
 Ave María

 V. Ruega por nosotros Santa Madre de Dios.
 R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas y gracias de Nuestro Señor Jesucristo.
 Amén

 Oremos: «Infunde Señor tu gracia en nuestros corazones, para que habiendo conocido por la voz del ángel el misterio de la Encarnación de tu hijo, podamos llegar por los méritos de su Pasión y su Cruz a la Gloria de la Resurrección. Por el mismo Cristo Nuestro Señor. »
Amén

 II. PETICIÓN DE LAS VIRTUDES

 Se realiza de la siguiente forma:

 Se pide en oración, secuencialmente, cada una de las siguientes virtudes:

Te pido Madre que alcances para mí la Virtud de la:

 a. Virtud de la Fe

 b. Virtud de la Esperanza

 c. Virtud de la Caridad

 d. Virtud de la Humildad

 e. Virtud de la Paciencia

 f. Virtud de la Perseverancia

 g. Virtud de la Obediencia

 Con cada una de la petición por las virtudes se deben recitar las siguientes oraciones:

 1. Padre Nuestro...
 2. Gloria al Padre...
 3. Oración al Espíritu Santo

 La Oración al Espíritu Santo fue revelada:

 Ven Espíritu Santo, ilumina mi corazón, para ver las cosas que son de Dios; Ven Espíritu Santo, dentro de mi mente, para conocer las cosas que son de Dios; Ven Espíritu Santo, dentro de mi alma, que yo le pertenezco solamente a Dios; Santifica todo lo que yo piense, diga y haga para que todo sea para la gloria de Dios. Amén. (Diciembre 23 de 1991)

 III. ORACIONES FINALES

 Para terminar, se hacen las siguientes oraciones también reveladas:

 ¡OH MARÍA
 ORACIÓN DE PENTECOSTÉS

 ¡OH MARÍA!

«Oh María; transforma mi corazón como el tuyo; colócale alrededor una corona de pureza adornada con virtud; toma mi corazón querida Madre consagrado como tuyo propio; preséntaselo a Dios Padre como una ofrenda de mí para ti.

 Ayúdame, Oh María, en hacer tu corazón más conocido cada día». (Marzo 19 de 1993)

 ORACIÓN DE PENTECOSTÉS

 Mientras se reza esta oración dada por Nuestra Señora que nuestros corazones estén abiertos para reconocer y aceptar los obsequios del Espíritu Santo, y así avancemos confiadamente en esta batalla por el triunfo del Inmaculado Corazón. Estamos llamados para transformarnos en el reflejo de Cristo, un reflejo del rostro de Dios que será una atracción para todos, para que su gloria sea magnificada a través de nuestras vidas.

«Mis queridos hijos: hoy ustedes les traen tanta alegría a mi Jesús. Yo les doy a ustedes una gran bendición de Dios. El desea crear en sus hijos unidad y gloria a Su Nombre. » (Junio 6 de 1992)

«Espíritu de Cristo: despiértame;

 Espíritu de Cristo: muéveme;

 Espíritu de Cristo: lléname;

 Espíritu de Cristo: séllame.

 Oh Padre Celestial, conságrame a tu Corazón y Voluntad;

 Sé en mí una fuente de virtudes, sella mi alma como la tuya para que tu reflejo en mí sea una luz que todos vean». Amén (Junio 7 de 1992)

domingo, 1 de abril de 2018



==33 DÍAS DE CONSAGRACIÓN AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA==
VIGÉSIMO SÉPTIMO DÍA
LUNES 2 DE ABRIL

MENSAJE
Ángel mío, mi Hijo le dijo a las mujeres del mundo que no derramaran sus lágrimas por Él, sino por sus propios hijos. Eran ustedes, mis hijos de esta generación, a quienes Él se refería con tanta compasión; hijos tan profundamente hundidos en la oscuridad, con la luz de mi Jesús tan escondida de vuestros ojos y especialmente de vuestros corazones.

Es a esta generación a la que llamo especialmente, para darles una gracia, la gracia de mi Inmaculado Corazón. Deseen la santidad de tal manera que sus corazones se quemen con este ardiente deseo. Rueguen por su santificación; pidan que mi Corazón los favorezca con las virtudes y que dote sus almas con pureza. Cada uno de estos regalos pueden ser otorgados por vuestros deseos y aumentados con su práctica y aplicación.

Con vuestra consagración a mi Inmaculado Corazón, ustedes están respondiendo a mi llamado por mi Triunfo en la forma más divina y completa. Desde ese momento en adelante, no hay nada que no se pueda lograr: pues estaréis realmente ligados a mi Corazón por toda la eternidad.» (Septiembre 15 de 1.993)

GUÍA

El Espíritu Santo espera dentro del alma por la llegada de Su Esposa. Cuando Él encuentra que Su Esposa ha llegado a tomar posesión dentro de un alma, entonces Él entra en totalidad, Él se comunica con el alma tan plenamente que llega hasta el punto de encerrar a Su Esposa dentro del alma. Entonces ellos vivirán allí en armonía con todos los regalos y gracias celestiales. Esta es la mayor contribución de la unión de Sus Corazones dentro de los nuestros por medio de la consagración.

Cuando Nuestra Señora ha plantado sus raíces dentro del alma, Ella produce allí las maravillas de las gracias que solo Ella trae. Por lo tanto, cuando no existen maravillas dentro del alma es porque el Espíritu Santo ha entrado en nosotros y no ha encontrado suficientemente unión entre nuestro corazón y el de Su Esposa.

DIRECCIÓN

Por medio del deseo de santidad, Nuestra Señora puede darle a tu alma su propia fe, que es la mayor que puede existir en la tierra. Ella te da confianza, porque tú no te acercaras a Dios solo, sino siempre con Ella.

Este regalo te es dado porque tú le has dado a Ella tus méritos, gracias y necesidades e incluso tus debilidades; en cambio, Ella te dará sus virtudes y te rodeara de sus propios méritos. En esta forma tú estarás listo para pedir que la voluntad de Dios esté contigo también. Pero la razón por la que tú prosperarás en gracia y confianza es que tú ya no confiaras más en ti mismo, el espíritu de Ella ocupara el lugar del tuyo para que te regocijes en Dios. ¡Qué transformación ocurrirá al momento de vuestra consagración, en los humildes lugares donde la presencia del Espíritu Santo descansará!.

MEDITACIÓN

¡Oh Inmaculado Corazón de María!, te lo suplico humildemente; forma en mí un corazón de invencible fe, profunda humildad, oración ardiente, firme esperanza y caridad viva, para que esta mi consagración pueda ser fructífera. Reina de los Corazones, ven a reclamar mi corazón; trae contigo a tu esposo, el Espíritu Santo, para que ustedes puedan morar juntos para siempre en su profundidad en el.

«Celebra todo mi ser la grandeza del Señor y mi espíritu se alegra en el Dios que me salva» (Lucas 1:46)

Coronilla de las virtud.
LA CORONILLA SE REALIZA ENTONCES DE LA SIGUIENTE FORMA:

 I. ORACIONES INTRODUCTORIAS:

 CREDO
 CONSAGRACIÓN A LA
 SANTÍSIMA VIRGEN
 EL ÁNGELUS

 EL CREDO

 Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha devenir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

 CONSAGRACIÓN CORTA A LA SANTÍSIMA VIRGEN

 Oh Señora mía, Oh Madre mía! Yo me entrego del todo a Vos; y en prueba de mi filial afecto, os consagro en este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo vuestro Oh Madre de bondad, guardadme y defendedme como hijo y posesión vuestra.
 Amén

 EL ÁNGELUS

 V. El ángel de Señor anunció a María.
 R. Y Ella concibió por obra y gracia del Espíritu Santo.
 Ave María

 V. He aquí la esclava del Señor.
 R. Hágase en mí según tu palabra.
 Ave María

 V. Y el Verbo se hizo carne.
 R. Y habitó entre nosotros.
 Ave María

 V. Ruega por nosotros Santa Madre de Dios.
 R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas y gracias de Nuestro Señor Jesucristo.
 Amén

 Oremos: «Infunde Señor tu gracia en nuestros corazones, para que habiendo conocido por la voz del ángel el misterio de la Encarnación de tu hijo, podamos llegar por los méritos de su Pasión y su Cruz a la Gloria de la Resurrección. Por el mismo Cristo Nuestro Señor. »
Amén

 II. PETICIÓN DE LAS VIRTUDES

 Se realiza de la siguiente forma:

 Se pide en oración, secuencialmente, cada una de las siguientes virtudes:

Te pido Madre que alcances para mí la Virtud de la:

 a. Virtud de la Fe

 b. Virtud de la Esperanza

 c. Virtud de la Caridad

 d. Virtud de la Humildad

 e. Virtud de la Paciencia

 f. Virtud de la Perseverancia

 g. Virtud de la Obediencia

 Con cada una de la petición por las virtudes se deben recitar las siguientes oraciones:

 1. Padre Nuestro...
 2. Gloria al Padre...
 3. Oración al Espíritu Santo

 La Oración al Espíritu Santo fue revelada:

 Ven Espíritu Santo, ilumina mi corazón, para ver las cosas que son de Dios; Ven Espíritu Santo, dentro de mi mente, para conocer las cosas que son de Dios; Ven Espíritu Santo, dentro de mi alma, que yo le pertenezco solamente a Dios; Santifica todo lo que yo piense, diga y haga para que todo sea para la gloria de Dios. Amén. (Diciembre 23 de 1991)

 III. ORACIONES FINALES

 Para terminar, se hacen las siguientes oraciones también reveladas:

 ¡OH MARÍA
 ORACIÓN DE PENTECOSTÉS

 ¡OH MARÍA!

«Oh María; transforma mi corazón como el tuyo; colócale alrededor una corona de pureza adornada con virtud; toma mi corazón querida Madre consagrado como tuyo propio; preséntaselo a Dios Padre como una ofrenda de mí para ti.

 Ayúdame, Oh María, en hacer tu corazón más conocido cada día». (Marzo 19 de 1993)

 ORACIÓN DE PENTECOSTÉS

 Mientras se reza esta oración dada por Nuestra Señora que nuestros corazones estén abiertos para reconocer y aceptar los obsequios del Espíritu Santo, y así avancemos confiadamente en esta batalla por el triunfo del Inmaculado Corazón. Estamos llamados para transformarnos en el reflejo de Cristo, un reflejo del rostro de Dios que será una atracción para todos, para que su gloria sea magnificada a través de nuestras vidas.

«Mis queridos hijos: hoy ustedes les traen tanta alegría a mi Jesús. Yo les doy a ustedes una gran bendición de Dios. El desea crear en sus hijos unidad y gloria a Su Nombre. » (Junio 6 de 1992)

«Espíritu de Cristo: despiértame;

 Espíritu de Cristo: muéveme;

 Espíritu de Cristo: lléname;

 Espíritu de Cristo: séllame.

 Oh Padre Celestial, conságrame a tu Corazón y Voluntad;

 Sé en mí una fuente de virtudes, sella mi alma como la tuya para que tu reflejo en mí sea una luz que todos vean». Amén (Junio 7 de 1992)


==33 DÍAS DE CONSAGRACIÓN AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA==
VIGÉSIMO SEXTO DÍA
DOMINGO 1 DE ABRIL
DOMINGO DE RESURRECCIÓN

MENSAJE

«Queridos hijos: los he llamado aquí a mi alcoba para extenderles a ustedes esta agradable noticia de alegría. Les hago el llamado de los siglos. Los invito a convertirse en mi Triunfo. Les pido solamente ir hacia adelante a compartir la gracia que he concedido a cada uno de ustedes.

Deseo que ustedes extiendan la devoción a Mi Inmaculado Corazón por medio de la Consagración de sus corazones. Deseo que ustedes enciendan todas las almas al regalo que ustedes están recibiendo. Recuerden esto: los invito a reunirse aquí en esta alcoba, creen una unidad celestial: la unidad de Madre e hijo.

Tráiganme sus corazones el día de su consagración, vengan juntos ecuménica, universal y globalmente. Eleven sus peticiones para el cumplimiento de mi Triunfo como nunca antes. Yo estaré con ustedes.

Vendré a recibirlos dentro de mi Inmaculado Corazón, concédanme mi ardiente deseo, queridos hijos.» (Septiembre 11 de 1.993)

GUÍA

Nuestra Señora fue creada para Dios solamente y nunca ha conservado nada para Ella misma. Ella le presenta y le da todo a Dios uniéndose a Él, con mucha más perfección que el alma que está unida a Ella. Nuestra Señora es el eco de Dios. A través de su Corazón, nosotros habremos encontrado la salvación eterna; María le da vida al alma así como Ella le dio la vida a Jesús.

Ella es mediadora con las almas que son puras de corazón y buenas intenciones, y les da la razón de su ser y el poder fructificar en las virtudes con que Ella misma fue adornada. Nuestra mente será iluminada por su fe pura, el corazón será bañado por su humildad, inflamado por su caridad, hecho limpio por su pureza y hecho noble y grandioso por su constante abrazo maternal. Estos son los frutos de nuestra consagración a su Inmaculado Corazón.

DIRECCIÓN

Debemos acercarnos a Nuestra Señora con un corazón lleno de agradecimiento por las intensas e inmensas gracias y regalos vertidos en nuestra alma por su permanencia en nuestros corazones. La retribución más importante que recibimos de Nuestra Señora por nuestra consagración, es que Ella nos ama con un amor inconmensurable para el criterio humano.

Ella acoge, nutre el alma infantil, conduce y dirige cada alma personalmente. La Santísima Virgen nos defiende y protege contra nuestros enemigos y contra nosotros mismos. Finalmente, Ella intercede ante Dios Padre en el Cielo por cada alma puesta a su cuidado. Ella la preserva, la cuida, la vigila y retiene en cada corazón la gracia de su Inmaculado Corazón. Nuestra Señora vive en el centro de nuestros corazones debido a la alianza de la consagración.

MEDITACIÓN

¡Oh Inmaculado Corazón de María!, deseo presentarte mi inmutable esperanza para la conversión. Aumenta en mí el fuego del sagrado amor. Envía tus santos ángeles a abanicar las llamas de este amor para que pueda embelesar mi corazón y hacer fructífera mi consagración. Ayúdame a orar en todos los momentos, Madre querida, para que yo pueda permanecer siempre en la presencia de tu Santísimo Hijo. Une mi alma con el Espíritu Santo para que pueda ganar la gracia de la Evangelización, de la santificación y de la oración continua.

«Alégrate, llena de gracia, el Señor esta contigo». (Lucas 1:28)

Coronilla de las virtudes.
LA CORONILLA SE REALIZA ENTONCES DE LA SIGUIENTE FORMA:

 I. ORACIONES INTRODUCTORIAS:

 CREDO
 CONSAGRACIÓN A LA
 SANTÍSIMA VIRGEN
 EL ÁNGELUS

 EL CREDO

 Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha devenir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

 CONSAGRACIÓN CORTA A LA SANTÍSIMA VIRGEN

 Oh Señora mía, Oh Madre mía! Yo me entrego del todo a Vos; y en prueba de mi filial afecto, os consagro en este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo vuestro Oh Madre de bondad, guardadme y defendedme como hijo y posesión vuestra.
 Amén

 EL ÁNGELUS

 V. El ángel de Señor anunció a María.
 R. Y Ella concibió por obra y gracia del Espíritu Santo.
 Ave María

 V. He aquí la esclava del Señor.
 R. Hágase en mí según tu palabra.
 Ave María

 V. Y el Verbo se hizo carne.
 R. Y habitó entre nosotros.
 Ave María

 V. Ruega por nosotros Santa Madre de Dios.
 R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas y gracias de Nuestro Señor Jesucristo.
 Amén

 Oremos: «Infunde Señor tu gracia en nuestros corazones, para que habiendo conocido por la voz del ángel el misterio de la Encarnación de tu hijo, podamos llegar por los méritos de su Pasión y su Cruz a la Gloria de la Resurrección. Por el mismo Cristo Nuestro Señor. »
Amén

 II. PETICIÓN DE LAS VIRTUDES

 Se realiza de la siguiente forma:

 Se pide en oración, secuencialmente, cada una de las siguientes virtudes:

Te pido Madre que alcances para mí la Virtud de la:

 a. Virtud de la Fe

 b. Virtud de la Esperanza

 c. Virtud de la Caridad

 d. Virtud de la Humildad

 e. Virtud de la Paciencia

 f. Virtud de la Perseverancia

 g. Virtud de la Obediencia

 Con cada una de la petición por las virtudes se deben recitar las siguientes oraciones:

 1. Padre Nuestro...
 2. Gloria al Padre...
 3. Oración al Espíritu Santo

 La Oración al Espíritu Santo fue revelada:

 Ven Espíritu Santo, ilumina mi corazón, para ver las cosas que son de Dios; Ven Espíritu Santo, dentro de mi mente, para conocer las cosas que son de Dios; Ven Espíritu Santo, dentro de mi alma, que yo le pertenezco solamente a Dios; Santifica todo lo que yo piense, diga y haga para que todo sea para la gloria de Dios. Amén. (Diciembre 23 de 1991)

 III. ORACIONES FINALES

 Para terminar, se hacen las siguientes oraciones también reveladas:

 ¡OH MARÍA
 ORACIÓN DE PENTECOSTÉS

 ¡OH MARÍA!

«Oh María; transforma mi corazón como el tuyo; colócale alrededor una corona de pureza adornada con virtud; toma mi corazón querida Madre consagrado como tuyo propio; preséntaselo a Dios Padre como una ofrenda de mí para ti.

 Ayúdame, Oh María, en hacer tu corazón más conocido cada día». (Marzo 19 de 1993)

 ORACIÓN DE PENTECOSTÉS

 Mientras se reza esta oración dada por Nuestra Señora que nuestros corazones estén abiertos para reconocer y aceptar los obsequios del Espíritu Santo, y así avancemos confiadamente en esta batalla por el triunfo del Inmaculado Corazón. Estamos llamados para transformarnos en el reflejo de Cristo, un reflejo del rostro de Dios que será una atracción para todos, para que su gloria sea magnificada a través de nuestras vidas.

«Mis queridos hijos: hoy ustedes les traen tanta alegría a mi Jesús. Yo les doy a ustedes una gran bendición de Dios. El desea crear en sus hijos unidad y gloria a Su Nombre. » (Junio 6 de 1992)

«Espíritu de Cristo: despiértame;

 Espíritu de Cristo: muéveme;

 Espíritu de Cristo: lléname;

 Espíritu de Cristo: séllame.

 Oh Padre Celestial, conságrame a tu Corazón y Voluntad;

 Sé en mí una fuente de virtudes, sella mi alma como la tuya para que tu reflejo en mí sea una luz que todos vean». Amén (Junio 7 de 1992)

sábado, 31 de marzo de 2018



==33 DÍAS DE CONSAGRACIÓN AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA==
VIGÉSIMO QUINTO DÍA
SÁBADO 31 DE MARZO
SÁBADO SANTO

MENSAJE

«Queridos hijos: vengo a llamarlos a la conversión en una forma muy especial. Os invito a consagraros a mi Inmaculado Corazón en la fiesta del día escogido para vuestra consagración a fin de que podáis glorificar a mi Hijo en la forma más preciosa. Fue Él, el primero en escoger mi Corazón para que fuese manifestado a vosotros y ahora Él os invita a vosotros a hacer lo mismo. Vengan a encontrarlo a Él, donde tocó por primera vez la carne de la humanidad, aquí donde la sangre mi Corazón se convirtió en su presencia en mi vientre. Es en el centro de mi corazón donde Él os espera, justo como en el momento antes de hacerse carne.

Vengan a este refugio para que yo también pueda tomarlos a cada uno de vosotros en mi vientre para convertirme en vuestra Madre y entonces seréis mis preciosos hijos. Es aquí dentro de mi Inmaculado Corazón a donde yo os llamo». (Septiembre 9 de 1.993)

GUÍA

Dios le ha confiado a Nuestra Señora el mantenimiento, administración y distribución de todas las gracias del Cielo para que así todas sus gracias y regalos pasen a través de sus manos. Nuestra Señora regala a quien Ella desea, cuando Ella quiere, en la forma que Ella quiere, y tanto como quiere las gracias de Dios, las virtudes de su Hijo y los regalos del Espíritu Santo. Por naturaleza un hijo debe tener un padre y una madre. Esto es también cierto en el ámbito de la naturaleza divina. Un Hijo de Dios lo recibe a Él como Padre y la Santísima Virgen le es entregada como Madre.

Como María le dio carne a Jesús, el Rey de los elegidos, así también Dios quiere convertirnos en hijo de esta Madre. Quien desee ser uno con Dios también tiene que recibirla a Ella como Madre por medio de la gracia, la cual Ella posee en su totalidad. Esto significa que Ella continúa pasando las gracias de Dios a todos sus hijos.

Como el Espíritu Santo es el esposo de Nuestra Señora, Él trabaja en unión con Ella y para Ella. Su mas divino trabajo es el verbo Encarnado, Jesucristo. El Espíritu Santo continúa formando a los elegidos en Ella y por Ella en una forma divina y verdadera. Así como un hijo logra satisfacer todas sus necesidades por su madre, en la misma forma nosotros, sus hijos obtenemos todas las gracias por Nuestra Sagrada Madre.

DIRECCIÓN

Debemos buscar todo nuestro refugio dentro de su Inmaculado Corazón; así entraremos en su vientre y nacemos de Ella hacia la misma luz de Cristo. Somos llevados por su cuidado al centro de esta luz para que nuestra senda hacia la santidad sea dirigida y guiada por su tierna protección maternal. En nuestra consagración le entregaremos a Ella nuestras inseguridades y debilidades y depositamos nuestra confianza dentro de su Inmaculado Corazón. Le debemos ofrecer a Ella nuestros corazones cada día y así Ella puede darnos su guía y alegría en cada obstáculo que encontremos. Finalmente, debemos entregarnos a Ella en total abandono poniéndonos completamente a su servicio. A cambio Ella coloca todas nuestras obras a los pies de su Hijo.

Por lo tanto, «debemos lograr todo por el triunfo de Ella. Debemos defender su Gloria y sus privilegios cuando sean atacados, acercar todas las almas a su cuidado y levantar la voz contra aquellos que abusan de Ella, sin esperar ninguna recompensa por nuestros pequeños servicios, excepto pertenecer al Corazón de Nuestra Madre».

MEDITACIÓN

¡Oh Inmaculado Corazón de María!, te ofrezco la disposición de mi pequeño corazón. Enséñale la virtud y construye dentro de él un alma de pureza, de simplicidad y un espíritu infantil. Dame la fortaleza, querida Madre, para convertirme en un campeón de tu triunfo; que no descanse ni un momento, ni ahorre un minuto de oración. Tómame en tu corazón, acaricia y cuida esta alma infantil como la tuya propia. Líbrame, Madre mía, de mí mismo!.

«¡Llévame! Corramos tras de ti» (Cantar de los Cantares 1:3)

Coronilla de las virtudes.
LA CORONILLA SE REALIZA ENTONCES DE LA SIGUIENTE FORMA:

 I. ORACIONES INTRODUCTORIAS:

 CREDO
 CONSAGRACIÓN A LA
 SANTÍSIMA VIRGEN
 EL ÁNGELUS

 EL CREDO

 Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha devenir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

 CONSAGRACIÓN CORTA A LA SANTÍSIMA VIRGEN

 Oh Señora mía, Oh Madre mía! Yo me entrego del todo a Vos; y en prueba de mi filial afecto, os consagro en este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo vuestro Oh Madre de bondad, guardadme y defendedme como hijo y posesión vuestra.
 Amén

 EL ÁNGELUS

 V. El ángel de Señor anunció a María.
 R. Y Ella concibió por obra y gracia del Espíritu Santo.
 Ave María

 V. He aquí la esclava del Señor.
 R. Hágase en mí según tu palabra.
 Ave María

 V. Y el Verbo se hizo carne.
 R. Y habitó entre nosotros.
 Ave María

 V. Ruega por nosotros Santa Madre de Dios.
 R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas y gracias de Nuestro Señor Jesucristo.
 Amén

 Oremos: «Infunde Señor tu gracia en nuestros corazones, para que habiendo conocido por la voz del ángel el misterio de la Encarnación de tu hijo, podamos llegar por los méritos de su Pasión y su Cruz a la Gloria de la Resurrección. Por el mismo Cristo Nuestro Señor. »
Amén

 II. PETICIÓN DE LAS VIRTUDES

 Se realiza de la siguiente forma:

 Se pide en oración, secuencialmente, cada una de las siguientes virtudes:

Te pido Madre que alcances para mí la Virtud de la:

 a. Virtud de la Fe

 b. Virtud de la Esperanza

 c. Virtud de la Caridad

 d. Virtud de la Humildad

 e. Virtud de la Paciencia

 f. Virtud de la Perseverancia

 g. Virtud de la Obediencia

 Con cada una de la petición por las virtudes se deben recitar las siguientes oraciones:

 1. Padre Nuestro...
 2. Gloria al Padre...
 3. Oración al Espíritu Santo

 La Oración al Espíritu Santo fue revelada:

 Ven Espíritu Santo, ilumina mi corazón, para ver las cosas que son de Dios; Ven Espíritu Santo, dentro de mi mente, para conocer las cosas que son de Dios; Ven Espíritu Santo, dentro de mi alma, que yo le pertenezco solamente a Dios; Santifica todo lo que yo piense, diga y haga para que todo sea para la gloria de Dios. Amén. (Diciembre 23 de 1991)

 III. ORACIONES FINALES

 Para terminar, se hacen las siguientes oraciones también reveladas:

 ¡OH MARÍA
 ORACIÓN DE PENTECOSTÉS

 ¡OH MARÍA!

«Oh María; transforma mi corazón como el tuyo; colócale alrededor una corona de pureza adornada con virtud; toma mi corazón querida Madre consagrado como tuyo propio; preséntaselo a Dios Padre como una ofrenda de mí para ti.

 Ayúdame, Oh María, en hacer tu corazón más conocido cada día». (Marzo 19 de 1993)

 ORACIÓN DE PENTECOSTÉS

 Mientras se reza esta oración dada por Nuestra Señora que nuestros corazones estén abiertos para reconocer y aceptar los obsequios del Espíritu Santo, y así avancemos confiadamente en esta batalla por el triunfo del Inmaculado Corazón. Estamos llamados para transformarnos en el reflejo de Cristo, un reflejo del rostro de Dios que será una atracción para todos, para que su gloria sea magnificada a través de nuestras vidas.

«Mis queridos hijos: hoy ustedes les traen tanta alegría a mi Jesús. Yo les doy a ustedes una gran bendición de Dios. El desea crear en sus hijos unidad y gloria a Su Nombre. » (Junio 6 de 1992)

«Espíritu de Cristo: despiértame;

 Espíritu de Cristo: muéveme;

 Espíritu de Cristo: lléname;

 Espíritu de Cristo: séllame.

 Oh Padre Celestial, conságrame a tu Corazón y Voluntad;

 Sé en mí una fuente de virtudes, sella mi alma como la tuya para que tu reflejo en mí sea una luz que todos vean». Amén (Junio 7 de 1992)

jueves, 29 de marzo de 2018



==33 DÍAS DE CONSAGRACIÓN AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA==
VIGÉSIMO CUARTO DÍA
VIERNES 30 DE MARZO
VIERNES SANTO

MENSAJE

Queridos hijos; el regalo más grande que ustedes pueden ofrecerme es la consagración a mi Inmaculado Corazón; es a través de este regalo de ustedes como Yo puedo ofrecerle este regalo a Él.

Decir «Sí» a Dios es la contestación de todos sus ruegos a Él, porque cuando ustedes digan esta palabra con toda sinceridad, se volverá contra sus naturalezas el preguntar el ¿porqué? de su Santa Voluntad, la respuesta de ustedes deberá ser ¿cómo? quiere Dios que hagamos su voluntad y entonces Dios podrá revelarla solución a cada problema.

Imitar a mi Inmaculado Corazón es seguir su Sagrada Voluntad y desear cumplir cada deseo de su Sagrado Corazón. Reflejar mi Corazón es volverse lleno de gracia, practicar la virtud y mantenerse en estado de pureza.

Entréguenme sus corazones y yo les prometo darles todas las gracias que Dios me ha otorgado a mí. Además, esto significa dejar sus corazones a mi cuidado eterno. El «Sí» que Dios desea es el «Sí» de la eternidad. Por tanto, hijos míos, este sí debe ser renovado cada día. Vayan ahora y háblenle a todos sobre los regalos que yo deseo que todos reciban».(Septiembre 8 de 1.993)

GUÍA

Debemos recordar dejar nuestros corazones al cuidado maternal de Nuestra Madre, nosotros conocemos la magnitud de su victorioso Corazón Inmaculado, estamos invitados a una celebración de increíbles proporciones; una conquista de corazones con una dimensión imposible de medir.

Esta coalición formada entre el Inmaculado Corazón de María y nuestro corazón es tal que trae regocijo y tribulación. Nuestra Señora pide mucho del alma que tiene la alianza con Ella.

Por medio de nosotros lograremos el cumplimiento de sus suplicas a Dios Padre. Debemos comenzar a preguntar «¿cómo?» en todo lo que El pida. En nuestra consagración descartamos la necesidad de preguntar «¿por qué?» a Él. Es la profundidad de nuestra sinceridad lo que nos permite abrir más nuestros corazones para comprender la Santa Voluntad de Dios, debemos entregamos con alegría a convertimos en el reflejo de este Corazón majestuoso.

DIRECCIÓN

Consuélate en los sufrimientos de las pruebas de tu consagración, con la esperanza del paraíso; aceptamos nuestras cruces con paciencia para que nuestros sufrimientos puedan ser meritorios. Para ganar el Cielo toda labor en la tierra es pequeña, sería poco sufrir todas las penas de la tierra por el disfrute de un solo momento en el Cielo.

Cuanto más debemos abrazar las cruces que Dios nos manda sabiendo que los cortos sufrimientos aquí, nos ganarán una felicidad eterna. No debemos sentir tristeza, sino consuelo de Espíritu cuando Dios nos manda las pruebas aquí abajo. Los que pasan a la eternidad con los más grandes meritos, recibirán los más grandes premios. A cuenta de esto, Dios nos manda tribulación. Las virtudes, que son las fuentes del mérito, son practicadas solamente con hechos hechos.

Los que tienen más frecuentes ocasiones de pruebas hacen más actos de paciencia; los que son insultados tienen mayores oportunidades de practicar la humildad, benditas las almas que sufren aflicción con paz, pues ellas, por estos méritos recibirán la corona de la gloria. Ellas son las almas que ganarán el centro de la virtud y la corona de la pureza.

El triunfo del Inmaculado Corazón de María garantiza todos los méritos del Cielo, porque verdaderamente traerá las pruebas para así ganar la gracia.

MEDITACIÓN

¡Oh Inmaculado Corazón de María!, ruego tener las fuerzas para sobrellevar las aflicciones con las cuales Dios probará mi amor. Que los méritos del Cielo permanezcan imbuidos en mi mente y que la llama del amor sagrado permita a mi alma alcanzar la gloria eterna. Envía tus ángeles, Madre querida, para proteger y cosechar este corazón consagrado. Me abandono a tu cuidado compasivo, solo deseo ser tu hijo. Guarda mi espíritu con tu manto de protección, ayúdame, Virgen Santísima a buscar ayuda y refugio en ti.

«Es verdad, me parece que los que sufrimos en la vida presente no se puede comparar con la gloria que ha de manifestarse después en nosotros» (Romanos 8:18)

Coronilla de las virtudes.
LA CORONILLA SE REALIZA ENTONCES DE LA SIGUIENTE FORMA:

 I. ORACIONES INTRODUCTORIAS:

 CREDO
 CONSAGRACIÓN A LA
 SANTÍSIMA VIRGEN
 EL ÁNGELUS

 EL CREDO

 Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha devenir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

 CONSAGRACIÓN CORTA A LA SANTÍSIMA VIRGEN

 Oh Señora mía, Oh Madre mía! Yo me entrego del todo a Vos; y en prueba de mi filial afecto, os consagro en este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo vuestro Oh Madre de bondad, guardadme y defendedme como hijo y posesión vuestra.
 Amén

 EL ÁNGELUS

 V. El ángel de Señor anunció a María.
 R. Y Ella concibió por obra y gracia del Espíritu Santo.
 Ave María

 V. He aquí la esclava del Señor.
 R. Hágase en mí según tu palabra.
 Ave María

 V. Y el Verbo se hizo carne.
 R. Y habitó entre nosotros.
 Ave María

 V. Ruega por nosotros Santa Madre de Dios.
 R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas y gracias de Nuestro Señor Jesucristo.
 Amén

 Oremos: «Infunde Señor tu gracia en nuestros corazones, para que habiendo conocido por la voz del ángel el misterio de la Encarnación de tu hijo, podamos llegar por los méritos de su Pasión y su Cruz a la Gloria de la Resurrección. Por el mismo Cristo Nuestro Señor. »
Amén

 II. PETICIÓN DE LAS VIRTUDES

 Se realiza de la siguiente forma:

 Se pide en oración, secuencialmente, cada una de las siguientes virtudes:

Te pido Madre que alcances para mí la Virtud de la:

 a. Virtud de la Fe

 b. Virtud de la Esperanza

 c. Virtud de la Caridad

 d. Virtud de la Humildad

 e. Virtud de la Paciencia

 f. Virtud de la Perseverancia

 g. Virtud de la Obediencia

 Con cada una de la petición por las virtudes se deben recitar las siguientes oraciones:

 1. Padre Nuestro...
 2. Gloria al Padre...
 3. Oración al Espíritu Santo

 La Oración al Espíritu Santo fue revelada:

 Ven Espíritu Santo, ilumina mi corazón, para ver las cosas que son de Dios; Ven Espíritu Santo, dentro de mi mente, para conocer las cosas que son de Dios; Ven Espíritu Santo, dentro de mi alma, que yo le pertenezco solamente a Dios; Santifica todo lo que yo piense, diga y haga para que todo sea para la gloria de Dios. Amén. (Diciembre 23 de 1991)

 III. ORACIONES FINALES

 Para terminar, se hacen las siguientes oraciones también reveladas:

 ¡OH MARÍA
 ORACIÓN DE PENTECOSTÉS

 ¡OH MARÍA!

«Oh María; transforma mi corazón como el tuyo; colócale alrededor una corona de pureza adornada con virtud; toma mi corazón querida Madre consagrado como tuyo propio; preséntaselo a Dios Padre como una ofrenda de mí para ti.

 Ayúdame, Oh María, en hacer tu corazón más conocido cada día». (Marzo 19 de 1993)

 ORACIÓN DE PENTECOSTÉS

 Mientras se reza esta oración dada por Nuestra Señora que nuestros corazones estén abiertos para reconocer y aceptar los obsequios del Espíritu Santo, y así avancemos confiadamente en esta batalla por el triunfo del Inmaculado Corazón. Estamos llamados para transformarnos en el reflejo de Cristo, un reflejo del rostro de Dios que será una atracción para todos, para que su gloria sea magnificada a través de nuestras vidas.

«Mis queridos hijos: hoy ustedes les traen tanta alegría a mi Jesús. Yo les doy a ustedes una gran bendición de Dios. El desea crear en sus hijos unidad y gloria a Su Nombre. » (Junio 6 de 1992)

«Espíritu de Cristo: despiértame;

 Espíritu de Cristo: muéveme;

 Espíritu de Cristo: lléname;

 Espíritu de Cristo: séllame.

 Oh Padre Celestial, conságrame a tu Corazón y Voluntad;

 Sé en mí una fuente de virtudes, sella mi alma como la tuya para que tu reflejo en mí sea una luz que todos vean». Amén (Junio 7 de 1992)


==33 DÍAS DE CONSAGRACIÓN AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA==
VIGÉSIMO TERCER DÍA
JUEVES 29 DE MARZO
JUEVES SANTO

MENSAJE

«Ángel mío, vengo para asegurar tu corazón en la intención y en la dirección de mi petición colocada dentro de ti. Querido, el llamado que pido compartas, no es por título ni por área geográfica. Mi única misión en estos días es traer la unión a todos los corazones y guiarlos a un abrazo con mi Hijo a través de la consagración a mi Inmaculado Corazón y su origen esta en el Cielo. Yo les concederé a todos el realizar éste esfuerzo, pero necesito los corazones de ustedes.

Deseo que tú pongas ante mis hijos, tus hermanos, el llamado a ser uno bajo la bandera de mi Inmaculado Corazón y de su Triunfo. Vengan juntos ahora como yo lo he pedido, ya que desconocen el impacto global de mi Corazón sobre el mundo en estos días. Por favor acepten la gracia que tanto deseo concederles. Estoy aquí para ser su refugio, no tengan miedo de este deseo». (Septiembre 7 de 1.993)

GUÍA

Nuestra Señora nos suplica que seamos consagrados a su Inmaculado Corazón y recibir y vivir un llamado que nunca antes fue hecho. Ella nos pide este día abrir nuestros corazones y permitir que la gracia del Cielo fluya como una corriente en cada uno de nuestros corazones. La grave naturaleza de su voz permanece una vez más en la serenidad de todos los deseos de Dios para lograr que sean conocidos hoy.

Este llamado es de tal magnitud que nosotros no podemos medirlo, Ella nos habla de la importancia de estos tiempos, nosotros estamos a punto de recibir la gracia de Dios como nunca antes; así el tiempo de gracia en que estamos es de una dimensión extraordinaria.

Ella pide que unamos nuestros corazones al de Ella sin vacilación, sin reserva, o sin dispensa; que nos abandonemos a Ella totalmente. A pesar de todo lo que Ella le ha dado al mundo en el curso de los siglos, muy especialmente en el curso de nuestra vida, nosotros continuamos creyendo firmemente que nuestros corazones están mejor cuidados por nosotros mismos.

DIRECCIÓN

Tanto como nuestro pobre y frágil corazón sea capaz, nosotros estamos llamados a buscar los deseos de Dios que serán realizados a través de nuestra consagración. Mateo 7:2)

¿A qué altura está llamada a volar nuestra alma?. Estamos invitados al Reino de una Coronación Celestial; por lo tanto debemos prometer primero nuestros corazones a su Sagrado abrazo. Debemos abandonar nuestras almas para que sean adornadas tanto con penas como con alegrías. Se nos pide que relevemos nuestros deseos y que resistamos a nuestra voluntad, para así poder estar vacíos, para después ser llenados con voluntad.

En la diaria aplicación de nuestra consagración debemos encontrar un crecimiento de virtudes y gracias; marcas a las almas vírgenes que pertenecen a su toque majestuoso.

MEDITACIÓN

¡Oh Inmaculado Corazón de María!, consume mi alma en Dios a través de tu abrazo maternal. Concédeme a través de la meditación que la virtud pueda impregnarme y guiarme a una imitación de su estado de gracia. Enciende mi corazón cada día para comprender más profundamente este divino plan de Dios. Cultiva en las profundidades de mí ser el anhelo de verdad y de justicia. Levanta la conciencia de mi alma a las alturas que Dios ha querido para ella. Anímame, querida Madre, a pertenecer al Cielo y permanecer con mis pies por encima de todo el mundo sin tocarlo. Amén.

«Tu palabra es antorcha de mis pasos y luz en mi camino» (Salmo 119:105)

Coronilla de las virtudes.
LA CORONILLA SE REALIZA ENTONCES DE LA SIGUIENTE FORMA:

 I. ORACIONES INTRODUCTORIAS:

 CREDO
 CONSAGRACIÓN A LA
 SANTÍSIMA VIRGEN
 EL ÁNGELUS

 EL CREDO

 Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha devenir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

 CONSAGRACIÓN CORTA A LA SANTÍSIMA VIRGEN

 Oh Señora mía, Oh Madre mía! Yo me entrego del todo a Vos; y en prueba de mi filial afecto, os consagro en este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo vuestro Oh Madre de bondad, guardadme y defendedme como hijo y posesión vuestra.
 Amén

 EL ÁNGELUS

 V. El ángel de Señor anunció a María.
 R. Y Ella concibió por obra y gracia del Espíritu Santo.
 Ave María

 V. He aquí la esclava del Señor.
 R. Hágase en mí según tu palabra.
 Ave María

 V. Y el Verbo se hizo carne.
 R. Y habitó entre nosotros.
 Ave María

 V. Ruega por nosotros Santa Madre de Dios.
 R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas y gracias de Nuestro Señor Jesucristo.
 Amén

 Oremos: «Infunde Señor tu gracia en nuestros corazones, para que habiendo conocido por la voz del ángel el misterio de la Encarnación de tu hijo, podamos llegar por los méritos de su Pasión y su Cruz a la Gloria de la Resurrección. Por el mismo Cristo Nuestro Señor. »
Amén

 II. PETICIÓN DE LAS VIRTUDES

 Se realiza de la siguiente forma:

 Se pide en oración, secuencialmente, cada una de las siguientes virtudes:

Te pido Madre que alcances para mí la Virtud de la:

 a. Virtud de la Fe

 b. Virtud de la Esperanza

 c. Virtud de la Caridad

 d. Virtud de la Humildad

 e. Virtud de la Paciencia

 f. Virtud de la Perseverancia

 g. Virtud de la Obediencia

 Con cada una de la petición por las virtudes se deben recitar las siguientes oraciones:

 1. Padre Nuestro...
 2. Gloria al Padre...
 3. Oración al Espíritu Santo

 La Oración al Espíritu Santo fue revelada:

 Ven Espíritu Santo, ilumina mi corazón, para ver las cosas que son de Dios; Ven Espíritu Santo, dentro de mi mente, para conocer las cosas que son de Dios; Ven Espíritu Santo, dentro de mi alma, que yo le pertenezco solamente a Dios; Santifica todo lo que yo piense, diga y haga para que todo sea para la gloria de Dios. Amén. (Diciembre 23 de 1991)

 III. ORACIONES FINALES

 Para terminar, se hacen las siguientes oraciones también reveladas:

 ¡OH MARÍA
 ORACIÓN DE PENTECOSTÉS

 ¡OH MARÍA!

«Oh María; transforma mi corazón como el tuyo; colócale alrededor una corona de pureza adornada con virtud; toma mi corazón querida Madre consagrado como tuyo propio; preséntaselo a Dios Padre como una ofrenda de mí para ti.

 Ayúdame, Oh María, en hacer tu corazón más conocido cada día». (Marzo 19 de 1993)

 ORACIÓN DE PENTECOSTÉS

 Mientras se reza esta oración dada por Nuestra Señora que nuestros corazones estén abiertos para reconocer y aceptar los obsequios del Espíritu Santo, y así avancemos confiadamente en esta batalla por el triunfo del Inmaculado Corazón. Estamos llamados para transformarnos en el reflejo de Cristo, un reflejo del rostro de Dios que será una atracción para todos, para que su gloria sea magnificada a través de nuestras vidas.

«Mis queridos hijos: hoy ustedes les traen tanta alegría a mi Jesús. Yo les doy a ustedes una gran bendición de Dios. El desea crear en sus hijos unidad y gloria a Su Nombre. » (Junio 6 de 1992)

«Espíritu de Cristo: despiértame;

 Espíritu de Cristo: muéveme;

 Espíritu de Cristo: lléname;

 Espíritu de Cristo: séllame.

 Oh Padre Celestial, conságrame a tu Corazón y Voluntad;

 Sé en mí una fuente de virtudes, sella mi alma como la tuya para que tu reflejo en mí sea una luz que todos vean». Amén (Junio 7 de 1992)