El recuerdo de la madre siempre es tranquilizador, pero cuando esta Madre es Maria, la paz inunda nuestra alma, la sonrisa aflora a nuestros labios, la alegría penetra a nuestra vida. Piensa, pues, con frecuencia en María, tenla presente en todos los momentos de tu vida, invócala sobre todo en los tramos más difíciles y comprometidos. ==SI VAS CON ELLA, NO PERDERÁS EL RUMBO==
"Los cinco minutos de Maria"
Textos tomados del Libro "Los cinco minutos de María" del Padre Alfonso Milagro.
Mostrando las entradas con la etiqueta LAS 12 VIRTUDES DE MARIA.. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta LAS 12 VIRTUDES DE MARIA.. Mostrar todas las entradas
jueves, 21 de septiembre de 2017
==LAS 12 VIRTUDES DE MARÍA==
♡#12. Pureza virginal de María♡
María desde pequeña se consagró enteramente al Señor mediante la virginidad. Pues sabía que Dios es la misma pureza por esencia.
Este sacrifico resalta su generosidad, pues las mujeres estériles estaban marcadas por la ignominia, a María no le importaba el que dirán, solo le interesa la aprobación de Dios, pues Él es superior a todos los hombres.
Por esto al anunciarle el ángel que sería madre del Hijo de Dios, aceptó luego de saber que su maternidad no menoscabaría su voto de virginidad.
“María será virgen y madre a un mismo tiempo; será bendita entre todas las mujeres y bendito el Fruto de sus castas entrañas” (San Bernardo).
Dos cosas propuso Dios a María en su voto de virginidad; quiso que María le sirviera con toda perfección dando así a LA Iglesia el mejor modelo de una pureza sin mancha; así mismo quiso que María fuera la primera en presentar a los hombres este hermoso ejemplo de virginidad.
La Iglesia vio pronto la belleza de las virtudes de continencia y virginidad profesadas por muchas personas que vivían el la tierra a imagen de la pureza de las ángeles.
Dios nos manda ser santos como Él es Santo por eso hemos de trabajar para adquirir la pureza con ayuda de la divina gracia.
Para imitar a María hemos de evitar todo lo que puede manchar LA PUREZA, lo cual podremos lograr mediante la mortificación de nuestros sentidos y pasiones, entregándonos constantemente a la oración, huyendo de ocasiones y peligros que pueden menoscabar esta virtud, así como desconfiar e nosotros mismos y confiar plenamente en la gracia de Dios.
martes, 19 de septiembre de 2017
==LAS 12 VIRTUDES DE MARÍA==
♡#11. Modestia de María♡
Modestia: Virtud que arregla el exterior el hombre y emana de un interior bien arreglado. El vestido, el reír, el andar, dice la S.E. anuncian lo que hay en el interior del hombre, así como la sabiduría que reina en su corazón. Los actos exteriores son muestra de los interiores y si éstos están arreglados, son prueba del orden que tiene el hombre en su interior.
La Virgen María fue un perfecto modelo de modestia; sus sentidos los guiaba por la razón, los modales de su cuerpo eran serios y decentes, San Epitafio dice: “su modestia parecía ante los hombres un prodigio que hacía decir que no se había visto otro semejante”.
Todo parecía en Ella algo sobrehumano y celestial dando a entender que el Creador la preparaba para grandes cosas haciéndola la más perfecta de todas las criaturas.
¿Quién podrá ser tan modesto, pudoroso y decente como María en sus discursos y acciones? Todas éstas virtudes concurrían a darle un imperio sobre sí misma, felices nosotros si adquirimos las virtudes que le dieron la perfección a María.
La falta de modestia debilita las demás virtudes así que nos pide dominar nuestra lengua mediante la prudencia. La cordura exige buscar la oportunidad adecuada para hablar. La prudencia trata de evitar palabras vanas, la caridad prohíbe herir al prójimo pues la palabra puede causar daños irreparables, si éstas virtudes las aunamos a la modestia les aumentará su mérito y brillo. Por el contrario sin modestia se doblarán las virtudes y se puede caer en vicio.
Ésta virtud resplandeció en María, sobre todo en su amor al silencio, a fin de entregarse solo a Dios; sin embargo, algunas veces interrumpía este silencio para glorificar a Dios en el prójimo.
Imitemos a María que después de Jesucristo es el modelo más perfecto.
lunes, 18 de septiembre de 2017
==LAS 12 VIRTUDES DE MARÍA==
♡10. Amor ardiente de María a Dios♡
El amor a Dios fue incomparable del amor de María a otras personas, conoció la bondad, hermosura y perfección de Dios, cuanto más las conocía más las amaba, no hubo criatura que hubiese conocido más perfectamente a Dios que María, nadie recibió tantas gracias como María y nadie es tan agradecido con Dios como Ella, el amor era sin límites ni medida de ambas partes.
Prueba de su amor a Dios que la consumía es las alabanzas del Magnificat. Su amor se reflejaba en la exacta observancia de los preceptos y consejos, jamás cometió la falta mas leve, siempre con la intención de agradar y servir a Dios, de allí su paciencia ante tantas dificultades. El que ama sufre siempre voluntariamente y con gusto por el objeto de su amor, ni su sueño interrumpía su amor a Dios, sus ocupaciones lejos de apartarla de ese amor, la acercaban. Hizo solo lo que más agradable había para Dios. El amor es o mismo que la caridad, es la virtud más excelente que de ella debemos aprender.
No hay que desear nada que se oponga a la Divina Voluntad, el amor ha de ser nuestro motor de conducta, observando os mandamientos, viviendo una entrega total al Señor.
domingo, 17 de septiembre de 2017
==LAS 12 VIRTUDES DE MARÍA==
♡9. Esperanza de María♡
“Yo soy la madre de la Santa Esperanza” (Eclo. 24,24)
María vive en Jesús hasta las últimas consecuencias. Se esmera en el servicio de su hijo.
Esperanza es: virtud sobrenatural que Dios infunde en el alma cristiana para confiar en el auxilio del cielo y mediante las buenas obas alcanzar la vida eterna.
Debe ser firme y constante para que sea virtud cristiana, no excluye el temor o incertidumbre de nuestra salvación, pero cuanto mayor la virtud, menor el temor. Produce confianza.
María se entregó en manos de Dios cuando José quiso dejarla por ignorar lo de su embarazo, no dudó que esto fuera para mayor gloria de Dios.
Ella esperó que su hijo salvaría al linaje humano y reinaría en cielo y tierra aún viéndolo en manos de los verdugos y la muerte, nunca dudó que su hijo resucitaría.
-Ella nunca sintió que Dios se alejaba de ella en la tribulación.
-Nunca abandonó la oración y la penitencia y adhesión a la voluntad divina.
sábado, 16 de septiembre de 2017
==LAS 12 VIRTUDES DE MARÍA==
♡8. Pobreza llevada con dignidad y confianza en el Señor♡
María entendió el “si quieres ser perfecto, vende todo lo que tienes y sígueme” (Lc. 19,21).
Ella se entrega sin reservas a plan de Dios, su corazón es del Señor, por ello es sagrario de la Trinidad. María es rica en su pobreza, ella lo manifiesta en el Magnificat. Su pobreza fue voluntaria, tomó por esposo a un descendiente de David pero que se sostenía con el trabajo de sus manos, dio a luz en un establo por obedecer una orden injusta, su hijo es envuelto en pañales entre animales. A los cuarenta días de su alumbramiento ofrece en el Templo lo que los pobres: palomas.
Ciertamente el oro regalado por os magos pudieron enriquecerla, pero dice San Buenaventura que éste ya había pasado a manos de los pobres por la sensibilidad de María ante la miseria.
En Egipto se halló falta de recursos, en país extranjero, desconocidos, igual a su retorno.
Después de la Ascensión de Cristo vivió en casa de San Juan. Ella nació pobre, vivió pobre y exhaló pobre, había dejado todo como los Apóstoles para seguir el camino de la Cruz.
A sus seguidores, Dios les recomienda la pobreza para librarlos de los lazos terrenos y el afecto a las cosas para ser libres en la entrega a Dios, para apartaros del abuso de las riquezas, para que amen con pureza a Dios..
Los que tienen bienes poseerlos como si no los tuvieran, desprenderse de todo afecto, usarlo conforme a las máximas del Evangelio, derramarlos entre los pobres, y nunca adquirir un bien ilícitamente, cuando algo perdemos conformarnos con la Voluntad de Dios. Hacer de los bienes medios y no impedimentos para llegar a Dios.
martes, 12 de septiembre de 2017
==LAS 12 VIRTUDES DE MARÍA==
♡#7. Paciencia y fortaleza en el destierro y en el dolor♡
María con fortaleza afronta las penalidades, no duda en huir a Egipto por su hijo, permanece firme en el dolor. Ejemplo de paciencia y serenidad.
La paciencia nos hace soportar con resignación y calma los males de esta vida, persecuciones, injurias, pérdida de bienes, enfermedades y hasta la muerte (San Agustín).
Siendo las penas el patrimonio de las almas amadas por Dios, no es regular que hubiese dejado sin ellas a ala que escogió por madre.
Sus trabajos sobrepasaron a los de todos los mártires.
¡Qué dolor cuando San José quiso abandonar a María!
¡Qué dolor cuando vio nacer a su hijo en un establo!
¡Que dolor cuando vio derramarse la sangre de su hijo en la circuncisión, anuncio de su sangre que iba a derramar en la Cruz!
¡Qué fatiga al buscar asilo en Egipto, entre pueblos desconocidos e idólatras!
¡Cuál su desasosiego cuando tuvo noticias de la crueldad de Herodes!
¡Cuantas las aflicciones en los años de vida pública de su hijo!
¡Qué sentimiento al oír las imprecaciones y blasfemias contra su hijo, las trabas para perderle!
¡Qué situación al ver próximo el sacrificio de su hijo, al verlo abandonado al poder de las tinieblas, rodeado de gente armada, atado como un malhechor, golpeado, burlado, lleno de escarnio, de tribunal en tribunal, con oprobios, maldiciones y blasfemias!
¡Inundada de dolor al ver moribundo al hijo, al escuchar “he ahí a tu hijo”, si no por una gracia especial en ese instante hubiera expirado!
Sufrió un tormento superior al dolor de todos los mártires juntos, siempre grabó en sus ojos y su corazón el recuerdo de la Pasión de su hijo.
Y nosotros nos quejamos de sufrimientos inferiores cuando bien los merecemos
domingo, 10 de septiembre de 2017
==LAS 12 VIRTUDES DE MARÍA ==
♡6. Piedad de María♡
La piedad es tener la voluntad pronta y fervorosa por todo aquello que nos encamina al servicio de Dios.
Después de que el ángel le dio el anuncio a la Virgen, ella profundizó más en su recogimiento e hizo más fervorosa su oración.
Si no hubiera sido por la fuerza que le daba la oración que hacía, ella también hubiera muerto al estar al pié de la cruz.
María es modelo en todos los estados; enseña a las vírgenes el amor que deben tener a la virginidad y el cuidado con que deben conservar este precioso tesoro, a las casadas, la obediencia y respeto a su santo esposo y a las viudas el espíritu de recogimiento, retiro y oración.
La verdadera devoción no consiste solamente en sentir consuelo, gusto y atractivo por las cosas espirituales, sino una voluntad dispuesta a entregarse a Dios haciendo el bien en la práctica de las virtudes en cada momento de nuestra vida ordinaria; así también lograremos mantener, conservar y aumentar nuestra piedad.
sábado, 9 de septiembre de 2017
==LAS 12 VIRTUDES DE MARÍA==
♡#5. Sabiduría reflexiva♡
Hoy se ha perdido el amor al silencio y a la reflexión profunda, así el hombre no puede encontrarse con Dios ni consigo mismo; María en la anunciación “se inquietó por estas palabras y pensaba que significaría aquel saludo” (Lc. 1,29) y ella “guardaba todas estas cosas en su corazón”. (Lc. 2, 19); Así nos invita a no dejarnos llevar por los sentimientos sin antes tener una reflexión profunda.
Cuando el ángel fue a anunciarle la encarnación, la encontró en oración.
Para que en corazón se a puro, los ojos deben de ser reservados, apartándonos de todo aquello que sabemos puede poner en peligro nuestra pureza.
La gracia de Dios la podemos dejar actuar más fácilmente si voluntariamente evitamos caer en el riesgo de perderla.
Como María procuremos el silencio para poder así escuchar la voz de Dios en vez de la voz del mundo.
jueves, 7 de septiembre de 2017
==LAS 12 VIRTUDES DE MARÍA==
♡#4. Caridad solícita de María♡
María pronta a servir va a visitar a su prima Isabel.
El amor de María es el amor de Jesús.
El amor que Dios infunde a fin de que le amemos es el mismo que nos impulsa a amar a nuestro prójimo.
“El que ama al prójimo cumple toda la ley” (San Pablo)
¿No nos dio la prueba más grande de su amor al consentir ser la madre de nuestro Dios redentor?
Algunos creen amar a su prójimo porque no les desean algo malo, ¡Qué amor tan defectuoso!, el amor perfecto es hacerles el bien, incluso a los que nos aborrecen y persiguen.
Una madre no tiene mayores enemigos que los que atormentan y dan muerte a su Hijo, María al pie de la cruz ruega a Dios por los verdugos de su Hijo e implora la conversión, el perdón y la gracia de Dios para ellos.
Y a nosotros nos cuesta tanto perdonar la ofensa más ligera.
Jesucristo nos regaló como madre a la Virgen. Si una madre se interesa tanto por sus hijos, que no hará la Santísima Virgen por nuestro bien.
martes, 5 de septiembre de 2017
==LAS 12 VIRTUDES DE MARÍA==
♡# 3. Obediencia generosa de María♡
María al conocer el plan de Dios, solo responde: “He aquí la esclava del Señor, hágase en mi según tu palabra” (Lc. 1,38)
Por orgullo decidimos no obedecer a otros, la obediencia a los hombres por respeto a Dios, es prueba de un corazón sumiso a la voluntad Divina.
María desde su infancia se mostró obediente a la voluntad de sus padres, al desposarse con José, aunque ella era la reina del cielo y la madre de Dios, decidió obedecer a un sencillo artesano.
Con resignación obedeció el edicto de Augusto, dejo su habitación y aunque estaba en vísperas de dar a luz, partió a Belén.
La ley exceptuaba a María de labores comunes a las mujeres, por ser la madre de Dios, pero ella las realizaba como un deber para enseñarnos a respetar la ley.
La virtud de la obediencia es más sublime cuando obedecemos a alguien inferior a nosotros.
La obediencia impide los malos efectos del egoísmo y los errores a los que nos llevan los lazos del demonio.
“La obediencia es de gran mérito a los ojos de Dios, es cierta manera iguala los méritos de los mártires”.
(Tomás de Kempis)
lunes, 4 de septiembre de 2017
==LAS 12 VIRTUDES DE MARÍA==
♡#2 Humildad de María♡
La humildad, dice san Bernardo, es el fundamento y guardián de todas las virtudes. Y con razón, porque sin humildad no es posible ninguna virtud en el alma. Todas las virtudes se esfuman si desaparece la humildad. Por el contrario, decía san Francisco de Sales, como refiere santa Juana de Chantal, Dios es tan amigo de la humildad que acude enseguida allí donde la ve. En el mundo era desconocida tan hermosa y necesaria virtud, pero vino el mismo Hijo de Dios a la tierra para enseñarla con su ejemplo y quiso que especialmente le imitáramos en esa virtud: "Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón" (Mt 11,29). María, siendo la primera y más perfecta discípula de Jesucristo en todas las virtudes, también lo fue en esta virtud de la humildad, gracias a la cual mereció ser exaltada sobre todas las criaturas. Se le reveló a santa Matilde que la primera virtud en que se ejercitó de modo particular la bienaventurada Madre de Dios, desde el principio, fue la humildad.
El primer acto de humildad de un corazón es tener bajo concepto de sí. María se veía tan pequeña, como se lo manifestó a la misma santa Matilde, que si bien conocía que estaba enriquecida de gracias más que los demás, no se ensalzaba sobre ninguno. No es que la Virgen se considerase pecadora, porque la humildad es andar con verdad, como dice santa Teresa, y María sabía que jamás había ofendido a Dios. Tampoco dejaba de reconocer que había recibido de Dios mayores gracias que todas las demás criaturas porque un corazón humilde reconoce, agradecido, los favores especiales del Señor para humillarse más; pero la Madre de Dios, con la infinita grandeza y bondad de su Dios, percibía mejor su pequeñez. Por eso se humillaba más que todos y podía decir con la sagrada Esposa: "No os fijéis en que estoy morena, es que el sol me ha quemado" (Ct 1,6). Comenta san Bernardo: Al acercarme a él, me encuentro morena. Sí, porque comenta san Bernardino: La Virgen tenía siempre ante sus ojos la divina majestad y su nada. Como la mendiga que al encontrarse vestida lujosamente con el vestido que le dio la señora no se ensoberbece, sino que más se humilla ante su bienhechora al recordar más aún su pobreza, así María, cuanto más se veía enriquecida más se humillaba recordando que todo era don de Dios. Dice san Bernardino que no hubo criatura en el mundo más exaltada que María porque no hubo criatura que más se humillase que María. Como ninguna cristiana, después del Hijo de Dios, fue elevada tanto en gracias y santidad, así ninguna descendió tanto al abismo de su humildad.
El humilde desvía las alabanzas que se le hacen y las refiere todas a Dios. María se turba al oír las alabanzas de san Gabriel. Y cuando Isabel le dice: "Bendita tú entre las mujeres... ¿Y de dónde a mí que la Madre de mi Señor venga a visitarme? Feliz la que ha creído que se cumplirían todas las cosas que le fueron dichas de parte de Dios" (Lc 1,42-45). María, atribuyéndolo todo a Dios, le responde con el humilde cántico: "Mi alma engrandece al Señor". Como si dijera: Isabel, tú me alabas porque he creído, y yo alabo a mi Dios porque ha querido exaltarme del fondo de mi nada, "porque miró la humildad de su esclava". Dijo María a santa Brígida: ¿Por qué me humillé tanto y merecí tanta gracia sino porque supe que no era nada y nada tenía como propio? Por eso no quise mi alabanza sino la de mi bienhechor y mi creador. Hablando de la humildad de María dice san Agustín: De veras bienaventurada humildad que dio a luz a Dios hecho hombre, nos abrió el paraíso y libró a las almas de los infiernos.
Es propio de los humildes el servicio. María se fue a servir a Isabel durante tres meses; a lo que comenta san Bernardo: Se admiró Isabel de que llegara María a visitarla, pero mucho más se admiraría al ver que no llegó para ser servida, sino para servirla.
Los humildes viven retirados y se esconden en el sitio peor; por eso María, reflexiona san Bernardo, cuando el Hijo estaba predicando en aquella casa, como refiere san Mateo en el capítulo 12, y ella quería hablarle, no quiso entrar sin más. Se quedó fuera, comenta san Bernardo, y no interrumpió el sermón con su autoridad de madre ni entró en la casa donde hablaba el Hijo. Por eso también, estando ella con los discípulos en el Cenáculo se puso en el último lugar, que después de los demás la nombra san Lucas cuando escribe: "Perseveraban todos unánimes en la oración, con las mujeres y la Madre de Jesús" (Hch 1,14). No es que san Lucas desconociera los méritos de la Madre de Dios conforme a los cuales debiera haberla nombrado en primer lugar, sino porque ella se había puesto después de los apóstoles y las demás mujeres, y así los nombra san Lucas conforme estaban colocados en aquel lugar. Por lo que escribe san Bernardo: Con razón la última llega a ocupar el primer lugar, porque siendo María la primera de todas, se había colocado la última.
Los humildes, en fin, no se ofenden al ser menospreciados. Por eso no se lee que María estuviera al lado de su Hijo en Jerusalén cuando entró con tantos honores y entre palmas y vítores; pero, por el contrario, cuando su Hijo moría, estuvo presente en el Calvario a la vista de todos, sin importarle la deshonra, ante la plebe, de darse a conocer como la madre del condenado que moría como criminal con muerte infamante. Le dijo a santa Brígida: ¿Qué cosa más humillante que ser llamada loca, hallarse falta de todo y verse tratada como lo más despreciable? Esta fue mi humildad, éste mi gozo, éste todo mi deseo, porque no pensaba más que en agradar al Hijo mío.
Le fue dado a entender a sor Paula de Foligno lo grande que fue la humildad de la santísima Virgen; y queriendo explicarlo al confesor, no sabía decir más que esto, llena de estupor: ¡La humildad de nuestra Señora! Oh Padre, ¡la humildad de nuestra Señora! No hay en el mundo ni un grado de humildad si se compara con la humildad de María. El Señor hizo ver a santa Brígida dos señoras. La una era todo fausto y vanidad: Esta, le dijo, es la soberbia; y ésta otra que ves con la cabeza inclinada, obsequiosa con todos y sólo pensando en Dios y estimándose en nada, ésta es la humildad, y se llama María. Con esto quiso Dios manifestar que su santa Madre es tan humilde que es la misma humildad.
No hay duda, como dice san Gregorio Niseno, de que para nuestra naturaleza caída no hay virtud que tal vez le resulte más difícil de practicar que la de la humildad. Pero la única manera de ser verdaderos hijos de María es siendo humildes. Dice san Bernardo: Si no puedes imitar la virginidad de la humilde, imita la humildad de la virgen. Ella siente aversión a los soberbios y llama hacia sí a los humildes. "El que sea pequeño que venga a mí" (Pr 9,4). Dice Ricardo de San Lorenzo: María nos protege bajo el manto de su humildad. La Virgen le dijo a santa Brígida: Hija mía, ven y escóndete bajo mi manto; este manto es mi humildad. Y le explicó que la consideración de su humildad es como un manto que da calor; y como el manto no da calor si no se lleva puesto, así se ha de llevar este manto, no sólo con el pensamiento, sino con las obras. De manera que mi humildad no aprovecha sino al que trata de imitarla. Por eso, hija mía, vístete con esta humildad. Cuán queridas son para María las almas humildes. Escribe san Bernardo: La Virgen conoce y ama a los que la aman, y está cerca de los que la invocan; sobre todo a los que ve semejantes a ella en la castidad y en la humildad. Por lo cual el santo exhorta a los que aman a María a que sean humildes: Esforzaos por practicar esta virtud si amáis a María. El P. Martín Alberto, jesuita, por amor a la Virgen solía barrer la casa y recoger la basura. Y como refiere el P. Nieremberg, se le apareció la Virgen y, agradeciéndole, le dijo: Cómo me agrada esta obra realizada por amor mío.
Reina mía, no podré ser tu verdadero hijo si no soy humilde. ¿No ves que mis pecados, al hacerme ingrato a mi Señor me han hecho a la vez soberbio? Remédialo tú, Madre mía. Por los méritos de tu humildad alcánzame la gracia de ser humilde para que así pueda ser hijo tuyo verdadero.
(San Alfonso María de Ligorio)
miércoles, 23 de agosto de 2017
==LAS 12 VIRTUDES DE MARÍA ==
♡#1 Fe de María♡
Así como la santísima Virgen es madre del amor y de la esperanza, así también es madre de la fe. "Yo soy la madre del amor hermoso y del temor, del conocimiento y de la santa esperanza" (Ecclo 24,17). Y con razón, dice san Ireneo, porque el daño que hizo Eva con su incredulidad, María lo reparó con su fe. Eva, afirma Tertuliano, por creer a la serpiente contra lo que Dios le había dicho, trajo la muerte; pero nuestra reina, creyendo a la palabra del ángel al anunciarle que ella, permaneciendo virgen, se convertiría en madre del Señor, trajo al mundo la salvación. Mientras que María, dice san Agustín, dando su consentimiento a la encarnación del Verbo, por medio de su fe abrió a los hombres el paraíso. Ricardo, acerca de las palabras de san Pablo: "El varón infiel es santificado por la mujer fiel" (1Co 7,14), escribe: Esta es la mujer fiel por cuya fe se ha salvado Adán, el varón infiel, y toda su posteridad. Por esta fe, dijo Isabel a la Virgen: "Bienaventurada tú porque has creído, pues se cumplirán todas las cosas que te ha dicho el Señor" (Lc 1,45). Y añade san Agustín: Más bienaventurada es María recibiendo por la fe a Cristo, que concibiendo la carne de Cristo.
Dice el P. Suárez que la Virgen tuvo más fe que todos los hombres y todos los ángeles juntos. Veía a su hijo en el establo de Belén y lo creía creador del mundo. Lo veía huyendo de Herodes y no dejaba de creer que era el rey de reyes; lo vio nacer y lo creyó eterno; lo vio pobre, necesitado de alimentos, y lo creyó señor del universo. Puesto sobre el heno, lo creyó omnipotente. Observó que no hablaba y creyó que era la sabiduría infinita; lo sentía llorar y creía que era el gozo del paraíso. Lo vio finalmente morir en la cruz, vilipendiado, y aunque vacilara la fe de los demás, María estuvo siempre firme en creer que era Dios. "Estaba junto a la cruz de Jesús su madre" (Jn 19,25). San Antonino comenta estas palabras: Estaba María sustentada por la fe, que conservó inquebrantable sobre la divinidad de Cristo; que por eso, dice el santo, en el oficio de las tinieblas se deja una sola vela encendida. San León a este propósito aplica a la Virgen aquella sentencia: "No se apaga por la noche su lámpara" (Pr 31,18). Y acerca de las palabras de Isaías: "Yo solo pisé el lagar. De mi pueblo ninguno hubo conmigo" (Is 63,3), escribe santo Tomás: Dice "ninguno" para excluir a la Virgen, en la que nunca desfalleció la fe. En ese trance, dice san Alberto Magno, María ejercitó una fe del todo excelente: Tuvo la fe en grado elevadísimo, sin fisura alguna, aun cuando dudaban los discípulos.
Por eso María mereció por su gran fe ser hecha la iluminadora de todos los fieles, como la llama san Metodio. Y san Cirilo Alejandrino la aclama la reina de la verdadera fe: "Cetro de la fe auténtica". La misma santa Iglesia, por el mérito de su fe atribuye a la Virgen el poder ser la destructora de todas las herejías: Alégrate, virgen María, porque tú sola destruiste todas las herejías en el universo mundo. Santo Tomás de Villanueva, explicando las palabras del Espíritu Santo: "Me robaste el corazón, hermana mía, novia; me robaste el corazón con una mirada tuya" (Ct 4,9), dice que estos ojos fueron la fe de María por la que ella tanto agradó a Dios.
San Ildefonso nos exhorta: Imitad la señal de la fe de María. Pero ¿cómo hemos de imitar esta fe de María? La fe es a la vez don y virtud. Es don de Dios en cuanto es una luz que Dios infunde en el alma, y es virtud en cuanto al ejercicio que de ella hace el alma. Por lo que la fe no sólo ha de servir como norma de lo que hay que creer, sino también como norma de lo que hay que hacer. Por eso dice san Gregorio: Verdaderamente cree quien ejercita con las obras lo que cree. Y san Agustín afirma: Dices creo. Haz lo que dices, y eso es la fe. Esto es, tener una fe viva, vivir como se cree. "Mi justo vive de la fe" (Hb 10,38). Así vivió la santísima Virgen a diferencia de los que no viven conforme a lo que creen, cuya fe está muerta como dice Santiago: "La fe sin obras está muerta" (St 2,26).
Diógenes andaba buscando por la tierra un hombre. Dios, entre tantos fieles como hay, parece como si fuera buscando un cristiano. Son pocos los que tienen obras de cristianos, porque muchos sólo conservan de cristianos el nombre. A éstos debiera decirse lo que Alejandro a un soldado cobarde que también se llamaba Alejandro: O cambias de nombre o cambias de conducta. Más aún: a estos infieles se les debiera encerrar como a locos en un manicomio, según dice san Juan de Ávila, pues creyendo que hay preparada una eternidad feliz para los que viven santamente y una eternidad desgraciada para los que viven mal, viven como si nada de eso creyeran. Por eso san Agustín nos exhorta a que lo veamos todo con ojos cristianos, es decir, con los ojos de la fe. Tened ojos cristianos. Porque, decía santa Teresa, de la falta de fe nacen todos los pecados. Por eso, roguemos a la santísima Virgen que por el mérito de su fe nos otorgue una fe viva. Señora, auméntanos la fe.
(San Alfonso María de Ligorio)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)











