El recuerdo de la madre siempre es tranquilizador, pero cuando esta Madre es Maria, la paz inunda nuestra alma, la sonrisa aflora a nuestros labios, la alegría penetra a nuestra vida. Piensa, pues, con frecuencia en María, tenla presente en todos los momentos de tu vida, invócala sobre todo en los tramos más difíciles y comprometidos. ==SI VAS CON ELLA, NO PERDERÁS EL RUMBO==
"Los cinco minutos de Maria"
Textos tomados del Libro "Los cinco minutos de María" del Padre Alfonso Milagro.
lunes, 10 de diciembre de 2018
==25 DÍAS DE ADVIENTO, PREPARACIÓN PARA NAVIDAD==
Parte II : VELADORES DE LA ESPERANZA
DÍA 2 ¡ESTEMOS LISTOS!
10 de Diciembre.
¡Estemos listos!
A menudo nos tienta vivir la Natividad como si fuera únicamente el cumpleaños de Jesús, nacido en una época lejana. Y olvidar que esta llegada es la preparación del final del tiempo, del día de nuestra muerte. ¡En el fondo, es mejor olvidar! ¿Por qué no esperar simplemente el día de nuestra muerte y disfrutar de la vida?
No sabemos cuándo el Señor vendrá a buscarnos. El día de nuestra muerte puede llegar en un año, mañana, hoy mismo… ¡Pero la ignorancia no es la despreocupación! Al contrario, Cristo nos pide estar listos: “ Por eso estén despiertos, porque no saben en que día vendrá el Señor… Por eso, estén también ustedes preparados, porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que menos esperan.” (Mateo 24, 42-44)
Imagina que los pastores se hubieran quedado dormidos: ¡no hubieran podido escuchar al ángel anunciarles que Jesús ha nacido! No hubieran podido presentar sus saludos a Aquel que esperaban desde hace mucho tiempo. Pero los pastores velaron toda la noche: su fuego estaba encendido, su corazón dispuesto a recibir la Palabra de Dios.
La vigilancia impone un gran número de vigilias, mucha perseverancia y paciencia día a día. ¡Pero qué felicidad cuando finalmente llega lo que esperamos! Si nos preparamos con el mismo cuidado que el pescador que prepara sus redes de madrugada, nuestra vida y la del mundo se llenarán de luz. « Desde la mañana te hago promesas y me quedo a la espera » (Salmo 5). Como el pescador que se prepara a atrapar muchos peces, como el estudiante que hace todo lo posible para pasar sus exámenes, como la madre que cuida con esmero a su hijo enfermo olvidándose de ella misma…
Para prepararnos a este gran reencuentro, lo primero es estar listos a recibir al Señor en cualquier momento de nuestra vida. Hoy, seamos atentos a las personas frágiles que nos rodean, abramos bien los ojos para ver dónde Dios nos espera.
Oración:
Señor, haz crecer en mí el deseo de encontrarte y la fuerza de velar.
Tú has nacido hace 2000 años, enséñame a preparar mi corazón a tu cumpleaños,
tú volverás el día de mi muerte, ayúdame a esperarte con alegría,
tú que vienes a visitarme día tras día, permíteme de estar despierto para recibirte.
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