"Los cinco minutos de Maria"

"Los cinco minutos de Maria"
Textos tomados del Libro "Los cinco minutos de María" del Padre Alfonso Milagro.

sábado, 8 de diciembre de 2018



==MARÍA EN LOS ESCRITOS DE LOS PADRES DE LA IGLESIA==

San Agustín - (354-430)

Una Mujer nos dio a luz la Vida

Aquél que permaneció junto al Padre, creó todo el mundo fue, al venir entre nosotros, el autor del alumbramiento de una virgen. Vemos, en efecto, una señal de su omnipotencia en esta Virgen Madre que permanece virgen después de su parto, como lo era antes de él; a la cual su esposo encuentra grávida al margen de toda causa natural; que lleva a un hombre en su seno, sin que el hombre tenga parte alguna en ello, y que recibe gloria y felicidad mucho mayor por su fecundidad, porque no le hace perder nada de su virginidad.

Los sabios del mundo prefieren considerar este prodigio como una ficción, antes que creer en su realización. Frebte a Cristo, hombre y Dios, desprecian su naturaleza humana en la que no pueden creer, y no creen en su naturaleza divina a la que no pueden despreciar. Pero cuanto más abyecta les parece la humildad del cuerpo de este Dios hecho hombre, tanto más querida debe serlo para nosotros; y cuanto más imposible les parece el parto virginal, tanto más debemos nosotros reconocer en él la omnipotencia divina.

Jesucristo se ha dignado hacerse hombre, nació de una mujer, y ambos sexos se encuentran así colmados de honor. Que todos los que fueron condenados en el primer hombre se adhieran al segundo. Una mujer nos había trído la muerte, una mujer nos ha dado a luz la vida. De su seno nació una carne semejante a la carne del pecado, para purificar la carne del pecado ...

El que nacido eternamente del seno de su Padre, ha creado todos los siglos, al nacer hoy de una madre mortal ha consagrado este día por todos los siglos. Así como en su generación eterna no pudo tener madre, no quiso tener un hombre por padre en su nacimiento temporal. Jesucristo nació de un padre y de una madre, y al mismo tiempo no tiene padre ni madre; como Dios tiene al Padre, como hombre tiene una madre, pero como Dios no tiene madre, y como hombre no tiene padre.

"¿Quien podrá narrar su generación?" La que está fuera del tiempo, y la que está al margen de toda acción del hombre; la que no tiene principio y la que no tiene ejemplo; la que siempre existió y la que no tuvo similar ni antes ni después de ella; la que no tiene fin y la que en la tierra tiene comienzo y ha de tener fin.

Los Profetas anunciaron que habría de nacer, los cielos y los ángeles lo presentan ya nacido. Yacía sobre el pesebre el que sostiene el mundo, y la Palabra no podía hablar. El seno de una mujer llevaba a Aquél a quien los cielos no pueden contener. Ella regía a nuestro rey, llevaba a Aquél en quien estamos contenidos, alimentaba a nuestro Pan.

¡Qué manifiesta debilidad! ¡Qué admirable humildad, en la que estuvo oculta toda la Divinidad! El poder regía a la madre, a la cual por su infancia le estaba sometido. El se alimentaba de aquel pecho que era alimentado con su Verdad.

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